Los escolares aprenden a vendimiar

Alumnos del IES Catalina de Lancaster con las cepas. /El Norte
Alumnos del IES Catalina de Lancaster con las cepas. / El Norte

El colegio Peñascal y el instituto de Secundaria Catalina de Lancaster ganan el premio 'Mi primera vendimia'

EL NORTESegovia

El Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Ana de Austria, de Cigales, en Valladolid; el Colegio Rural Agrupado (CRA) Los Regajales, de Nava de Arévalo, en Ávila; el CEIP Caño Dorado, de Zaratán, en Valladolid; el CEIP El Peñascal de Segovia; el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Catalina de Lancaster, de Santa María la Real de Nieva, y el IES Fuentesaúco, de Fuentesaúco, en Zamora, han obtenido el primer premio en dos categorías y cuatro modalidades distintas en el concurso 'Mi primera vendimia', organizado por la Consejería de Educación de la Junta en colaboración con la bodega vallisoletana Emilio Moro.

La consejera de Educación, Rocío Lucas, acompañó al presidente de Bodegas Emilio Moro, José Moro, en la entrega de los premios, y los alumnos de los seis centros educativos galardonados vivieron el proceso tradicional de la vendimia. Lucas destacó la participación de los estudiantes y profesores en una iniciativa que sirve «para difundir la milenaria tradición vitivinícola de Castilla y León y dar a conocer a nuestros escolares uno de los principales sectores económicos de la comunidad», ha apuntado.

La Administración educativa autonómica, a través de la Dirección General de Innovación y Formación del Profesorado, participó en la creación del certamen 'Mi primera vendimia', destinado a fomentar la creatividad infantil, el conocimiento y el arraigo a las costumbres y tradiciones de la zona.

El jurado, compuesto por dos miembros de la Dirección General de Innovación y Formación del Profesorado, un asesor externo perteneciente al Consejo Regulador de la Ribera del Duero y dos miembros de la dirección de Bodegas Emilio Moro, ha premiado a seis centros educativos de Ávila, Segovia, Valladolid y Zamora. Cuatro de ellos han resultado ganadores en primera categoría y dos, en la segunda.

Los trabajos premiados, en los que han estado implicados más de 150 alumnos de la comunidad, han destacado «por su originalidad y por ser los más representativos del proceso de la vendimia», según ha explicado el jurado. En el fallo se ha tenido en cuenta tanto la creatividad y originalidad de la propuesta como la utilización de elementos propios de Castilla y León, tales como la variedad de uva, el suelo o el clima. «La creatividad y la calidad de los montajes audiovisuales, las camisetas, fotografías y resto de trabajos son admirables», dijo la consejera de Educación. Tras el éxito de las tres convocatorias anteriores, a la cuarta edición del concurso han concurrido 39 aulas de seis de las nueve provincias de la comunidad autónoma.

En la categoría A (dirigida a escolares de 4º y 5º de Educación Primaria), los alumnos del CEIP Ana de Austria obtuvieron el primer premio en la modalidad de Mejor Montaje Audiovisual, mientras que los del CRA Los Regajales quedaron segundos. En la modalidad de Mejor Diseño de Camiseta, fueron primeros los alumnos del CEIP Caño Dorado y segundos los del CEIP El Peñascal, en Segovia. En la categoría B (1º y 2º de la ESO), se alzaron con el primer premio a la Mejor Fotografía los alumnos del IES Catalina de Lancaster, de Santa María la Real de Nieva, y el segundo premio de esta modalidad recayó en el IES Fuentesaúco.

En Santa María la Real de Nieva, lo alumnos del instituto se han implicado mucho en la actividad. De hecho, contaron con el asesoramiento y colaboración de dos bodegas segovianas, Herrero (DO Rueda) y Finca Cárdaba (DO Valtiendas), que cedieron sus plantas de Verdejo y Tinta Fina, respectivamente. «Plantamos nuestras cepas una primavera especialmente calurosa, y una repentina helada afectó casi a la mitad de las plantas. Seguimos las indicaciones de los profesionales de ambas bodegas para dar el máximo cuidado a las dos pequeñas viñas, cincuenta plantas de cada variedad, que sobrevivieron a otro verano tremendamente cálido. En la siguiente primavera, sustituimos las plantas dañadas por otras nuevas, que con rapidez comenzaron a brotar. Este septiembre, a la vuelta de vacaciones, los racimos de verdejo y tinta fina esperaban a ser vendimiados», explican fuentes del instituto.