El ensanche de la SG-500 amenaza los restos de la Tejera de las Borras

Muros de la antigua Tejera de las Borras junto a la carretera autonómica SG-500; a la derecha, restos de uno de los hornos que tuvo el edificio. /J. V.
Muros de la antigua Tejera de las Borras junto a la carretera autonómica SG-500; a la derecha, restos de uno de los hornos que tuvo el edificio. / J. V.

Este edificio del siglo XVIII fue la primera fábrica de tejas y ladrillos de El Espinar y también funcionó como horno de cal

MARÍA SOPENASegovia

«En breve se procederá al ensanche de la carretera SG-500, una obra que ha servido la polémica por la confusión generada y por estar salpicada de tintes políticos en los que nosotros no intervenimos. No nos oponemos pero queremos que se nos escuche», explica Jesús Vázquez, historiador e investigador que junto a Iván Aguilera, arqueólogo, han impulsado una iniciativa para intentar salvar los restos de la antigua Tejera de las Borras, del siglo XVIII. «Es un vestigio que compone parte de nuestra memoria y por la que luchamos para que se conserve, porque podría estar condenado a desaparecer, llevándose con ello un pedazo de nuestra historia, de la historia de El Espinar, declara Aguilera.

La reforma de la carretera SG-500 que se propone lleva consigo el ensanche de la calzada en dos metros por temas de seguridad. Las obras afectarían a la antigua tejera ubicada en la Mata de Las Borras, «el único edificio de estas características que sobrevive en el municipio de El Espinar y que aún se alza como testigo de un pasado industrial descollante a nivel comarcal», añade Jesús Vázquez.

La Tejera de las Borras data, según han podido averiguar, del siglo XVIII, en torno a 1745, y aparece recogido en el catastro del Marqués de la Ensenada, que fue creado en 1750. «Fue la primera fábrica de tejas y ladrillos del pueblo y también funcionó como horno de cal en El Espinar. El edificio se fue ampliando, y podría ser que fuera de propiedad municipal, cuya explotación se otorgaría mediante un pliego de condiciones», explica el historiador.

Según Vázquez, en el lugar «se pueden apreciar aún los dos brocales labrados en piedra, uno a cada lado de la carretera, del mismo modo se puede distinguir el yacimiento del cual se extraía el material, que era retirado a una explanada cercana donde se dejaba secar para luego extraer la arcilla».

El horno, que aún presenta restos de material refractario, se encuentra junto a la alberca destinada a retener el agua necesario para la elaboración de productos como tejas y ladrillos, explica Vázquez.

Esta tejera fue «la de mayor producción de las tres que existieron en el municipio, hasta que dejó de ser rentable». Su ámbito de venta era comarcal pero la producción de las tejeras de Segovia acabó por provocar su clausura.

Desconocimiento

«Existe bastante desconocimiento sobre ella incluso a nivel local, de ahí su abandono, aunque la limpieza y el acondicionamiento darían una imagen más atractiva del lugar y su puesta en valor sería otro acicate que complementaría la oferta turística que propone El Espinar», aclara Vázquez.

Su interés y el de Iván Aguilera se basa en evitar la desaparición de esta tejera, por ser parte importante en la historia del municipio espinariego. «No tenemos ningún interés en politizar nuestro trabajo, sólo queremos conservar una parte del patrimonio arquitectónico de el Espinar», aseveran.

Es decir, su objetivo es que se dé a conocer la Tejera de las Borras «como parte de nuestro acervo histórico y que sea otro elemento que junto a otros sirva para completar el conjunto arqueológico que ofrecen los núcleos del municipio».

Enlace entre el municipio espinariego y Ávila

La carretera SG-500 enlaza, a través de su prolongación AV-500, con la provincia de Ávila. Conecta el núcleo de El Espinar con el polígono espinariego de Los Llanos y el proyecto aprobado por la Dirección General de Carreteras de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente disponía en los presupuestos que aprobó la Junta para el año 2018 de una partida de 521.000 euros para acondicionar la calzada.

En febrero fueron licitadas en 2,9 millones las obras de la AV-500 entre Urraca y límite con Segovia, con un plazo de ejecución que termina en 2021. El presupuesto total para la reforma de todo el trazado, desde Ávila a El Espinar, asciende a más de 7 millones de euros.