Así es la enfermedad degenerativa que acecha a los fumadores, aunque ellos no la conozcan

Así es la enfermedad degenerativa que acecha a los fumadores, aunque ellos no la conozcan
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Un estudio realizado en Segovia recoge los efectos de la EPOC, que afecta al 10% de la población de entre 40 y 80 años

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

Graciliano Estrada, jefe del servicio de Neumología del Hospital General de Segovia, encabeza la publicación del libro 'La EPOC en la provincia de Segovia', una radiografía sobre una enfermedad cada vez más frecuente entre adultos, un riesgo que aumenta con la creciente precocidad con la que llegan al tabaco los menores. El trabajo, gestionado por un grupo de investigación de la Sociedad Castellano-leonesa y Cántabra de Patología Respiratoria, será presentado mañana martes, a las 19:00 horas en el Colegio de Médicos de Segovia.

La EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), un equivalente a la bronquitis crónica, presenta principalmente tres síntomas: sensación de falta de aire caminando, tos y mucosidad en el tracto respiratorio. «Se debe fundamentalmente al consumo de tabaco. Produce una inflamación crónica que destruye los alveolos y ello hace que el pulmón no se regenere adecuadamente, se obstruya parte del mismo y se pierda función pulmonar», explica Estrada. La población en riesgo es la fumadora. «Los cigarrillos electrónicos seguramente provoquen otro tipo de enfermedades crónicas, pero aún no son conocidas».

Esta dolencia es ya la tercera causa de muerte en todo el mundo –por detrás de la enfermedad isquémica del corazón y de los infartos– y la cuarta en España –por delante del cáncer de pulmón–, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para hacerse una idea de la gravedad, solo en España mata a una persona cada 20 minutos, según las cifras que maneja Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

El estudio liderado por Graciliano Estrada es pertinente porque se trata de una enfermedad «muy prevalente», ya que afecta a en torno al 10% de la población entre los 40 y los 80 años, y tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes. «Produce un deterioro progresivo, algunos fallecen. Como neumólogos, nos interesa saber cómo se comporta y qué características tiene, también localmente». La muestra se recogió en los años 2012 y 2013, a través de una espirometría, una técnica sencilla que consiste expulsar todo el aire posible a través de un tubo y así se mide el flujo y el volumen de la capacidad pulmonar. Participaron unos 450 segovianos de forma aleatoria –fue «un estudio metodológico muy riguroso», señala Estrada– en cinco centros de salud, cuatro rurales y uno de la ciudad. La prelavencia segoviana está en la media nacional y no tiene otros tóxicos como la polución minera de León o Asturias. Tampoco la contaminación atmosférica de las grandes urbes.

La EPOC es consecuencia de una exposición prolongada al tabaco. «El fumador esporádico tiene el riesgo de convertirse en un fumador diario» El libro recapitula este estudio, así como otras campañas de los últimos años para la prevención del tabaquismo, fundamentalmente en atención primaria y en centros escolares. La publicidad explícita contra en el tabaco no es, a juicio del neumólogo, suficiente. «El problema es que las tabacaleras se publicitan de forma subliminal y atractiva para la gente joven». Se trata de una enfermedad crónica, sin cura. «El tratamiento fundamental de la enfermedad facilita la dilatación de los bronquios y mejoran la sensación de falta de aire». El medicamento está siendo efectivo y mejora la supervivencia de los enfermos. «Depende de muchas circunstancias, de si tiene otras enfermedades asociadas como las cardíacas o de sus propias defensas». Incide más en hombres que en mujeres. «Ellas se incorporan más tarde al tabaco y por eso esperamos más casos en los próximos años».

La calidad de vida se deteriora con la sensación de falta de aire y las limitaciones que ello produce, que dificultan actividades de la vida diaria como ir a la compra o subir escaleras. El tabaco, con aditivos como la nicotina, implica dependencia y la población joven está en mayor riesgo. «Desgraciadamente, en los últimos años se mantiene la prevalencia del tabaco y aumenta la precocidad, que había bajado con las leyes antitabaco. A partir de los 13 años, se empieza a fumar». Ello implica, como consecuencia, que aumente la población de riesgo que cuando llegue a los 40 años entre en el peligroso paraguas de la EPOC.