Elisabeth Michot: «El orfanato es un lugar repleto de arte, de música, alegría y ritmo»

La fundadora de Música Para Salvar Vidas, Elisabeth Michot. /Facebook
La fundadora de Música Para Salvar Vidas, Elisabeth Michot. / Facebook

La ONG Música para salvar vidas nació para ofrecer un futuro a niños y adolescentes de Uganda y creó un grupo de danza y un coro que han viajado por medio mundo

CLAUDIA CARRASCALSegovia

Una hora y media de concierto lleno de vida y entusiasmo permitirá a segovianos y visitantes sumergirse en las raíces de la música africana el próximo viernes 9. Será a las 20:30 horas gracias a la actuación del grupo de góspel Aba Taano en el auditorio del instituto Andrés Laguna. La presidenta de la ONG Música Para Salvar Vidas, Elisabeth Michot, destaca el entusiasmo y la vitalidad de este grupo de cinco jóvenes, de entre 23 y 33 años, que formaron parte del orfanato que Michot impulsó en Uganda.

De hecho, tres de los componentes de Aba Taano fueron los niños abandonados y con una larga lista de abusos a sus espaldas con los que hace trece años comenzó este proyecto humanitario. El éxito de estos jóvenes, que acumulan ya ocho premios internacionales, se debe a que «su vitalidad, su esperanza y su tesón traspasan todas las fronteras y llegan al público de una forma muy especial», relata la impulsora del proyecto. Canciones que ofrecen un profundo mensaje espiritual y tremendo dinamismo se fusionan en el escenario con el sentimiento y las tradiciones de estos jóvenes.

Tanto en la actuación de Segovia como en el resto de la gira el eje es el góspel africano y la música más tradicional, pero con un planteamiento original y repertorio propio. El canto tribal, las melodías populares de diferentes zonas de África como Zimbawe, Kenya o Tanzania, así como las versiones más pop y americanas, con ritmos más reconocidas por el público, también tendrán cabida en este concierto.

Sin ayudas institucionales

«No es un góspel basado en los típicos gritos, ni en los instrumentos amplificados como el bajo o el teclado, se trata de un góspel mucho más puro, más africano y realista, completamente a capella», apunta. En cada una de las canciones la formación pone al descubierto su lado más íntimo y tierno, pero sin abandonar «la explosión de alegría» que son la identidad de Aba Taano.

El grupo está compuesto por Nabbaale Harriet (mezzosoprano), Nkugwa Mukisa Patrick (barítono), Kamoga Morris y Mayanja Louis (bajo) y Ssenteza Derrick que hace de bajo y es también el director musical. Cinco discos, más de 1.500 conciertos y decenas de miles de visualizaciones en las redes sociales avalan a esta formación que ha llegado con sus actuaciones a gran parte de la geografía española, además, de otros países como Francia, Austria, Países Bajos, Hungría o Bélgica, entre otros. Sin embargo, y a pesar de que Michot reside en El Espinar, esta es la primera vez que el grupo actuará en Segovia.

El precio de la entrada es de diez euros y se puede adquirir a través de la web www.ticketea.com sin comisión adicional, ya que se trata de un concierto programado por una organización sin ánimo de lucro. Las entradas sobrantes se pondrán a la venta dos horas antes en el instituto Andrés Laguna. Los diez euros constituyen una aportación benéfica, ya que la recaudación se destinará al orfanato, eje de la actividad de la ONG, y a garantizar la supervivencia, el bienestar y el futuro de una treintena de niños y jóvenes que residen en él.

Los conciertos y actuaciones de Aba Taano, así como los del coro Natumayini, AF Ndanza, que cuenta con cinco bailares que han creado un nuevo género conocido como 'Black dance' en el que también tiene cabida la percusión, y Kawá Quartet, que cantan en diez idiomas, son la principal fuente de financiación y la base para ofrecer una oportunidad a decenas de niños en Uganda. Los apadrinamientos, los socios y las colaboraciones también constituyen una ayuda importante, ya que esta organización no cuenta con ningún tipo de subvención, explica.

No es un hospital al uso

Estos fondos han permitido alquilar un local para el orfanato a las afueras de Kampala. No es un hospicio al uso porque no obliga a los jóvenes a salir de las instalaciones al cumplir 16 ó 17 años, sino que continúan viviendo juntos y recibiendo ayuda de la entidad para su mantenimiento y estudios hasta que logran vivir de su propio trabajo. «El objetivo es que tengan una vida decente y que no abandonen su país por falta de oportunidades», asegura Michot. No obstante, es un proyecto muy duro porque en la mayoría de los casos son niños y adolescentes que han tenido arranques de vida muy difíciles y no siempre es fácil que tomen el camino correcto.

Eso sí, resulta muy gratificante ver cómo muchos ya han logrado un futuro mejor, tienen un trabajo y algunos incluso han formado sus propias familias, relata. Varios de ellos trabajan de forma profesional en alguno de los cuatro grupos artísticos impulsados por la ONG; pero también hay enfermeras, un técnico de laboratorio, un chef, un contable, un mecánico, una peluquera o una costurera entre los huérfanos que han salido adelante.

La directora afirma que «la música es un elemento terapéutico» y una de las herramientas más valiosas de los jóvenes de este orfanato para hacer frente a sentimientos como la soledad o la tristeza. Aclara que, en general, en todo el continente africano la música y la danza tienen un papel importantísimo en la vida de sus habitantes porque allí «sin música no hay vida».

Retos por delante

Por otra parte, subraya el destacado talento que han encontrado en Uganda. «Un gran sentido del ritmo, un oído perfecto y unas cuerdas vocales muy capacitadas constituyen una materia prima única», según Michot, quien incide en que la formación y el trabajo continuados son necesarios para perfeccionar la técnica y destacar en un mundo muy competitivo. Tanto el coro como la formación Aba Taano reciben clases prácticamente a diario de la mano de profesionales de la música africana. Los ensayos los realizan en el orfanato lo que convierte este lugar en un hogar «repleto de arte, de música, ritmo y alegría».

Música Para Salvar Vidas todavía tiene importantes retos por delante. El principal, conseguir una mayor y más estable financiación para poder comprar un edificio que sirva como orfanato y dejar un legado más sólido que la mera sede alquilada en la que se concentra la actividad en la actualidad. «Sin dinero es muy complicado conseguir relevo para este proyecto, porque es muy difícil que alguien quiera dedicarse en cuerpo y alma a este proyecto sin recibir nada a cambio», puntualiza.

Del mismo modo, advierte de que, aunque la mentalidad europea nos lleva a pensar que allí todo es muy barato y que se puede vivir con «cuatro perras», eso solo sucede si se decide vivir en una choza, sin agua corriente ni electricidad. «Para tener unas comodidades básicas hace falta mucho dinero porque el agua, la luz o el carburante son tan caros como Europa», admite. Además, cualquier servicio como la sanidad o la educación son de pago.

Segovia podrá disfrutar de otra actuación de estos jóvenes, pero en este caso del grupo de danza, AF Ndanza. Será el próximo 15.

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