Dulzainas y bombos con mucho corazón en Mata de Cuéllar

Los componentes de uno de los grupos que participó en el festival./M. R.
Los componentes de uno de los grupos que participó en el festival. / M. R.

El festival Agapito Marazuela, que contó con la presencia de dos vecinos de la zona que han recibido un trasplante, ha concienciado sobre la donación de órganos

MÓNICA RICOMata de Cuéllar

El festival de dulzaina y tamboril Agapito Marazuela que cada año se celebra en Mata de Cuéllar se organiza siempre con mucha ilusión, ganas y corazón. En su última edición, el corazón ha cobrado mucha más importancia, puesto que la mujer del principal organizador del evento fue trasplantada de este órgano el pasado verano, razón por la cual se decidió que la iniciativa se dedicaría a tratar de concienciar sobre la importancia de la donación de órganos.

A lo largo de este año, en Castilla y León se han realizado trece trasplantes de corazón, dos de ellos en la provincia de Segovia. Sus receptores, Teresa, de Mata de Cuéllar, y Jorge, un joven de 17 años de Vallelado, viven a apenas unos kilómetros de diferencia. Ambos acudieron al festival para apoyar la donación y entregar pequeños corazones de fieltro que todos los participantes prendieron en su ropa. «Si no fuera por sus donantes, ellos a lo mejor no estarían aquí», recordó el presentador del festival.

El acto también contó con la presencia del cuellarano Gregorio Laguna, cirujano cardiaco encargado de realizar el trasplante a Teresa y que también colaboró en la operación de Jorge. El doctor recordó que la donación es un acto altruista, aunque «para salvar una vida tiene que terminar otra» Apuntó que para la familia son momentos muy difíciles y complicados, de ahí la importancia de tomar conciencia de que con la donación se puede salvar una vida. «Está en nuestras manos el poder dar otra vida», aseguró Laguna.

El doctor explicó que el trasplante sigue siendo la mejor terapia para la enfermedad cardiaca. España, tal y como recordó, es líder mundial en donación y trasplantes de órganos, «de lo que debemos sentirnos orgullosos», pero también advirtió de que cada vez hay menos donantes y más pacientes en lista de espera. Por ello hizo hincapié en la importancia de donar.

El cirujano Gregorio Laguna (centro) junto a Teresa y Jorge, que han recibido un transplante.
El cirujano Gregorio Laguna (centro) junto a Teresa y Jorge, que han recibido un transplante. / M. R.

Las palabras de Gregorio Laguna dieron paso al inicio del festival, que se celebra cada 26 de diciembre, festividad de San Esteban, y que este año ha cumplido su vigésimo segunda edición. Por unas horas, los sonidos propios de la Navidad, de panderetas y villancicos, cedieron el protagonismo a las dulzainas, cajas y bombos, y a los ritmos folclóricos tradicionales, aunque aderezados en algún caso con otros ritmos.

Jotas, pasodobles, danzas, corridos y entradillas se sucedieron a lo largo de la tarde y noche, en un festival que contó con la participación de más de una veintena de grupos de toda la geografía nacional, aunque principalmente de Castilla y León. La cita congregó a público de todas las edades.

Como es habitual, el festival lo abrió la actuación del grupo local, la Asociación La Dulzaina Suena, de Mata de Cuéllar, con un pasodoble y un corrido mexicano. Dieron paso al dúo formado por Antolín e Iván, llegados desde Santiuste de San Juan Bautista y Bilbao, que pusieron ritmo a una rueda de Soria y una jota.

El grupo La Rebolada, de Ávila; la Escuela de dulzaina Musicalia, de Valladolid; la Asociación Águilas, de Tudela de Duero; el grupo Zarpin Folk, de Zarzuela del Pinar; la escuela de dulzaina Tierra de Pinares, de Aldeamayor de San Martín; la escuela de dulzaina Collara, de Cuéllar; la escuela de dulzaina Huerta del Rey, de Valladolid, o el grupo Los Tarambanas, de Palencia, fueron subiendo al escenario y presentando dos piezas cada uno.

Entre pasodobles, jotas e incluso rumbas llegó el turno de la Asociación Folklórica Arevalense, que sorprendió con su versión de 'Un beso y una flor', el tema popularizado por Nino Bravo, mostrando al público que la dulzaina se abre a más campos que el folclore tradicional. Muestra de ello dieron también otros grupos como Flau y Cía y su 'Solo vivir', tema ska. Sobre el escenario tampoco faltaron los músicos abulenses de Armusinme; la Escuela Municipal de Música Cecilio de Benito, de Cuéllar, con sus grupos infantil y de adultos; los dulzaineros Los Castaños, de Canalejas de Peñafiel; la escuela de dulzaina Aldea del Rey Niño, de Aldea del Rey; el grupo Mar de Pinares, de Navalmanzano; La Besana, de Tordesillas; Vino Aquilino, de Saldaña (Palencia); los dulzaineros de La Seca, y el grupo de dulzainas Aires de la Moraña, de Gotarrendura (Ávila), entre otros.

Además de disfrutar de varias horas de música, los vecinos de Mata de Cuéllar y de toda la comarca que se acercaron hasta el festival pudieron disfrutar de unas ricas sopas de ajo y de un vino español. Todos los participantes recibieron un detalle de la organización, además del corazón de fieltro que recordaba la importancia de la donación.

Cocido para doscientos

El festival de dulzaina y tamboril se enmarca en la celebración de la fiesta de San Esteban Protomártir. Al desarrollarse en plenas fechas navideñas, la festividad suele reunir en Mata de Cuéllar a decenas de vecinos e hijos del pueblo, que disfrutaron durante todo el día de las actividades programadas para la ocasión, que comenzaron por la mañana con la celebración de la misa en honor al santo. Después, los vecinos participaron en un animado vermú, para después celebrar una nueva edición de su cocido solidario, que consiguió reunir a más de 200 comensales por una buena causa, pues todos los fondos recaudados se destinarán a la Asociación de Enfermos de Alzheimer de la comarca de Íscar.

Para cerrar las navidades, el día 5 de enero tendrá lugar la Cabalgata de Reyes, que se desarrollará entre las 19:00 y las 21:00 horas y que recorrerá diversos puntos del municipio. A su término tendrá lugar la entrega de premios para los ganadores del concurso de belenes y las competiciones de parchís, además de un detalle para todos los participantes en el concurso de bolas navideñas.