Una docena de empresas optan a restaurar la capilla de Santo Tomé de Cuéllar

Exterior del templo de Santo Tomé. /Mónica Rico
Exterior del templo de Santo Tomé. / Mónica Rico

La Junta ha licitado las obras en el templo, propiedad del Obispado, por un importe de 122.000 euros

MÓNICA RICOCuéllar

La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León está inmersa en la licitación de las obras de mejora y restauración de la capilla de Santo Tomé de Cuéllar, cuyo proceso ya se ha iniciado y en el que participan una docena de empresas. En estos momentos, el Servicio de Intervención del Patrimonio del Gobierno regional está evaluando la documentación técnica, para posteriormente proceder a la apertura de las ofertas económicas.

El presupuesto base de licitación de la obra asciende a 121.898,90 euros más impuestos, un importe con el que se tratará de mejorar la conservación del pequeño templo, que es la sede de la patrona de la villa, Nuestra Señora del Rosario. La ejecución de la obra fue acordada en el año 2017 con motivo de la celebración en el municipio de Las Edades del Hombre. Fue entonces cuando el obispado de Segovia, propietario del templo, encargó el proyecto. Posteriormente se consultó sobre la obra de urbanización al Ayuntamiento y en 2018 se entregó a la Junta el proyecto, que incluye diversas intervenciones en la capilla, que se centrarán en las cubiertas de varias zonas del templo y en los muros perimetrales. Además, se llevará a cabo la restauración de las pinturas interiores y se ejecutará un estudio arqueológico de forma conjunta a la intervención. La primera de las acciones se centrará en el cuerpo de acceso al camarín, situado en la zona noreste del edificio y adosado al ábside de la capilla. Toda la cubierta de este cuerpo se encuentra en muy mal estado, con una cornisa completamente deformada y el encuentro de la cubierta con el ábside y el camarín desprendido. Además, se producen filtraciones de forma continua.

Para hacer frente a estos problemas, las obras plantean la reposición integral de la cubierta, tanto la estructura como los materiales de cubrición; la colocación de elementos de recogida de aguas pluviales; la adecuación de los peldaños de acceso al camarín; la reposición de revocos de la fachada y un enganche a saneamiento de los elementos de recogida de pluviales y del drenaje perimetral, que también se realizará como parte de otra de las intervenciones.

Cuerpo de sacristía

La segunda intervención se centrará en el cuerpo de la sacristía que da acceso a la cripta, una zona que en su exterior ya aparece disonante con el conjunto, en especial por la cubierta que presenta de fibrocemento. Por ello la obra se centrará en la ejecución de una nueva cubierta, reponiendo todos los elementos que componen la misma, ya que el estado en el que se encuentra desde el punto de vista estructural está ocasionando incluso grietas en los muros, algunas de cierta consideración. También se tratarán los problemas de humedad en los mismos. En el interior, la viga principal horizontal se encuentra completa carcomida en sus dos extremos, ocasionando incluso en los muros distintas grietas, algunas de ellas de cierta consideración, por lo que también se ejecutará una nueva estructura de cubierta en madera. En esta zona también se propone la ejecución de unas escaleras de acceso a la cripta, que se encuentra en mejor estado.

La tercera intervención recogida en el proyecto se centra en la reparación de la cubierta de la nave central y el ábside, que aunque se encuentran en mejor estado que las anteriores, cuentan con una serie de patologías que son necesarias subsanar, como un desplazamiento de las tejas, lo que ha provocado filtraciones al interior de la nave central. Por ello se realizará la reposición de impermeabilización y la ejecución de la cubrición y se colocarán elementos de recogida de aguas pluviales.

Otra de las intervenciones que se ejecutarán gracias a las obras tratará de resolver las patologías existentes por humedad que aparecen en los muros perimetrales de la capilla. Las obras pretenden la renovación de los revestimientos de los muros afectados y la aplicación de un nuevo revoco. Además, se llevará a cabo la canalización de la recogida de pluviales y se realizará un drenaje perimetral. El proyecto también recoge la reparación de las pinturas y murales interiores de la capilla, para lo que está previsto que se lleve a cabo por promoción de la Dirección General de Patrimonio Cultural, un programa de calicatas y estudio de los revestimientos en el interior de la iglesia, para determinar su extensión, motivos y estado de conservación.

Historia

La capilla de Santo Tomé se remonta al siglo XIII, y fue construida en ladrillo y mampostería, aunque su ábside muestra fábrica de sillería, por lo que puede considerarse como del románico tardío. Consta de una nave y tres tramos desenfilados de la cabecera, de tramo recto para el presbiterio y curvo para el ábside, sobre el que se construyó, en una reforma barroca, un camarín del siglo XVII. Del primer momento románico mudéjar también se mantiene un alero de ladrillo en el tramo más próximo al ábside, así como diferentes restos en el interior de la iglesia y en los vértices de su torre campanario, que se localiza a los pies y está edificada a base de mampostería, aunque con sillares.

En el interior del pórtico que da acceso a la capilla se conserva una pequeña portada románica reubicada. También destaca de su interior un arcosolio gótico mudéjar. De su interior, la única zona que se mantiene en buen estado es una capilla, donde se localiza la patrona de la localidad, la Virgen del Rosario. También son de interés los sepulcros incrustados en uno de los paramentos del cuerpo de la iglesia.