Doce niños saharauis pasarán el verano en acogida en Segovia

Los doce niños saharauis posan a su llegada a Segovia. /Antonio de Torre
Los doce niños saharauis posan a su llegada a Segovia. / Antonio de Torre

En Tinduf «tienen cubiertas todas las necesidades básicas, pero son muy precarias las coberturas sanitarias, alimenticias y escolares», afirma Javier Moratalla

El Norte
EL NORTESegovia

Carrascal del Río, Fuentesaúco, Olombrada y el Espinar, son algunos de los lugares donde viven las familias de acogida de los doce niños saharauis, cinco chicas y siete chicos, que llegaron ayer a Segovia. En un principio iban a ser trece, pero a última hora uno de los niños no pudo coger el vuelo, aunque no se descarta que venga con un pasaporte de reserva que siempre se utiliza en caso de que surga algún imprevisto.

La edad en la que los niños pueden participar en estas actividades oscila entre los 8 y los 12 años, por lo que algunos de ellos pueden repetir hasta tres años consecutivos.

Los chavales proceden del campamento de refugiados de Tinduf (Argelia), donde «tienen cubiertas todas las necesidades básicas, pero son muy precarias las coberturas tanto sanitarias como alimenticias y escolares, que son los principales pilares de cualquier sociedad», explica Javier Moratalla, el presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Segovia.

Las familias de acogida que voluntariamente se ofrecen para participar en el programa 'Vacaciones en Paz' pasan una entrevista en la que son informados de la situación de los niños que van a pasar el verano en sus hogares. Moratalla resalta la importancia de que las familias sepan que «los niños vienen aquí debido a un situación política, que no vienen porque estén desamparados, ni mucho menos, tienen en su país sus familias biológicas, muy bien estructuradas».

También se informa a las familias de la conveniencia de llevar a los niños a revisiones médicas porque las herramientas que se utilizan en los campamentos están anticuadas y son insuficientes para detectar ciertas patologías. «Normalmente suelen ser niños sanos pero debido, por ejemplo, a la falta de alimentos muchos niños padecen anemia», señala el presidente de la asociación. Cuando estos niños vuelven a su casa se revierte la situacion, por lo que se intenta que las familias de acogida les vayan mandando paquetes a lo largo del año.

Para los niños saharauis, Segovia se convierte en su casa durante los meses de julio y verano. Junto a sus familias de acogida, realizan actividades tanto deportivas como culturales. Por ejemplo, el año pasado fueron al polideportivo Perico Delgado, donde jugaron un partido con el equipo de juveniles, escalaron en el rocódromo de La Granja y también se les llevó a hacer piraguismo. También visitan las ferias y fiestas patronales de los distintos pueblos para que conozcan algo más que la capital.«Todas estas actividades están pensadas para que ellos disfruten como los niños que son», añade Mesatalla.

Financiación

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui autofinancia, en gran parte, estas actividades gracias a la celebración de distintos mercadillos solidarios, a la venta de lotería y a la exposición 'Artistas por el Sáhara', con cuadros donados por artistas segovianos y que se celebra en la Casa de los Picos. El Ayuntamiento de Segovia y algunos pueblos de la provincia también hacen sus aportaciones. Moratalla recalca que «todo esto son actos voluntarios» y que «no se puede exigir a nadie nada».