La diócesis prohíbe una procesión de la Hermandad del Rocío por haber ninguneado al obispo

Virgen del Rocío de Segovia. /A. de Torre
Virgen del Rocío de Segovia. / A. de Torre

La agrupación, molesta con la actitud del prelado, pidió permiso primero a la alcaldesa

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

En el seno de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío ha caído como un tiro que el obispo de Segovia, César Franco, haya prohibido el Vía Lucis Mariano que tenía previsto celebrar el próximo domingo, 24 de febrero, con motivo del traslado de la imagen de la Virgen del Rocío del convento de Santa Isabel a la iglesia de San Sebastián, templo donde está el camarín que la va a custodiar a partir de ahora. Según el presidente de la Hermandad, José Manuel Ansoleaga, el prelado se ha sentido ofendido porque primero se pidió permiso a la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero. «Nos dirigimos primero a la alcaldesa. Suponíamos que es el Ayuntamiento la institución a la que compete dar la autorización para celebrar una procesión como la que teníamos organizada, y, una vez obtenido el permiso verbal de la propia alcaldesa, nos dirigimos al obispo para pedirle la autorización. Sorprendentemente, el martes recibimos una llamada del Obispado que nos comunicaba que el obispo prohibía la celebración de la procesión, al entender que es él quien primero tiene que autorizarla. Bueno, aunque no la compartimos, acatamos la decisión y celebraremos la procesión dentro del templo».

La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío quería celebrar un Vía Lucis Mariano por el centro de la ciudad, entre el convento de Santa Isabel y la iglesia de San Sebastián, con catorce paradas o encuentros. Estaba previsto que en la procesión tomaran parte la mayoría de las hermandades del Rocío de la zona centro del país, que iban a fletar autobuses para desplazar a sus fieles a Segovia, así como tres bandas de cornetas y tambores de la propia ciudad, grupos de danzas, varios coros rocieros, etcétera. «Esperábamos la participación de unas trescientes personas, que iban a mostrar su respeto y devoción a la Virgen del Rocío. Se trataba de dar al traslado todo el boato y el respeto que se merece», señala Ansoleaga.

Confusiones

Ante la negativa de la diócesis, la junta de gobierno de la Hermandad decidió el mismo martes por la noche trasladar todos los actos previstos al interior del templo de San Sebastián. Ayer, tras una reunión con el Obispado, la Hermandad acabó asumiendo una serie de errores en un comunicado público que incluía tres puntos: primero, que en su escrito para pedir la autorización al Obispado, la Hermandad del Rocío no especificó que los permisos municipales obtenidos «fueron verbales» después de una reunión con la alcaldesa, «lo que induce a error»; segundo, que cuando se solicita permiso al Obispado, se debe realizar una consulta al vicario de Pastoral sobre el protocolo a seguir en la procesión y «una serie de confusiones hace que se crea que es al vicario general al que se le ha consultado, y esto también induce a error»; y tercero, que la Hermandad del Rocío «reconoce estos errores y acata la decisión del señor obispo de suspender la procesión».

José Manuel Ansoleaga dio por zanjada la polémica y destacó el apoyo que la Hermandad del Rocío de Segovia ha recibido a la hora de organizar la procesión: «Nos congratula decir que todas las asociaciones, hermandades y grupos nos han mostrado su apoyo y colaborarán con nosotros durante el acto, que sigue en pie, aunque en otro formato». El Obispado ha eludido hacer declaraciones.

El Vía Lucis se celebrará el domingo, a las 11 de la mañana, en el interior de la iglesia de San Sebastián. «Todos los segovianos que deseen asistir pueden hacerlo», señala Ansoleaga.