El difícil encaje del bus urbano con los horarios de trenes Ave en una estación a seis kilómetros de la capital

Exterior de uno de los nuevos autobuses de la línea del Ave. /El Norte
Exterior de uno de los nuevos autobuses de la línea del Ave. / El Norte

«Renfe no avisa de los cambios», afirma el concejal de tráfico

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

El nuevo transporte urbano colisiona con Renfe. Es decir, con los horarios, variables por obras o por los cambios que introduce la compañía ferroviaria «sin avisar al Ayuntamiento», señala Ramón Muñoz-Torrero. La situación se ve muy bien en uno de los trenes procedentes de Madrid que llega a la estación de Segovia-Guiomar, situada a seis kilómetros de la capital, a las 18:38. Y así lo explica un usuario habitual: «El autobús de la línea 11 se va a las 18:35 y no hay manera de cogerlo, y el de la línea 12 a las 18:40, así que hay que correr para poder cogerlo o esperar más de veinte minutos a que llegue el siguiente».

Por eso hay muchas quejas de los usuarios de los servicios a la estación del Ave, expresados en redes sociales y al aire (a voces) aunque no lleguen a la concesionaria y al Ayuntamiento. Y explica el concejal que ajustar los horarios de los autobuses a los de los trenes es «difícil», primero porque «Renfe no avisa de los cambios», ya que se cambiaron los de los urbanos para adaptarlos a los trenes de invierno y están pendientes de ajustar de nuevo a los horarios que ha modificado la ferroviaria sin comunicarlos. Además, en los últimos cuatro años el número de paradas de trenes casi se ha duplicado. «Es muy complicado encajar a demanda los horarios de los autobuses al AVE, lo que hay que hacer es dar un servicio regular, desde mi punto de vista, y así lo he propuesto y se está estudiando para que el servicio sea continuado, con una frecuencia de 15, 20 minutos o la que se considere adecuada para que los viajeros no tengan que esperar más de cinco minutos, en su caso», señala.