El diablillo de Segovia se queda, dictamina el Tribunal Superior de Justicia

La estatua del diablillo, en lo alto de la cuesta de San Juan, con el Acueducto al fondo. /Antonio de Torre
La estatua del diablillo, en lo alto de la cuesta de San Juan, con el Acueducto al fondo. / Antonio de Torre

La Sala Regional da la razón al Ayuntamiento y ratifica la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de que no se ha de anular la donación de la estatua a la ciudad

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La alcaldesa de Segovia saca pecho. Clara Luquero ha salvado, de momento, uno de los litigios con más carga de profundidad social que han bombardeado la recta final de su mandato. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha vuelto a dar la razón al Ayuntamiento en el pleito con la Asociación San Miguel y San Frutos. El diablillo de la cuesta de San Juan no se va a mover y se quedará donde está.

La polémica escultura realizada por José Antonio Abella detonó la oposición de una parte de la sociedad segoviana. La bandera de ese rechazo a la obra que evoca la leyenda que cuenta origen del Acueducto la ha enarbola la citada agrupación, que recurrió a los tribunales para tumbar el acta en el que el pleno del Consistorio daba luz verde y autorizaba la donación de la instalación a la ciudad por parte del artista.

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El juzgado de los Contencioso Administrativo de la Audiencia de Segovia ya se pronunció sobre la demanda que interpuso la asociación para pedir la nulidad del acuerdo del Ayuntamiento por el que se aceptó, el 24 de octubre de 2018, la cesión de los derechos de reproducción de la estatua Segodeus y, en consecuencia, reclamar la anulación de todos los actos posteriores hasta la instalación de la escultura en el pretil de San Juan.

Cabe recordar que en dicha resolución, el juez señalaba textualmente «no haber lugar a la suspensión de la ejecución del acto administrativo impugnado». Añadía, además, que «condena en costas a la parte actora hasta un límite máximo de 500 euros».

«Elemento cultural»

En contra de lo que argumenta la asociación, el juez consideraba que la connotación del diablo, además de una figura en el ámbito religioso, «forma parte de una leyenda sobre la construcción de un emblema de la ciudad», el Acueducto romano, y es un «elemento cultural» perteneciente al «acervo segoviano».

El magistrado admitía en su resolución que el interés de la parte demandante es el «sentimiento negativo» de una parte de la población por la exposición pública de una escultura del diablo; pero este sentimiento «no puede impedir la ejecución de los actos administrativos, dado que el estado de opinión, o los sentimientos que puedan provocar los actos administrativos, tiene un evidente componente subjetivo».

Es decir, la sentencia negaba que la escultura de Abella atentara contra la libertad de creencias religiosas. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia vuelve a fallar a favor del Ayuntamiento, por lo que los segovianos y turistas que pasen por este punto de la cuesta de San Juan podrán seguir haciéndose 'selfies' con el diablillo Segodeus, tal y como ha informado este jueves la propia alcaldesa de Segovia.