El Curso de Pintores Pensionados regresa de su experiencia en El Paular

Uno de los pintores observa la obra realizada. /Antonio Tanarro
Uno de los pintores observa la obra realizada. / Antonio Tanarro

Los alumnos ya han elegido cuál de sus obras aparecerá publicada en el catálogo de esta edición

SUSANA CASTILLEJOSegovia

A punto de cumplir su centenario, el curso de Pintores Pensionados ha regresado a Segovia con una nueva edición. Desde el pasado día 1 hasta el 28 de agosto, 16 jóvenes de las distintas facultades de Bellas Artes de las universidades españolas se encuentran hospedados en el Palacio de Quintanar para representar en un lienzo en blanco a través de su arte los distintos lugares de la ciudad.

Como novedad de esta edición los alumnos han regresado al origen de este curso en el entorno del Monasterio de Santa María de El Paular, situado en Rascafría, donde durante una semana han buscado inspiración en el espectro paisajístico de la zona. «La ilusión y la pasión porque el curso salga bien es algo que siempre está presente y esperemos que esta oportunidad en El Paular salga bien y se repita al año que viene», comentaba Juancho del Barrio, coordinador del curso.

Juan Manuel Santamaría diserta sobre la influencia en la pintura actual

Los pintores pensionados rematan hoy su estancia en El Paular-Rascafría, donde llegaron el día 9, caminando a lo largo del frondoso valle de la Angostura. Culmina así la segunda etapa del curso de este año. Los días de El Paular (durante los que han residido en el albergue Los Batanes) han sido fructíferos y muy tranquilos. El viernes pasado asistieron a un curso de observación de la naturaleza, impartido por el pintor Bernardo Lara, y hoy visitarán el monasterio de El Paular, cuya comunidad les invitará a comer, como detalle de clausura de sus días en este maravilloso entorno. La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce agradece a la comunidad benedictina de El Paular, al Parque Nacional de Guadarrama, al Ministerio de Cultura y a la empresa pública Tragsa el regalo de esta estancia de los pintores pensionados de este año en El Paular. Su mirada hacia el paisaje se ha enriquecido, sin duda, con un espectro de colores y formas diferente al que han conocido en Segovia, y el curso se amplía en sus horizontes de cara a la celebración el año próximo de su centenario. Desde el 1 de septiembre, tras la exposición de La Alhóndiga (del día 23 al 26) se abrirá con obras de los alumnos de este año una nueva muestra en el espacio expositivo del Monasterio de El Paular, abierta todo el mes de septiembre. Ya de vuelta en Segovia, la siguiente actividad de los pensionados, además del trabajo cotidiano de seguir pintando los paisajes de la ciudad y su entorno, será la ponencia 'La influencia del Curso de Pintores Pensionados en la pintura española contemporánea' del académico de San Quirce Juan Manuel Santamaría. Será en el Palacio de Quintanar el jueves, a las diez y media de la noche y con ella se trata de contar la historia del Curso de Pintores con datos también de sus inicios en El Paular.

Dentro de la Academia de San Quirce se están estudiando posibilidades de cara al año que viene con nuevas experiencias de tipo expositivo o de tipo ideológico con la presencia de los directores de ediciones anteriores. El coordinador ha explicado la importancia que tiene la relación desde la organización del curso con las distintas universidades y quieren establecer un mayor vínculo con ellas a través de «créditos universitarios».

Esta beca para los alumnos está suponiendo una gran oportunidad de cara a su futuro laboral y se muestran «muy orgullosos de poder disfrutar de ella», añadían. Varios de ellos han comentado que se animaron a presentarse al curso, a pesar de por la repercusión que tiene a nivel nacional, gracias a la opinión de otros compañeros que ya habían disfrutado de ella en ediciones anteriores.

La directora de esta edición es Victoria Sánchez Giner, profesora de Pintura de Paisaje en la Universidad de Murcia, quien ha comentado que «es un curso muy enriquecedor en el que están percibiendo el paisaje segoviano, ya que cada uno viene de un lugar diferente». Además, sobre su labor y cargo durante esta edición ha destacado que «ser la directora es mucha responsabilidad».

«He realizado ya tres óleos y siete acuarelas», comentaba Miranda Pastor, alumna de la Universidad de Barcelona. Entre las obras más comunes, muchos de los pintores han querido reflejar las vistas que la ciudad ofrece desde el mirador del Alcázar. Los alumnos ya han tenido que decantarse por una de sus obras para presentarlo en el catálogo del curso de Pintores Pensionados. «He elegido el paisaje natural con vistas al horizonte segoviano, centrándome en las lejanías e intentando describir la naturaleza», explicaba Laura Lorenzo, de la Universidad de Murcia.

Andreas Gangoso, procedente de la Universidad de Granada añadía «he venido sin una idea previa y me quiero empapar de todo lo posible para después trabajar con ello». Desde la facultad de Sevilla, Rosa Aguilar ha explicado sobre sus obras realizadas, «me he decidido por la noche, con parques o jardines. Es distinta la botánica de aquí a la del sur, es más verde y quiero aprovecharlo», la joven sevillana también ha querido añadir «soy muy amiga del que ganó la medalla de oro el año pasado y es uno de los puntos que me recomendó que no podía perderme, los tonos de esta oscuridad».

Entre las distintas actividades realizadas durante estos días los alumnos han recibido explicaciones históricas sobre cada lugar visitado. «No es solo una representación momentánea sino toda la información que tiene el lugar», comentaba la directora.

Juancho del Barrio, informa de que el presupuesto ronda los 32.000 euros e incluye la manutención de los alumnos o la retribución a los ponentes que imparten clases magistrales, entre otros aspectos.

Del Barrio incide en lo importante que sería tener un presupuesto estable todos los años: «Es una lucha, una inquietud que la Academia tiene año tras año y no entendemos como puede ser así en un curso tan importante tanto para la cultura de Segovia como para el resto de España». En alguna de las ediciones anteriores, durante los años de crisis, se llegó a dudar sobre la continuidad del curso de pintores casi centenario, pues más de un año los académicos no estaban seguros de si se podría solventar su financiación.