Los cuellaranos pagarán 1,35 euros más al mes en el recibo del agua

Instalaciones de la depuradora de aguas residuales de Cuéllar./M. N.
Instalaciones de la depuradora de aguas residuales de Cuéllar. / M. N.

El pleno municipal debate este viernes la subida de la tasa de alcantarillado por el aumento del coste de la depuración en las nuevas instalaciones

MÓNICA RICOCuéllar

Tras ocho años de congelación de la presión fiscal, los vecinos de Cuéllar verán subir su recibo del agua, a partir de abril, en aproximadamente 1,35 euros al mes, un aumento que se debe al encarecimiento de los costes del tratamiento de la depuración con la puesta en marcha de las instalaciones de la nueva depuradora, explicó el alcalde, Jesús García. El pleno extraordinario que se celebra este viernes por la tarde debatirá este incremento.

El alcalde recordó que las instalaciones llevan funcionando desde noviembre del año 2017 y que la tasa no entrará en vigor hasta el próximo 1 de abril, por lo que «serán unos 17 meses en los que el coste más elevado no se ha repercutido en el usuario». También recalcó que la antigua depuradora no cumplía con los parámetros de vertido que exigía la Unión Europea, cuyo sistema era de aireación, y que las nuevas instalaciones cumplen con toda la normativa, pero el tratamiento es mucho más complejo y costoso.

Con todo, Jesús García aseguró que con el incremento de la tasa no se repercute la totalidad del gasto de gestión, que aún no está muy definido, sino que únicamente se aplica una parte en esta subida. «Puede estar en torno a un 50% del coste real», afirmó el alcalde, quien insistió en que cuando se hizo construyó la estación de tratamiento de agua potable, también con un coste más elevado del que anteriormente se venía teniendo, «no repercutimos en absoluto ninguna subida y sí que había tenido un incremento de los costes de tratamiento».

Al aplicase en el mes de abril, la subida repercutirá en los tres últimos trimestres de 2019 y supondrá 137.750 euros más para las arcas municipales, un 22% del total de la recaudación. El alcalde justificó la decisión «por coherencia», aunque reconoce que «a lo mejor no sea el mejor momento», dada la cercanía de las elecciones municipales.

Aunque el incremento se centra en la tasa de alcantarillado, «que es donde hemos tenido el aumento de costes», también se aplica una pequeña subida en el segundo tramo, que corresponde a aquellos vecinos que tienen un gasto de entre 18 y 52 metros cúbicos de consumo. La tasa de suministro de agua a domicilio no aumenta en el primer tramo, con un gasto hasta los 18 metros cúbicos, que es donde se sitúan la mayoría de usuarios de la localidad, por lo que sus recibos únicamente verán el incremento de 1,35 euros al mes.

«Tasazo»

La decisión de incrementar la tasa ha sido criticada por los concejales socialistas, que la califican de «tasazo» y anuncian que votarán en contra de la modificación de las ordenanzas fiscales del servicio de suministro de agua y alcantarillado.

El grupo liderado por Carlos Fraile considera la subida «tremendamente desproporcionada», porque aumentar «de golpe y porrazo un 63% la tasa de alcantarillado y un 26% la del suministro de agua es cebarse y asfixiar económicamente a las familias de Cuéllar».

Los socialistas consideran «injustificable» esta «feroz y agresiva subida en el recibo del agua» y la atribuyen «a la particular forma de entender la forma de prestación de los servicios públicos que tiene el Partido Popular de Cuéllar, que es privatizarlos y cobrar el máximo posible a los cuellaranos». El principal grupo de la oposición cree que esta subida en el recibo del agua es la culminación por parte del PP «de un fiasco en un servicio tan básico como es el del agua. Desde el año 2013, el Ayuntamiento de Cuéllar incurre en una grave irregularidad al no tener contrato en vigor con la empresa Aquona».

Así las cosas, los socialistas consideran que primero se debería determinar la forma de prestación del servicio, si de manera pública o privada, y a partir de ahí establecer el precio, «que obviamente tiene que subir con la nueva depuradora», aunque «no de esta manera tan sangrante para los vecinos». El grupo que encabeza Fraile sigue apostando por la gestión pública, «ligada al empleo y a un servicio de calidad a los vecinos».

Los socialistas se preguntan«qué han estado haciendo el alcalde y sus tres concejales a sueldo durante toda la legislatura para ser incapaces de sacar un pliego de un servicio básico como es el del agua» y tachan la situación de «grave e irresponsable».

«Ajeno a la realidad social»

A su juicio, el equipo de gobierno vive «alejado de la realidad social» del municipio, «en el que las familias aún no han recuperado el poder adquisitivo previo a la crisis y sigue costando llegar a fin de mes, como para ahora tener que además afrontar una subida brutal en el recibo del agua».

Fraile apuntó que, con el nuevo año, la actitud del alcalde «continúa sin variar. Sigue demostrando que forma parte ya del pasado político de la villa». En relación al proyecto del centro de salud, los socialisras consideran que las declaraciones deJesús García «no aportan nada», además de obviar dar explicaciones« sobre su incapacidad para en doce años tener ya una parcela cedida a la Junta de Castilla y León».