La copia del Cristo de Velázquez deja el cementerio de La Granja

Operarios de la empresa Eulen Art descuelgan el cuadro, este viernes, en la capilla del cementerio de La Granja. / Antonio Tanarro

El lienzo estará expuesto en la sacristía de la iglesia de los Dolores hasta su traslado al centro de restauración de Simancas

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

«Es un cuadro sereno, correcto, con un Cristo apolíneo, con muy escasas gotas de sangre, y con los pies apoyados en su subpedáneo, que aumenta su aspecto de reposo, más que de tormento. Esos pies están sujetos con sendos clavos, semejantes a los de las manos, que suman así cuatro (...). El cuerpo y miembros, muy suavemente modelados, reciben una luz clara que procede del ángulo superior izquierdo, como suele en los cuadros caravagistas, pero sin acentuar las sombras, cosa innecesaria, ya que el Cristo y la cruz se recortan sobre un fondo casi negro (...). La cruz es de brazos largos, bien desbastada y clavada, obra de buen carpintero; sobre su parte superior está sujeto el letrero trilingüe (en vez del sólito y simple INRI), muestra de la cultura y cuidado de exactitud del pintor (...). Lo más dramático puede ser la cabeza caída sobre el pecho, coronada de espinas, que forman una diadema estrecha, sujetando el pelo, que se derrama hacia la herida, apenas sangrante, del costado derecho».

La descripción, de Julián Gállego, es fiel a la copia del Cristo de Velázquez que hasta este viernes presidía la capilla del cementerio de La Granja de San Ildefonso, el primer cementerio civil extramuros que se construyó en Europa, a finales del siglo XVIII, reinando Carlos III. Por orden del Ayuntamiento del Real Sitio, operarios de la empresa Eulen Art lo descolgaron y trasladaron a la sacristía de la iglesia de los Dolores, en pleno centro de La Granja, donde permanecerá expuesto durante toda la Semana Santa. La intención es enviarlo después al Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Simancas (Valladolid), con el fin de restaurarlo y devolverle su esplendor original. Aunque todo dependerá de lo que decida la próxima corporación municipal, la idea es que el cuadro no vuelva ya al cementerio, por motivos de seguridad.

«Es una de las veinte copias del Cristo Crucificado de Velázquez que se realizaron, pero la única de ellas que permanece en España y la más grande [252 x 167 centímetros]. Lleva con nosotros casi doscientos cincuenta años, desde que se construyó el cementerio, y es patrimonio de todos. Su valor es incalculable porque el arte no tiene precio, sino el valor de lo intangible. Estamos hablando de la mejor reproducción de la célebre obra velazqueña», explicó el alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez.

El traslado obecede a razones de seguridad y conservación del lienzo. La operación ha contado con el asesoramiento técnico del Servicio Territorial de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León. Un técnico especialista en restauración de pintura supervisó la manipulación del cuadro, que se trasladó protegido con una caja de madera específica y en un vehículo con habitáculo de carga hermético y enclajes interiores, entre otras medidas de seguridad. Pese a la poca distancia existente entre el cementerio de La Granja y la iglesia de los Dolores, se contrató un seguro específico de obras de arte para garantizar la cobertura de todo el proceso.

Mal estado

El óleo es bellísimo y tiene un marco de sencilla moldura dorada. Su estado de conservación no es bueno. En él se observan huellas de la arista de los travesaños del bastidor, que no se rebajó, y de las costuras de los tres paños que componen la tela, cosidos artesanalmente, así como algún descosido puntual, el destensado de la tela por la falta de cuñas de tensado en el bastidor y algunas manchas de aceite. Lo más preocupante son las pérdidas de policromía, principalmente en la mitad inferior, probablemente ocasionadas por el efecto directo de la luz del sol que entra por el rosetón de la capilla o por la mala adhesión entre las distintas capas de preparación y policromía, los craquelados, cazoletas y levantamientos, y la acumulación de escombros, salpicaduras y goterones de pintura derivados de las obras que se han realizado en la capilla, según se recoge en el estudio histórico realizado por el doctor Josemi Lorenzo Arribas.

No existe documentación que desvele el origen del cuadro, «de considerable mérito y de propiedad real», en palabras de Lorenzo Arribas, pero el bastidor, de tipo castellano, puede datarse en la segunda mitad del siglo XVIII o en la primera mitad del siglo XIX, al igual que el marco dorado. «Nuestra intención es trasladar la obra a Simancas porque tiene la importancia suficiente como para que los mejores expertos en restauración puedan hacerse cargo de ella. Es preciso elaborar un estudio que permita confirmar el origen, la autoría e incluso, por qué no, si la mano del propio Velázquez está detrás de algunos trazos», dijo el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Javier López-Escobar. Por otra parte, el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso solicitará una declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para el cementerio de La Granja que impulse su reconocimiento y su consideración entre los recursos turísticos del municipio.