Concluyen los trabajos de mantenimiento en el talud de la Casa de la Moneda

Azud de la Casa de la Moneda./
Azud de la Casa de la Moneda.

Se han repuesto los sillares de granito que coronan la presa y la unión de las losas con el fin de conservar su buen estado

El Norte
EL NORTESegovia

Personal municipal ha realizado trabajos de reposición de los sillares de granito que coronan la presa y la unión de las losas que forman el talud de la Casa de la Moneda. Se trata de unos trabajos que persiguen que esta infraestructura se conserve en buen estado y siga prestando el servicio para lo que fue construida (captar el agua para impulsar las ruedas hidráulicas). Los trabajos han consistido en la reposición de los sillares de granito que coronan la presa y el recibido y unión de las losas que forman el talud de aguas abajo.

La presa o azud de la Casa de Moneda, en el río Eresma, es la estructura que permite la captación del agua que impulsa las ruedas hidráulicas y los ingenios. El antiguo azud del molino de papel y harina era insuficiente para el nuevo propósito del Rey, por lo que Juan de Herrera, junto con los ingenieros alemanes, decidió construir otro nuevo, subiendo su altura para aumentar considerablemente el nivel del río.

La obra de la presa se hizo en el verano de 1584 con piedra y madera y fue considerada en su momento la mejor presa de toda Castilla. Toda la madera utilizada en su construcción fue un regalo del Ayuntamiento de Segovia a Felipe II en agradecimiento por haber elegido la ciudad como lugar de emplazamiento de su nueva Casa de Moneda.

El azud actual es una reconstrucción realizada en el año 1996 por el Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Obras Hidráulicas y la Confederación Hidrográfica del Duero. Según se recoge en la publicación que se realizó con motivo de las obras, la rehabilitación era muy necesaria tras el aspecto de «total abandono» que presentaba en el verano de 1994, con la desaparición la mayor parte de las losas de granito que cubrían el paramento de aguas abajo, así como la totalidad del pie del azud.