La concesionaria indemnizará a cincuenta viajeros que se quedaron tirados en Madrid

Viajeros se dirigen a los autobuses entre Segovia y Madrid./Antonio de Torre
Viajeros se dirigen a los autobuses entre Segovia y Madrid. / Antonio de Torre

Los hechos se produjeron en la noche del sábado pasado, y varios afectados volvieron en taxis y otros se vieron obligados a dormir en hoteles de Madrid

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La queja presentada por afectados que el sábado pasado por la noche se quedaron tirados en el intercambiador de Moncloa ha obtenido la respuesta del grupo Avanza. La empresa concesionaria del transporte de viajeros por carretera entre Segovia y la capital de España se ha puesto en contacto con los damnificados para, ante todo, pedirles disculpas por los graves trastornos ocasionados y para comunicarles que les van a resarcir de los gastos extraordinarios que tuvieron que hacer como consecuencia de lo que la empresa ha calificado como «incidente».

Esto supone que la compañía abonará el valor de los desembolsos que los perjudicados tuvieron que hacer en hoteles, taxis o kilometraje de familiares que no tuvieron más remedio que movilizarse desde la ciudad del Acueducto hacia Madrid muy avanzada y al noche de día 27 de abril. Además, el grupo Avanza tiene estipulada una indemnización en el contrato de la adjudicación del servicio que equivale al 33% del importe del billete, además de ofrecer tres viajes gratis a los damnificados, según han explicado fuentes de la empresa concesionaria.

La verdad es que el incidente del sábado pasado fue uno de los más graves desde que la empresa se hizo cargo del transporte entre Segovia y Madrid y viceversa. Según relata el texto de reclamación presentado por viajeros que esa noche se vieron afectados por la falta de autobús, a las 23 horas más de medio centenar de usuarios, con sus billetes comprados, aguardaban en la dársena de turno del intercambiador de Moncloa el bus directo para desplazarse a Segovia.

El vehículo no llegó, pero sí partió a esa hora el semidirecto, «que iba bastante vacío puesto que la empresa ofreció a todas las personas que lo solicitaron cambiar billetes de ese autobús por el directo, que supuestamente tarda diez minutos menos» en llegar al destino, explica el escrito de queja.

Llamados a desalojar

El reloj corría hacia la madrugada y los altavoces anunciaron el cierre de la estación. Había que desalojar las instalaciones y la tensión, el enfado y la indignación fueron en aumento. Algunos de los viajeros llamaron a la policía y a los empleados de mantenimiento y vigilancia del intercambiador para avisarles de lo que estaba ocurriendo. La concesionaria les había dejado en tierra. Los agentes y trabajadores permitieron a los perjudicados permanecer en las dependencias de la estación hasta que encontraran una solución.

Poco a poco los usuarios abandonaron el intercambiador. Algunos sin saber a ciencia cierta qué hacer acabaron en hoteles de Madrid o intentaron alojarse con algún familiar o amigo. Otros decidieron compartir gastos y transporte hasta Segovia y cogieron taxis; otros llamaron a familiares que se desplazaron desde Segovia para recogerles en la capital de España y de vuelta a la ciudad del Acueducto.

Este pasado lunes, un grupo de damnificados decidió presentar la correspondiente reclamación y, a su vez, solicitan a la autoridad competente, que en este caso es el Ministerio de Fomento, que sancione a la compañía.