La Comunidad de Villa y Tierra Antigua de Cuéllar celebra su «buen momento»

Vecinos reciben su plato de paella durante la celebración de la fiesta /Mónica Rico
Vecinos reciben su plato de paella durante la celebración de la fiesta / Mónica Rico

El municipio vallisoletano de San Miguel del Arroyo acoge una jornada de encuentro y fraternidad entre vecinos de 36 localidades de la zona

MÓNICA RICOCuéllar

Los últimos domingos de junio la Comunidad de Villa y Tierra Antigua de Cuéllar vive su día grande. Así ha sido durante años, con la celebración de una festividad que se vio interrumpida hace tiempo y que se recuperó hace dos años. Desde 2017, la fiesta vuelve a situarse en el calendario como una jornada de encuentro y fraternidad entre los vecinos de las 36 localidades de las provincias de Segovia y Valladolid que forman la Comunidad.

Este año el municipio vallisoletano de San Miguel del Arroyo fue el escogido para acoger a los cientos de vecinos de toda Villa y Tierra que se acercaron hasta el lugar para disfrutar de la amplia programación preparada. Su alcalde, José Arenal, fue el encargado de iniciar el programa con el saludo de las autoridades, en el que destacó «la suerte» de comenzar la legislatura con la organización de la fiesta de una entidad como la Comunidad de Villa y Tierra, de la que recordó su antigüedad y evolución y así como los servicios que presta llegan a gran número de vecinos. Arenal también aprovechó para resaltar «el buen momento» que vive la Comunidad gracias a los ingresos de madera y resina de los últimos años y abogó por, dado el buen momento económico de la entidad, estudiar la posibilidad de crear nuevos servicios para los vecinos o potenciar los existentes.

Por su parte, el exalcalde de Cuéllar y presidente de la entidad a lo largo de los últimos 12 años, Jesús García, apoyó las palabras de Arenal aunque recordó que durante la crisis la Comunidad pasó circunstancias muy complejas, debido fundamentalmente al bajo precio de la madera y a que los alquileres del polígono desaparecieron por la rescisión de muchas de las empresas que estaban allí instaladas.

Fraile, nuevo presidente

Sin embargo, García señaló que el momento cambió gracias a la recuperación del valor de la madera y a los nuevos alquileres de naves en el polígono propiedad de la entidad y surgieron nuevos recursos. Por ello García puso en valor la buena salud económica de la Comunidad y puso como ejemplo las obras, a punto de finalizar, de la sede y la futura construcción de una depuradora en el polígono. Concluyó su intervención el exalcalde de Cuéllar con una predicción halagüeña del futuro del organismo: «Permanecerá en el tiempo».

El cargo de presidente de la Comunidad de Villa y Tierra Antigua de Cuéllar le corresponde al alcalde de la villa. Carlos Fraile, el nuevo regidor del municipio desde el pasado día 15, tomará así posesión de su nuevo puesto como presidente de la Comunidad en una sesión que previsiblemente tendrá lugar la próxima semana. Sin embargo, Fraile no dejó escapar la oportunidad de acudir a la fiesta y tener una primera toma de contacto. Indicó que trabajará «por los pueblos y por la gente que vive en ellos», con una consideración de la entidad «como un ente prestador de servicios para todos los vecinos y siempre desde la colaboración y el consenso». Por último, señaló como uno de los temas centrales la instalación de la depuradora en el polígono. Se puso a disposición de los asistentes para «colaborar y trabajar para que nuestros pueblos sigan adelante y tengan mejores servicios».

Por su parte, la gerente de la Comunidad, Elena García, indicó que existen «circunstancias favorables» para la prestación de servicios «dentro de la diversidad que nos reúne». Recordó que son 36 municipios de Segovia y Valladolid, circunstancia que se traduce en que la diversidad sea «la principal fuerza» del organismo. «Donde no llegan las mancomunidades de servicios más comunes nosotros podemos tener la opción de llegar», afirmó. García, para quien la Comunidad «contribuye a mejorar bastante la calidad de vida de los vecinos y para eso es para lo que estamos».

Música e hinchables

Tras los discursos tuvo lugar la inauguración de la exposición de cuadros de Inocencio Poladura, miembro de la Asociación de Sordociegos de Castilla y León (ASOCYL), bajo el título 'Luz en mis manos'. También se abrieron las atracciones hinchables para los más pequeños, algunas de ellas con juegos de agua para que los niños combatieran otra jornada de intenso calor en la comarca. Para coger fuerzas se celebró un concurso de tortillas con siete participantes y del que resultó ganador Abel Íscar.

Los actos se trasladaron después hasta el parque de la localidad, donde cientos de vecinos de distintos municipios de la Comunidad disfrutaron de una gran paellada. Tras la tarde en el parque, el punto y final de la fiesta de hermanamiento llegó de la mano de La Banda Olivetti con un concierto que congregó a decenas de personas.