La 'cocinera del mundo' que creció entre los fogones de El Bulli

La chef Najat Kaanache posa con un plato y, al fondo, las participantes en la masterclass. /Antonio Tanarro
La chef Najat Kaanache posa con un plato y, al fondo, las participantes en la masterclass. / Antonio Tanarro

La chef Najat Kaanache destaca el papel de las mujeres como «guardianas de la agricultura»

El Norte
EL NORTESegovia

La chef española de origen marroquí Najat Kaanache (Orio, Gipuzkoa 1987) aseguró ayer que las «mujeres son las guardianas de la agricultura» y su misión, con la Fundación ‘Seis ingredientes’ es poner en valor los procesos de cultivo y de recolección de las materias primas. Kaanache es una mujer vital y muy extrovertida que cautivó a las decenas de personas que participaron en su masterclass, dedicada al mundo de las especias, dentro de la programación del encuentro ‘Mujeres que transforman el mundo’.

Najat Kaanache afirmó que los ‘Seis ingredientes’ son «los cinco sentidos del ser humano y la alta conciencia», porque en muchas ocasiones «nos movemos por el mundo sin pensar» y es necesario «parar, reflexionar y recapacitar para ver cómo puedo cambiar las cosas». La chef recorrió Latinoamérica empezando su experiencia en México, en las ciudades de Tabasco y Chiapas, con las mujeres que cultivan cacao y maíz, informa Ical.

Según explicó Kaanache, es importante que se valore y se conozcan las complicaciones que hay detrás del cultivo, el desarrollo y los procesos recolección de los productos para entender su valor, como por ejemplo el precio que se tiene que pagar por la quinoa. Además, su Fundación ayuda a estas comunidades con la apertura de pozos de agua. Para la chef internacional no es solo el dinero, «es poder llevar un ingeniero y la maquinaría para poder ayudar».

Hombres y mujeres de todas las edades y jóvenes estudiantes del Centro de Formación Profesional Felipe V acudieron a la masterclass, que giró en torno al mundo de las especias. La chef recalcó que son necesarias porque estimulan el cerebro, han ayudado desde tiempo inmemoriales a la conservación de los alimentos, como base de jarabes y medicinas naturales y, sobre todo, porque «son muy buenas para el ser humano».

Kaanache, que trabajó dos décadas en El Bulli con Ferrán Adriá, afirmó sentirse feliz por poder «respirar» y hacer la cocina que le gusta «desde el corazón» para poder «llegar al alma alimentando a las personas». En sus negocios, Najat Kaanache contrata a mujeres que «no saben leer ni escribir», pero que «te elaboran cosas mágicas y maravillosas». Con ellas, explicó, comparte sus sueños de tener su propio negocio y esos «momentos de esperanza» son los que más le satisfacen «al final del día cuando me meto en la cama».