Cinco días sin tregua en Carbonero

Preparación de una de las tradicionales comidas en las fiestas de Carbonero el Mayor/Cristina Vega
Preparación de una de las tradicionales comidas en las fiestas de Carbonero el Mayor / Cristina Vega

La ermita del Bustar será mañana uno de los centros neurálgicos de la celebración

MÓNICA RICOCarbonero el Mayor

El pregón de Ricardo Migueláñez Pastor, natural de Carbonero, socio director de Agrifoof y presidente de la ONG Ayuda Justa, dio el pasado sábado el pistoletazo de salida a la semana cultural, en la que pequeños y mayores han podido disfrutar de numerosas actividades. Hoy, la víspera de la fiesta estará animada por el concurso de cortes, quiebros y saltos y por la música de la orquesta, aunque el pistoletazo de salida de las celebraciones tendrá lugar mañana, en una de las jornadas más especiales de estos días.

Un encierro de promoción y otro ecológico para los más pequeños abrirán las actividades de mañana. A las 17:30 horas, el repiqueteo de las campanas anunciará el inicio de las fiestas. La actividad se trasladará entonces a la ermita de Nuestra Señora del Bustar, patrona de la localidad. Allí tendrá lugar la misa solemne y la ofrenda floral a cargo de la reina y las damas, que estarán acompañadas por las autoridades, los comisarios, mayordomos y priostes de la Virgen. A estos actos les seguirá la tradicional procesión con la talla de la patrona. Este será el acto litúrgico central de las fiestas, aunque el resto de jornadas también se celebrarán distintas eucaristías. El domingo en la iglesia de San Juan Bautista, el lunes será la misa por los fieles difuntos de la parroquia, y el martes se celebrará una misa por los comisarios difuntos.

Tras la ofrenda en honor a la Virgen, la actividad festiva prevista para mañana sábado retornará después al municipio, en concreto a la plaza de España, el lugar al que llegarán las peñas tras su desfile y que, a medianoche, acogerá el disparo del chupinazo, con el que las fiestas quedarán inauguradas de forma oficial. La fiesta continuará con la música de la verbena Azabache. Para muchos será una larga noche de fiesta, que se prolongará hasta la madrugada. A las siete de la mañana la comisión de festejos preparará las tradicionales sopas de ajo, que se entregarán junto a la iglesia. Minutos después comenzará un pasacalles por el municipio, que anunciará la llegada del primer encierro tradicional.

Durante la jornada del domingo también habrá fiesta de la espuma (para mayores de 12 años), novillada de rejones, dos sueltas de vaquillas, encierro nocturno por el recorrido tradicional y verbena en la plaza de Abastos. Tras una jornada sin descanso, los vecinos afrontarán el lunes abriendo a primera hora de la mañana las actividades con la música del pasacalles, que dará paso al encierro mixto, primero por el campo y seguidamente por las calles de la población. Para esperar la llegada de los astados, las peñas organizan una chocolatada en la zona del Embudo.

A media mañana, el patio del colegio se convertirá en una guardería y parque infantil, un lugar en el que los más pequeños podrán disfrutar de multitud de actividades indicadas para su edad. También para este día las peñas organizan una fiesta de la espuma. Ya por la tarde las actividades pasan por una novillada picada, suelta de vaquillas, y, para cerrar el día, la tradicional verbena.

El martes, a pesar de ser el último día festivo, la actividad tampoco descansará y nuevamente la jornada amanecerá con la música del pasacalles, que dará paso al encierro por el campo y seguidamente al encierro por las calles del casco urbano. En esta ocasión, la espera también se realizará con un rico chocolate, gracias a la labor de las peñas, que en esta jornada también celebran su comida de hermandad. La tarde y la noche se completarán con un encierro de promoción, suelta de vaquillas, hamburguesas en el 'parking' de la pista, gracias a la comisión de festejos, un castillo de fuegos artificiales y una actuación musical, con los que se pondrá el fin de las fiestas de la localidad.

Cientos de visitantes

Aunque no está programado de forma oficial, en Carbonero la fiesta tampoco descansa a mediodía. Durante la hora de vermú, no solo los vecinos llenarán las calles, sino que también lo harán cientos de visitantes que se acercan hasta el municipio para disfrutar de esas horas, en las que las peñas animarán las fiestas con la música de sus charangas, e incluso con discomovidas, también gracias a la comisión de festejos, consiguiendo así que las fiestas de la localidad, año tras año, se encuentren marcadas en rojo en el calendario de los carbonerenses y de muchos de los vecinos de los municipios de toda la provincia.

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