WWF cifra en un 80% las medidas sin ejecutar para proteger las Hoces del Riaza

Observación de aves en las Hoces del Riaza. /El Norte
Observación de aves en las Hoces del Riaza. / El Norte

En la junta rectora de hoy insistirá en que la Junta lleva catorce años de retraso en la aprobación del plan rector de este espacio natural

EL NORTESegovia

Un nuevo estudio de WWF muestra que el 80% de las directrices contempladas en los planes de gestión básicos del Parque Natural de las Hoces del Río Riaza todavía no se han puesto en marcha. Además, la asociación conservacionista recuerda que la Junta de Castilla y León «lleva catorce años de retraso en la aprobación del obligatorio Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG)».

WWF España participa hoy en la reunión anual de la junta rectora del Parque de las Hoces del Río Riaza, que se celebra en Montejo de la Vega, cuyo refugio de rapaces celebra este año su cuadragésimo cuarto aniversario. En este encuentro, la organización presentará su memoria con los trabajos de seguimiento realizados y sus propuestas de gestión. Una de sus principales peticiones es que la Junta apruebe el obligatorio plan de gestión del parque, «necesario para lograr la conservación de los valores de este espacio y cuya aprobación lleva 14 años de retraso». Durante la reunión anual, la asociación presentará un reciente estudio que muestra «que tan solo se ha trabajado, en mayor o menor medida, en un 19,5 % del total de las directrices y medidas contempladas en los planes básicos de gestión de la ZEC y ZEPA Hoces del río Riaza».

En 2017, WWF ya envió una carta al consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en la que se pedía la aprobación urgente de un Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG) para este enclave situado en el nordeste de la provincia segoviana. Aquella solicitud «no ha obtenido respuesta hasta la fecha», aseveran fuentes de la asociación, que inciden en la necesidad de poner en marcha este documento para «evitar un mayor deterioro de los valores naturales de este espacio».

A pesar de las promesas del consejero de Fomento y Medio Ambiente de completar la planificación de sus espacios protegidos en esta legislatura, la Junta de Castilla y León «no ha aprobado aún ni un solo plan de gestión», señala la asociación, que advierte también de que aunque se han retomado las ayudas a los municipios del área de influencia socioeconómica del parque, que llevaban congeladas desde el año 2011, «estas son de una cuantía muy inferior a las que fueron concedidas en los últimos años».

Depuradora de Montejo

Estos ayuntamientos, afirman fuentes de WWF, «continúan sufriendo los problemas de despoblamiento y de abandono rural, y al ser de pequeño tamaño, no cuentan con recursos suficientes para algunas de las medidas que quieren emprender». Por ejemplo, el Ayuntamiento de Montejo de la Vega está muy interesado en depurar las aguas residuales y ha avanzado estudios para la construcción de una depuradora adecuada a las características de su población, «pero no cuenta con los recursos suficientes para todas las fases de la construcción, y la Junta de Castilla y León no ha priorizado la financiación de la misma hasta 2027», explica la asociación, que se va a dirigir a los distintos partidos políticos para pedir que la «conservación de la naturaleza y el medio rural se conviertan en una prioridad en su agenda política».

WWF ha trabajado durante 44 años en el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega «para conservar, proteger, defender y divulgar los valores de este emblemático espacio natural, y se han conseguido importantes logros en conservación, gracias al apoyo de miles de voluntarios, de entidades como el Fondo para el Refugio de las Hoces de Riaza y a la buena disposición de la población local», destaca la asociación.

El Parque Natural de las Hoces del Río Riaza fue declarado en 2004 espacio protegido por parte de la Junta y forma parte de la Red Natura 2000. El Refugio de Rapaces está integrado dentro de él. Junto con Doñana, es una de las iniciativas pioneras de custodia en territorio español y fue el primer espacio protegido de iniciativa privada abierto en Castilla y León cuando se inauguró tal día como hoy en 1975.

Este centro fue creado a propuesta de Félix Rodríguez de la Fuente –entonces vicepresidente de WWF cuando la organización se llamaba Adena– para conservar y recuperar las poblaciones de rapaces.