Cientos de personas anticipan las fiestas de Cuéllar entonando el 'A por ellos' al son de la Banda

La corregidora (de rojo) y sus damas, durante el baile de la jota. /M. Rico
La corregidora (de rojo) y sus damas, durante el baile de la jota. / M. Rico

La corregidora y sus damas bailan la jota junto a miembros de la corporación municipal y con sus familiares y amigos

MÓNICA RICOCuéllar

Todo en Cuéllar presagia la próxima llegada de las fiestas. Las talanqueras están instaladas en buena parte del recorrido, las calles tienen más vida, comienzan a llegar los hijos del pueblo y escaparates y balcones comienzan a vestirse con pañuelos y símbolos festivos. Y es que buena parte del mes de agosto gira en torno a los festejos que comienzan el sábado.

Otro de los indicios de que se aproximan las fiestas es la música. Como cada año, durante este mes, en distintas citas oficiales como el Festival de la Jota, que acoge la presentación de la corregidora y sus damas, o la ronda a estas. Entre los sonidos tradicionales que se escuchan no falta la jota 'A por ellos', convertida en todo un himno de las fiestas.

Pero si hay una cita en la que esta pieza no puede faltar, y que es prácticamente obligada para todos los cuellaranos, es la del concierto que la Banda Municipal de Música ofrece cada domingo anterior a las fiestas, que, de hecho, se desarrolla bajo el nombre del popular tema, y que fue uno de los actos centrales de la jornada del pasado domingo en la localidad.

Se trata de uno de los conciertos más vibrantes y esperados del año, y el pasado domingo reunió a cientos de personas en el entorno de la plaza de La Soledad para disfrutar de la música de la Banda Municipal y de la agradable temperatura de una noche de verano. Por su parte, los músicos, como es tradicional, iniciaron la cita con un pasacalles desde la Escuela Municipal de Música hasta los pies de la iglesia de San Francisco, donde se ubicaba el escenario.

Ya entonces muchas personas esperaban en la plaza, aunque la cifra fue aumentando según se iban sucediendo los temas de la Banda, en un concierto en la que no faltaron los pasodobles como 'Nerva', 'Fiesta en la caleta' o 'Amparito Roca' que se mezclan con otras piezas más modernas, como temas de Tom Jones o 'I Will Survive' que popularizó Gloria Gaynor.

Según se iban sucediendo las canciones, los nervios de los asistentes se hacían patentes. Con los primeros sones de la jota, el público se animó aún más, aunque no era aún el turno del ansiado 'A por ellos', sino 'La Cuellarana', otra popular obra compuesta por Cecilio de Benito, el padre del himno festivo cuellarano.

Pañuelos rojos

A continuación llegaba el momento álgido del concierto. Los componentes de la Banda sacaron sus pañuelos rojos y se los anudaron al cuello. Con las dulzainas en la parte delantera del escenario y los dulzaineros en pie, comenzaban los primeros compases de la jota cuellarana por excelencia. Entre los vecinos algarabía y alboroto, que daban paso a los brazos en alto, el movimiento de pies y, en el estribillo, los primeros tarareos y coros.

Prácticamente la totalidad de vecinos reunidos en la plaza no dudaron en bailar la jota. Entre los danzantes, como ya es tradicional, no faltaban la corregidora, damas y varios miembros de la Corporación. A su grupo se sumaron también familiares y amigos, además de algunas de las madrinas y acompañantes de las peñas y pandas oficiales. Todos ellos, al igual que muchos de los vecinos, bailaron la popular canción hasta en tres ocasiones, tantas como fue interpretada por los músicos debido a las solicitudes del público asistente, lo que también es ya una tradición.

Los sones del 'A por ellos' se repetirán en los próximos días en numerosas ocasiones. La cita más esperada y especial es la del sábado, tras los nombramientos oficiales y el pregón que este año ofrecerá la Banda Municipal de Música de Cuéllar, que a su vez será la encargada de volver a interpretar la jota a su conclusión. De nuevo miles de personas les acompañarán bailando, cantando y tarareando esta popular pieza, un himno festivo de Cuéllar.