La catorcena regresa a San Millán

Procesión de la catorcena del año pasado a su paso por la iglesia de San Martín. /
Procesión de la catorcena del año pasado a su paso por la iglesia de San Martín.

El barrio espera que toda la ciudad participe en una conmemoración que se extenderá hasta el próximo viernes

MARÍA MARTÍNEZSegovia

«Sentíos todos convocados e invitados a participar en esta catorcena de nuestra parroquia», dice Jesús Cano, párroco de San Millán. Hoy comienza la celebración en honor del santísimo sacramento. Catorce años después de la última vez, San Millán vuelve a recordar el milagro que se produjo en Segovia a principios del siglo XV.

Cuenta la leyenda que en 1410, en el momento de intentar profanar la sagrada forma arrojándola a un caldero de aceite hirviendo en la Sinagoga Mayor de la ciudad, la hostia no cayó, sino que se elevó abriendo en la pared una grieta por la que salió. Posteriormente, se dirigió al convento de la Santa Cruz, lugar en la que un dominico celebraba misa. Tomó con gran reverencia el cuerpo suspendido en el aire y lo depositó en el sagrario de la iglesia.

«Lo hacemos con todo entusiasmo, ilusión y fe», afirma Cano sobre un evento que debe su nombre a las catorce parroquias –siete se encontraban dentro del recinto amurallado y otras siete fuera– que existían en el momento en el que tuvo lugar el milagro. Es por este motivo por el que se tomó la decisión de que fuera alternándose su organización (un año dentro del recinto fortificado y al siguiente en el exterior).

Solemnidad

La sinagoga donde ocurrió el milagro, a escasos metros de la Plaza Mayor, se convirtió al culto católico y recibió el nombre de iglesia del Corpus Christi que en la actualidad mantiene. Tras San Millán, y según el orden que se cumple desde hace más de 600 años, conmemoran el milagro San Facundo, San Justo, San Juan de los Caballeros, Santa Eulalia, La Trinidad, San Clemente, San Sebastián, El Salvador, San Andrés, Santa Columba, San Esteban, Santo Tomás y San Martín.

El párroco del barrio declara que «hay afluencia de fieles en todas las iglesias», aunque matiza que «no tiene la misma solemnidad una catorcena de una iglesia que ya ha desaparecido, como por ejemplo Santa Columba, que una parroquia como la de San Millán, que es una parroquia viva». Añade que «es una fiesta que no solo es parroquial, sino que es de toda la ciudad de Segovia. Acuden asociaciones religiosas, gente de otras parroquias... es de toda la capital segoviana». Manifiesta orgullo al hablar de como la gente se mueve de una iglesia a otra cada año para no perderse una tradición que tiene más de seis siglos de historia.

La duración de la catorcena no siempre dura una semana como en esta ocasión. «Varía según le corresponde a la comisión organizarlo. Se ven las distintas posibilidades que hay y según ese interés y esas posibilidades se estructura. Se puede decir que cada parroquia es quien lo determina cada año», indica Cano.

Los actos comenzarán hoy y se desarrollarán hasta el 6 de septiembre. El domingo será el día grande en el que tendrá lugar la solemne celebración eucarística y la procesión hasta el antiguo templo judío situado en la plaza del Corpus. Además, durante la semana se realizarán conciertos como el de Tutto Voce y el de órgano a cargo de D. David Largo Dios, la conferencia sobre los capiteles y la visita guiada de la iglesia, así como las actuaciones de Resurcos y el grupo Algarabía para finalizar el programa de este año.

La iglesia expone tres tipos distintos de enterramientos

Con motivo de esta misma fiesta religiosa, en 2005 se llevo a cabo un proyecto para el almacenamiento de los fondos de los que es responsable y que, por diversos motivos, se retiraron del interior de las naves de la parroquia. Se trataba de unas valiosas piezas de madera tallada y policromada pertenecientes a una antigua armadura de techo de San Millán, diferentes tipos de objetos religiosos y varios restos de enterramientos encontrados en una excavación arqueológica que tuvo lugar en la propia iglesia.

Por su parte, el 9 de septiembre de este mismo año se acondicionó una sala en la que pueden contemplarse tres de los tipos de enterramientos hallados: un sarcófago tallado en un único bloque de granito, un fragmento de la cabecera de una tumba de tipo mozárabe tallada en piedra caliza correspondiente a los siglos X y XI y una tumba construida con lajas del mismo material perteneciente también a los siglos X y XI. San Millán es uno de los ejemplos de suelos de edificios religiosos utilizados como lugar de enterramiento.

Búsqueda de jóvenes

Las estadísticas demuestran que cada vez es más gente mayor la que acude a misa y que la mitad de los jóvenes no manifiesta creencias religiosas. Aunque enSan Millán un tanto por ciento elevado es gente adulta, Cano asegura que también acuden matrimonios con sus hijos y un pequeño sector de gente con menos edad. No obstante, señala que quieren recuperar a la juventud. «El camino que nosotros intentamos llevar adelante es que cada vez acuda más gente joven, es decir, que los padres que tienen a sus hijos en la edad del proceso de toda la catequesis, desde los 7 hasta los 16 años, vengan a la iglesia. Nuestro intento siempre es que todo ese sector grande y amplio de padres estén cercanos a la parroquia».

Antonio Horcajo, presidente del Centro Segoviano en Madrid, afirma en la propia revista editada con motivo de la celebración del milagro que «la catorcena es recordar y continuar con una participación activa de la historia, conmemorando un hecho portentoso, aquel milagro para los creyentes, que acaeció en la ciudad de Segovia y que, de generación en generación, ha continuado celebrándose con el rigor propio de cumplir un legado con la ética, la tolerancia y la devoción que nuestra fe nos manda».

El presidente opina que se debe involucrar a los barrios nuevos para que se integren en la historia de la ciudad. «Es un acontecimiento que fortalece nuestras creencias y nos impulsa a vivir con más grandeza, a la par que con más intimidad, la devoción a Cristo que vence, a Cristo que reina, a Cristo que impera». Por ello, le entristece que una celebración «tan hermosa no esté llena de la presencia de segovianos».