El canto coral brilla en Segovia con la presencia de maestros internacionales

Participantes en uno de los cursos de la Coral Ágora. /El Norte
Participantes en uno de los cursos de la Coral Ágora. / El Norte

120 personas participarán este año en el curso organizado por la Coral Ágora, que llega a su vigésimo tercera edición

MARÍA MARTÍNEZSegovia

«Una vez que te metes, ya no sales por lo agradable y bonito que es», dice Marisa Martín, directora de la Coral Ágora. Este año ha vuelto a organizarse el Curso Internacional de Canto Coral, Técnica vocal y Dirección Coral, que cumple 23 años, en el campus María Zambrano. Serán 120 alumnos contando con los coros pilotos de la Coral Ágora y la Escolanía, y tendrá lugar del 22 al 29 de este mes.

Hay estudiantes nuevos, pero otros son casi fijos y acuden año tras año. «Les encanta estar en Segovia una semana, en un lugar maravilloso, aprendiendo y disfrutando. Hay mucha gente que repite», indica Martín. Aunque los hay de todas las edades, la mayoría de los alumnos son jóvenes. En el caso de los niños, que tienen que afrontar el tránsito del cambio de voz, el enfoque que se utiliza es diferente y se contratan profesores destinados exclusivamente a coros infantiles. Para las voces mixtas se recurre a otros, porque «son dos técnicas totalmente distintas», explica la directora de la Coral Ágora. Entre los profesores del curso figuran Javier Busto, Carlo Pavese, Albert Alcaraz o Néstor Andrenacci.

Aunque en muchas ocasiones no resulta fácil organizar a tanta gente y cuadrar los horarios, Marisa Martín considera que esta actividad merece la pena porque resulta de una «gran riqueza». Según explica, «la gente que viene de fuera, los cantantes y los directores, escogen nuevos aprendizajes que luego aplican en el coro en el que están o en su vida personal. Es como venir a clases magistrales con profesores muy importantes a nivel internacional. Conocen nuevas técnicas, nuevas teorías, nuevos repertorios... Eso es lo que se llevan y aplicarán cada uno a su entorno».

El coste de la actividad es elevado al acudir ocho maestros procedentes de diferentes lugares del mundo, como Argentina, Italia o España. «El curso se va manteniendo con la matrícula de los alumnos. Tenemos una pequeña subvención del Ayuntamiento de Segovia a través de la Fundación Don Juan de Borbón». Este patrocinio permitirá que el concierto que ofrecerán en la calle el próximo domingo, en el Parque del Reloj de Nueva Segovia, sea gratuito. En el caso de los otros dos que se llevarán a cabo, el inaugural y el de clausura, el coste será de tres euros. La selección de los temas dependerá del profesorado. «Se escogen las obras que mejor salen, de diferentes estilos, para que el concierto sea ameno y variado».

Sin prueba de selección

Para participar en el curso no hay prueba de selección, cualquiera puede hacerlo. A los alumnos se les coloca en distintos niveles en función de la preparación. «Solamente hay que tener ganas de cantar y de querer empezar en este mundo. Nosotros año tras año seguimos y encantados de la vida». En su programa de trabajo se establecen ocho modalidades: coros infantiles, coral nivel inicial, coral nivel medio, coral nivel avanzado, canto solista, técnica vocal, coro piloto y coro piloto de directores de coros infantiles.

Marisa Martín sostiene que la música coral ocupa un lugar muy importante a nivel mundial, aunque su difusión sea menor que la de otros estilos. «En España es relevante, hay muchísimos coros y muchísima gente que canta. Pero los medios de comunicación no lo enseñan y se da más importancia al cantante solista de música pop. Pero está claro que hay muchísima actividad porque hay cursos como el nuestro por toda España, ya sea de niños, jóvenes o mayores. Europa, Asia y América están llenos de ellos».

Aunque pueda no resultar atractiva para el ciudadano de «a pie», la directora de la Coral Ágora se muestra convencida de que «la educación y el tiempo» conseguirán que esta música adquiera mayor protagonismo.

Al estar formado por varios miembros, un coro permite transmitir valores como la convivencia, la disciplina, el trabajo en equipo o el respeto. «Cada uno tiene sus limitaciones o sus virtudes y tienes que hacer un grupo», señala Martín.

A finales de los setenta

La coral que dirige Marisa Martín, pionera en la ciudad, se gestó a finales de los años setenta, aunque se formó oficialmente en 1980. Al principio no tenía local para ensayar, por lo que una tarde, en sus habituales encuentros en la plaza de San Lorenzo, se decidieron llamarla Ágora. Está formada por las sopranos Ángela Herrero, Belén Santos , Blanca Blanco, Carmen Aparicio, Fuencisla Llorente, Gloria Gilarranz, Inmaculada Calderón, María Ángeles Martín, María Rodríguez, Milagros Torres, Natalia Martín y Vicenta Isla Gómez; los tenores Alberto Antolín, David Carabias, José Luis del Bosque y José Francisco Rodríguez; las contraltos Adelina Herrero, Ana Rincón, Blanca Sánchez, Carmen de Pablos, Diana Gómez, Doris Antonia Pérez , Jennifer Graber, Luisa Moreno, Maite Nerea San Felipe, María Ángeles Álamo, María Consuelo Zubiaga y Silvia Pescador; y los bajos David Manuel de Andrés, Guillermo Cuadrado, Ion Garaialde, Jesús de Luis, José Luis Ruiz-Medrano, Juan Sánchez Buenaposada,

Pablo Valverde y Tomás Criado

La constancia de Ágora la prueba su calendario: apenas descansan quince días al año. Cada miembro del coro trabaja dos días a la semana –unas cinco horas– y se lleva una formación personal. La edad media está en torno a los 40 años –desde los 18 hasta los 60– y las mujeres son mayoría.

Ágora apuesta por la polifonía. Su repertorio, en gran parte religioso, abarca folclore, pop y obras de vanguardia –incluye mucho compositor contemporáneo español–, sin olvidar lo clásico.