Los camareros segovianos suspenden su becerrada: los gastos duplican los ingresos

Becerrada de los camareros celebrada en 2018. /Antonio de Torre
Becerrada de los camareros celebrada en 2018. / Antonio de Torre

En su lugar celebrarán en la Plaza Mayor una verbena con la orquesta Pikante el próximo 3 de septiembre

QUIQUE YUSTESegovia

Hace tres años la falta puntual de recursos económicos obligó a la Asociación de Camareros de Segovia a suspender la habitual becerrada con la que cada septiembre festejaba a su patrona, Santa Marta. La tradición se recuperó durante los dos años siguientes, pero de nuevo se verá interrumpida en 2019 por problemas económicos, aunque en esta ocasión no se trata de algo puntual. Los altos costes que supone su organización y la falta de apoyos económicos para sufragarlos ha llevado a la Asociación de Camareros a tomar una decisión «dolorosa» pero que todos los socios han entendido, según se puso de manifiesto en la asamblea celebrada el jueves.

«La becerrada cada año es más costosa y nosotros no tenemos los fondos suficientes», explica Javier Bermejo, presidente de la Asociación de Camareros de Segovia. Con cerca de 800 socios, el dinero con el que cuentan no alcanza para cubrir los costes de un festejo taurino que en total puede suponer un gasto de más de 15.000 euros. Sin embargo, con su celebración la asociación tan solo consigue recaudar la mitad entre la venta de entradas y lo conseguido de colaboradores y patrocinios. Es decir, cumplir con una tradición de decenas de años supone un déficit de unos 8.000 euros para la asociación, cantidad que Bermejo no está dispuesto a asumir. «No podemos dejar sin fondos a la asociación por un capricho», afirma.

«Hace treinta años la becerrada generaba unos beneficios importantes», recuerda el presidente de la asociación. En aquellos tiempos, el dinero que sobraba tras pagar los costes del festejo se repartía entre diferentes asociaciones benéficas de la ciudad, pero la situación ha cambiado con el paso de los años. Ahora, según apunta, los costes se han incrementado de manera notable, empezando por el propio alquiler de la plaza de toros, lugar de celebración de la becerrada que antiguamente se cedía gratis a los camareros con motivo de la festividad de Santa Marta. Al pago del alquiler se suman otros factores, como la disminución del número de empresas que apoyan al evento o el descenso de la popularidad de la propia fiesta de los camareros. «Antes todos los establecimientos cerraban ese día y los camareros podían ir a la becerrada. En los últimos años cada vez cierran menos y es más difícil ir», señala Bermejo, que calcula que son entre 1.000 y 2.000 las personas que acudían a la becerrada durante sus últimas ediciones.

Puerta abierta

La suspensión de la becerrada es una decisión que, por el momento, afecta a la festividad de Santa Marta de 2019. Es decir, «no es una suspensión de por vida», aunque si no cambian las condiciones actuales es poco probable que la asociación cambie de opinión y se muestre dispuesta a asumir los altos costes de su celebración. «Si conseguimos que el déficit fuera de 1.000 euros en lugar de 7.000 sería otra cosa», declara el presidente del colectivo, que rechaza que en la decisión de suspender la becerrada haya habido cualquier tipo de presión por parte de grupos animalistas. No obstante, considera que hay «empresas y administraciones que no ponen fácil» la celebración de festejos taurinos porque los ven «como algo feo».

En su lugar, la Asociación de Camareros celebrará el 3 de septiembre una verbena en la Plaza Mayor con la orquesta Pikante de la que podrán disfrutar tanto los socios como el resto de segovianos. Además, se mantendrán otras actividades habituales de la fiesta de Santa Marta, como la misa o la posterior procesión, y se incluirán nuevas como una carrera con bandejas. «No podemos quedarnos sin fiesta», concluye Bermejo.

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