Con o sin becerrada, ¡viva Santa Marta!

Algunos de los integrantes de la peña La Talanquera, que animó los actos. /A. de Torre
Algunos de los integrantes de la peña La Talanquera, que animó los actos. / A. de Torre

Los camareros rinden homenaje a su patrona y se reivindican como un agente profesional para formar a las futuras generaciones

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

Los camareros celebraron este miércoles el tradicional homenaje a su patrona, Santa Marta, erigida en referente del sector por la tradición cristiana, pues era la mujer que servía a Jesucristo. El día de la fundación de la Asociación de Camareros de Segovia y su provincia, el 5 de diciembre de 1928, hubo corrida de toros con clásicos como Cándido López o Julio Rodríguez. Y se hizo por la mañana, porque por la tarde tocaba trabajar. Los tiempos han cambiado y la becerrada es deficitaria, así que el colectivo ha optado por una verbena, la que protagonizó el martes la Orquesta Pikante en la Plaza Mayor, para su 91 aniversario.

El presidente de la asociación, Javier Bermejo, no descarta recuperar la tradición si llegan ahorros y se logra una financiación adecuada, pero las cuentas son claras. «A lo mejor se retoma en otro momento. Ahora mismo, desde luego es inviable». La becerrada de 2018 salió por unos 14.000 euros y la cantidad recaudada en entradas llegó a unos 5.000. El resto son pérdidas y resulta una diferencia muy difícil de enjugar con la aportación de instituciones.

El sector celebró ayer las actividades tradiciones de homenaje a Santa Marta. A las 10:30 horas, tuvo lugar una misa en la iglesia de San Millán, seguida de una pequeña procesión alrededor de la plaza y un desayuno para todos los asistentes. Después, los jubilados celebraron su comida en el vecino restaurante La Codorniz. El colectivo, con un número de socios que oscila entre los 290 y los 300, agradece el reconocimiento de la placa instalada recientemente en el portal de su sede, un edificio levantado en los 80 a través de una cooperativa de camareros en Nueva Segovia, al principio de la calle Dámaso Alonso. «Sigo opinando que hay que luchar para que tenga un sitio más digno. De momento tenemos el reconocimiento de la ciudad, vamos a buscar si de algún modo podemos hacer ese reconocimiento más visible», subraya Bermejo, que contempla presencia en el callejero, así como otras alternativas. «El callejero estaría muy bien. O un jardín, una rotonda… un sitio donde sea visible para todos los segovianos y visitantes. Un portal, por muy visitado que sea, es un portal».

La asociación juega, a su vez, su papel de inserción laboral a través de cientos de currículos que gestiona a través de un pequeño archivo. Bermejo no esconde la intención de que las empresas recurran a su experiencia a la hora de buscar profesionales. «No es fácil. Yo sigo machacando que la formación profesional recurra más a la asociación de cara a determinadas enseñanzas que una persona, por su experiencia, puede enseñar mejor que a través de los conocimientos teóricos». Una labor para que pide la necesaria colaboración. «Nosotros nos ofrecemos constantemente para ello, pero no nos utilizan mucho».

El recuerdo al último secretario de la asociación, Pablo Gómez 'Pali', recientemente fallecido, fue una constante en los actos, pero el colectivo pide un periodo de reflexión para preparar un homenaje a mayor escala. «Queremos hacerlo con frialdad, no con el calentón del momento. A lo mejor hay que hacer algo más específico para él, y para eso necesitamos sentarnos. Vamos a sacar adelante los proyectos que teníamos pensados y ya pensaremos nuevos retos».