Un barrio a todo ritmo

Esther Maganto y Josebe de Lucas, sobre el escenario instalado en la plaza de San Lorenzo. /Antonio Tanarro
Esther Maganto y Josebe de Lucas, sobre el escenario instalado en la plaza de San Lorenzo. / Antonio Tanarro

La plaza de San Lorenzo acoge una 'masterclass' de bailes de salón

SUSANA CASTILLEJOSegovia

Después de una inauguración por todo lo alto con la tradicional gaseosada, la plaza del barrio de San Lorenzo, que está ya sumergido en sus multitudinarias fiestas, acogió ayer una 'masterclass' de bailes de salón dirigida por la Escuela OcioBaile. Desde hace más de 20 años, Josebe de Lucas y Esther Maganto son profesores de baile en Segovia. Aunque abarcan todos los ritmos, se dedican principalmente a los bailes de salón en pareja, desde los más tradicionales, como el rock and roll o el pasodoble, hasta los latinos como la salsa o la bachata.

Los vecinos que se apuntaron a esta actividad pasaron una mañana de lo más divertida junto a estos profesionales. «Suelo acudir a clases de baile con ellos, son muy buenos y me gusta mucho su forma de enseñar», comentaba Yolanda Martín. Goyi Horcajo acude semanalmente con su pareja a clases de baile. «La verdad es que me gustan todos los ritmos. Pasamos nuestro tiempo libre de una forma divertida bailando».

Un buen bailarín unicamente debe tener un requisito. «Con la constancia toda persona puede aprender a bailar», según afirma De Lucas, quien señala que «debe probar los distintos temas para comprobar si le atrae un ritmo musical u otro. Nosotros tenemos gente que enseguida se les ve que son muy coordinados y gente que le cuesta más, pero con paciencia y práctica cualquier persona es capaz de aprender», añade Esther Maganto.

Está el baile de siempre, el agarrado, muchas veces amenizado por los dulzaineros, que animaban a los habitantes de pueblos y ciudades en las fiestas, perto también triunfan los ritmos llegados de otros países. que han enganchado a muchos jóvenes.

El baile de salón está en constante evolución. En los años 90, los bailes estrella eran la salsa y la bachata. A partir de 2000 la población segoviana empezó a mostrar interés por la quizomba y actualmente los bailes más demandados son los norteamericanos. Los participantes en la 'masterclass' coincidían en echar de menos la existencia de más salas de baile en la capital donde poder practicar.

El baile fue uno de los protagonistas en la jornada festiva de ayer, en la que los vecinos disfrutaron también de una de sus tradicionales citas gastronómicas con la macarronada celebrada en la alamedilla Mariano Contreras y del primer encierro nocturno. Si de algo presumen los vecinos del populoso barrio es de contar con los únicos encierros urbanos de Castilla y León, que volverán a celebrarse a partir de las diez de esta noche. El grueso del presupuesto destinado a las fiestas, en torno a los 150.000 euros, se lo llevan los espectáculos taurinos.

 

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