La Banda Municipal de Coca, una agrupación de dos milenios

Aspecto de la Plaza de Coca durante el concierto ‘100 años 100 músicos’ de la Banda Municipal. /F. de la C.
Aspecto de la Plaza de Coca durante el concierto ‘100 años 100 músicos’ de la Banda Municipal. / F. de la C.

Coca conmemora con un concierto multitudinario los cien años de la formación

FERNANDO DE LA CALLECoca

Cuando Agustín Sierra, sacristán organista de la iglesia de Santa María la Mayor de Coca, y once músicos del pueblo se unieron en noviembre de 1917 para formar una agrupación musical y celebrar Santa Cecilia, patrona de los músicos, no podían imaginar que cien años después se les iba a recordar como los fundadores de la Banda Municipal de Coca, ya que, tres años más tarde, el Ayuntamiento caucense asumió la gestión de la agrupación, constituyéndola de forma oficial. De manera que, aún fundada por Sierra y los músicos, desde 1920 es la Banda Municipal.

Los actuales integrantes de la banda, el Ayuntamiento de Coca y todos los vecinos están celebrando el centenario con diversas actividades desde abril, pero el pasado sábado se celebró un acto singular, el concierto ‘Cien años, cien músicos’, que reunió en Coca a componentes de la agrupación de distintas épocas, para que todos juntos actuaran en un concierto especial en la Plaza Mayor de la villa. La banda cumple cien años, el tiempo de un siglo, pero si se suman las edades de todos quienes estuvieron en el escenario este sábado, niños, músicos de mediana edad y mayores, la cifra supera con mucho la del milenio. Y entre dos siglos y dos milenios cabalga la historia y la vida de la agrupación.

«Es un acontecimiento que ocurre una vez cada cien años. Y esta trayectoria nos demuestra el cariño incondicional de todo el pueblo por nuestra banda. Es un hecho que uno de nuestros mayores tesoros es el sonido de la banda de Coca llenando las fiestas, conciertos y celebraciones», señalaron los organizadores poco antes del concierto. Precedido por una foto a los pies del castillo, con más de ciento cincuenta músicos en la imagen, y luego un pasacalles por el pueblo, el concierto fue una fiesta impresionante.

José Luis Corbacho, hijo del director que más tiempo estuvo al frente de la banda, el histórico y recordado Bernabé Corbacho, fue el encargado del pregón oficial del centenario. Su discurso, cargado de momentos emotivos y fechas para el recuerdo, como el premio en el concurso de bandas celebrado en Segovia en 1929 o el ingreso de Olga González, la primera mujer de la banda en 1976, también recordó la participación de la agrupación en el rodaje de la película ‘El monosabio’ en 1978 y la participación en un concierto junto al grupo Celtas Cortos en 2007.

Corbacho recordó y agradeció el trabajo a todos los directores que, como su padre, pasaron por la banda en estos cien años, desde aquel sacristán fundador hasta el actual, Asier Doval. «La banda municipal siempre ha sido una gran familia y ha contado con la ilusión de todos los que han pertenecido a ella y que han decidido invertir momentos de sus vidas para ponerlos a disposición del grupo», destacó.

Y el pregón no estuvo exento de humor, pues Corbacho evocó «aquella frase que se decía por ahí de que en Coca, el que no es músico, es resinero o es tonto». «Quizás sea una frase fruto de cierta envidia hacia un pueblo por la actividad social y cultural que se han venido viviendo en él en décadas y por ser uno de los pocos pueblos privilegiados que durante más de un siglo han podido contar con una banda para vestir y adornar todos los actos y celebraciones, concluyó el pregonero.

Niños y octogenarios

En el escenario de la Plaza Mayor se pudo ver tocando el sábado a los adolescentes que están ahora en la banda, y también a octogenarios, que no quisieron perderse el evento. Es el caso de José Aceves y Alejandro Piquero, los más longevos, con 87 y 82 años. «Sabíamos que era el centenario y nos ha gustado que hayan contado con nosotros, aunque hace más de veinte años que no tocaba», comentó José. Estuvo en activo en la banda «unos 25 años, desde 1940 hasta 1965, pero ya no toco el saxo para no molestar a los vecinos, aunque tengo una flauta dulce que la toco cada día», explicó.

Alejandro tampoco tocaba desde hacía décadas. «Dejé el trombón a un sobrino y me lo destrozó, así que el del concierto me lo han tenido que dejar», dijo. A pesar de eso, como se vio y se escucho en el concierto, el oficio no se olvida. Lo prepararon con tan solo cuatro o cinco días de ensayos, «y luego lo que cada uno quiso repasar en casa», comentaron ambos, y también que sus familias se han sentido emocionadas con su participación: «Nos hemos reunido toda la familia, nos han animado porque al principio no queríamos y han venido de muchos sitios para vernos».

Desde Nava de la Asunción, volvió a Coca para tocar, Ana González, quien recordaba cómo empezó todo. «En noviembre tuvimos la primera reunión, pero al principio fuimos muy pocos porque la gente no se atrevía, llevábamos mucho tiempo sin tocar. Yo estuve hasta el 94, diez años. Y puedo decir que fueron los mejores años de mi vida».

Para Ana, su etapa en la banda le sirvió para madurar, unirse a sus compañeros y viajar por los pueblos conociendo gente. «Todavía tengo amistades en los pueblos de aquella época», señaló. Ana aún conserva el instrumento y hasta las partituras, pero no olvida que le costó años comprárselo. «Costaban mucho dinero y era la banda la que te lo dejaba. Algunos se caían a cachos», explicó.

En las próximas semanas habrá algún acto más con motivo del centenario de la banda, «pero en principio ya no estaremos nosotros. Ha sido una experiencia muy gratificante y siempre la guardaremos en el recuerdo», concluyó la veterana componente de la Banda Municipal de Música de Coca. Y sí, el centenario sigue. Quedan actos y conciertos hasta fin de año.