El Ayuntamiento inicia el repintado de los pasos de peatones antiatropellos

Operarios municipales señalizan un paso tricolor./ Antonio de Torre
Operarios municipales señalizan un paso tricolor. / Antonio de Torre

La mayor parte de los 29 accidentes registrados en lo que va de año han ocurrido en horas diurnas y se han repartido por todo el casco urbano, sin que haya puntos negros

El Norte
EL NORTESegovia

El Ayuntamiento de Segovia iniciará esta semana el repintado de las tres palabras 'pare-mire-cruce' en aquellos pasos de peatones que sea necesario. En paralelo, continúa con el repintado de las franjas blancas de los propios pasos, una actuación de mantenimiento anual que lleva a cabo entre los meses de mayo y octubre. Estas tareas coinciden con un periodo aciago, después de cuatro atropellos en una semana, dos de ellos en pasos de peatones. En lo que va de año, se han registrado en la capital 29 atropellos, uno más que en el mismo periodo de 2018. Aunque el equipo de gobierno sostiene que los datos no destacan respecto a la media de los últimos años –en 2015 hubo 43 atropellos; al año siguiente, 39; en 2017, 45, y el año pasado, 43–, considera necesario «alertar a conductores y peatones para que presten una mayor atención e intentar reducir la siniestralidad».

Este tipo de accidentes se producen por todo el casco urbano, sin que se repitan en el mismo punto, por lo que desde el Ayuntamiento se insiste en que no se puede hablar de puntos negros de atropellos. El paseo de Conde Sepúlveda y de Ezequiel González, las avenidas Vía Roma, de la Constitución, Juan Carlos I y Padre Claret, la plaza de la Universidad y las calles Santa Engracia, San Millán, Las Nieves, Madrona, Dámaso Alonso, Vicente Alexandre, Tercios Segovianos, Antonio Machado, La Violeta, San Vicente Ferrer y Gobernador Fernández Jiménez, así como la carretera de Riaza, han sido las vías en las que se han registrado los atropellos en lo que va de año. En cuanto a los meses con más accidente, destaca marzo, con seis, seguido de enero, mayo y junio, con cinco. El año pasado fueron septiembre, con siete, por delante de enero, febrero y junio, con seis.

La mayor parte de los atropellos se producen en horas diurnas y la causa más común es la falta de atención o las distracciones, aunque también influyen factores como la falta de visibilidad por la meteorología, deslumbramiento e impericia del conductor….«Por eso es importante insistir a los conductores que presten atención en general y en especial en las proximidades de los pasos de peatones, ya que el mayor porcentaje se producen en los pasos de cebra o en lugares muy cercanos a ellos», insisten fuentes municipales.

Fue en marzo de 2017 cuando las palabras 'pare', 'mire' y 'cruce' pintadas en rojo, amarillo y verde, respectivamente, sobre el blanco de la primera raya de cada lado del paso de peatones –en la ciudad hay entre 2.500 y 3.000–, empezaron a avisar al transeúnte de que hay que tener cuidado al atravesar la calzada de turno. El punto que estrenó la medida para intentar reducir la siniestralidad fue la intersección entre la plaza de la Artillería y la cuesta de San Juan, habitual tránsito de miles de ciudadanos al día y de muchísimos escolares.

A esta acción se añade la instalación, desde hace unos años, de nuevos pasos de peatones elevados y la mejora de la iluminación nocturna como medida para calmar el tráfico y reducir la velocidad de los vehículos. Igualmente, se lleva a cabo un control de la situación de los pasos de peatones de la ciudad y de los posibles obstáculos que dificulten la visibilidad, de ahí que en algunos casos se despejen las zonas próximas al paso de peatón delimitando, por ejemplo, aparcamientos para vehículos de dos ruedas.

El Consistorio reclama a los conductores que presten atención en general, y en especial en las proximidades de los pasos de peatones, ya que el mayor porcentaje de atropellos ocurren en ellos o en lugares muy cercanos. También recuerda a los peatones que, aunque tengan prioridad en los pasos, están obligados «a mirar antes de cruzar» y vuelven a insistir en los ciudadanos que transitan «utilizando móviles o aparatos reproductores de sonido y cascos que les aíslan del ruido exterior» provocando «que el peatón irrumpa en la calzada sin mirar, sin dar tiempo al conductor a parar totalmente el vehículo».