El Ayuntamiento de Cuéllar aprueba un presupuesto de 7,9 millones de euros

Miembros del equipo de gobierno, durante el pleno. /M. Rico
Miembros del equipo de gobierno, durante el pleno. / M. Rico

La oposición votó en contra porque, a su juicio, las cuentas no ofrecen respuesta a las necesidades reales de los vecinos

MÓNICA RICOSegovia

Un año más, el equipo de gobierno del Partido Popular aprobó en solitario el documento que recoge el presupuesto municipal para 2019, que se sitúa en 7.993.015 euros y que cuenta con 354.387 euros para inversiones. Este capítulo fue uno de los más debatidos en el pleno celebrado la noche del pasado viernes, pues para los miembros de la oposición, las inversiones planteadas desde el gobierno local no responden a las necesidades y demandas reales de los vecinos.

Las principales inversiones se destinarán a la realización de obras de mejora (un forjado donde se instalarán baños, vestuarios, un despacho y una sala de reuniones) en la nave destinada a los servicios municipales situada en el polígono industrial Malriega, que se llevará más de 87.000 euros del presupuesto; y la adquisición del antiguo convento de los Trinitarios, ahora en manos privadas, que, en principio supondrá entre 35.000 y 45.000 euros a las arcas municipales, además de una permuta de terrenos, aunque el alcalde destacó que se está negociando y aún no hay nada firmado. Y, de hecho, fueron estas dos inversiones las que centraron las principales críticas de los concejales de la oposición. De hecho, desde el PSOE se presentó una enmienda para dar de baja ambas partidas y que su importe –más de 132.000 euros- se destinase a dar de alta una nueva para la adecuación y reforma de las pistas deportivas del campo de fútbol, moción que fue rechazada con los votos en contra del equipo de gobierno.

Al respecto el alcalde, Jesús García, apuntó que la enmienda fue presentada el mismo viernes, pocas horas antes de la celebración del pleno y casi sin tiempo para su estudio por parte de intervención. Y señaló que a su juicio es prioritaria la construcción de los aseos en la nave, «que es lo que necesitan para instalarse los empleados», así como Trinitarios, con el fin de salvar el patrimonio. Respecto a las pistas deportivas señaló que el concejal de Deportes había asegurado que «están aptas para el uso».

Desconectados

Izquierda Unida señaló que poniendo en marcha esas inversiones hacen ver que «están desconectados de la sociedad» y apuntó no comprender que una nave de servicios municipales lleve cuatro años sin concluirse. El edil Alberto Castaño anunció su voto en contra señalando que «son unos presupuestos decepcionantes», en los que se «anteponen los números a las personas y sus necesidades reales» y asegurando que «tienen unas prioridades un poco extrañas». Aseguró que el equipo de gobierno «antepone sus gustos y creencias personales» y que la última «ocurrencia» era la compra de un antiguo convento, lo que a su juicio no es una prioridad «con la cantidad de carencias» existentes en la villa. Aunque se mostró de acuerdo con mantener el patrimonio, pidió que se contara con otras instituciones y puso sobre la mesa otras necesidades como cubrir las plazas de funcionarios vacantes, arreglar y poner a disposición de los vecinos las viviendas de Niñas Huérfanas y reclamó la gestión pública del servicio del agua.

Respecto a las inversiones señaló que son escasas y apuntó que a su juicio existen otras necesidades «reales», como un centro de salud con especialidades, una UVI móvil, un teatro auditorio, una dotación de bomberos profesionales, instalaciones deportivas «en condiciones», una guardería o escuela infantil pública y el arreglo de numerosas calles, por lo que «habría que rehacerlos (los presupuestos) de principio a fin». En términos similares se expresaba el portavoz del PSOE, Carlos Fraile, que señaló que se podía haber presentado una enmienda a la totalidad, porque los presupuestos son «la constatación de la falta de proyecto del Partido Popular», señalando que «no piensan en los vecinos y no dan respuesta a sus necesidades y demandas» y destacando que de 22 partidas en inversiones, ninguna de ellas se destina a deportes.

Apuntó que existen partidas, como las destinadas a Dehesa Mayor y Escarabajosa, que tienen un «toque electoralista» y apuntó que en general son unos presupuestos «decepcionantes y desconcertantes», especialmente en lo que se refiere a la adquisición de Trinitarios, pidiendo al alcalde que explique a los vecinos todos los detalles de una operación que a su juicio «es un auténtico despropósito». También reclamó presupuestos que aborden desarrollo de suelo industrial, arreglo de Niñas Huérfanas o la demolición del cordel de Aldeonsancho, además de cubrir todas las vacantes y que se cubran todas las plazas de Policía Local que sean posibles.

Defensa

El alcalde, Jesús García, defendió su propuesta de inversiones y destacó que la nave está finalizada, aunque falta «algo complementario», aunque se está utilizando desde su finalización. Recordó que todas las plazas vacantes del Ayuntamiento están cubiertas, pero que en lugar de funcionarios existen contratos como interinos o laborales, y que las actuaciones en los barrios se realizan cada año, señalando que cuando llegaron al gobierno las calles de los mismos no tenían ni placas con su nombre.

Respecto al asunto de Trinitarios, una vez más destacó que se está negociando, y que el desembolso que realizaría el Ayuntamiento es pequeño respecto al coste real del edificio, que se encuentra en un estado importante de deterioro y que requiere medidas urgentes para no dejarlo caer, cuyo coste se está valorando. «Están empujando las vigas y aquello puede desaparecer», aseguró, apuntando que, en ese caso, la oposición sería la primera en criticar que no se hubiera intentado salvaguardar el patrimonio histórico y cultural de la villa.