«En el Atleti no se acababa todo, aquí he vuelto a recuperar la felicidad»
Fútbol ·
El extremo del Fabril, que jugó como infantil en la Segoviana, a la que recibe en el duelo estelar del grupo, está feliz en La Coruña y no celebrará si marca golFabián Urzain tenía claro desde su más tierna infancia que quería ser futbolista. El dónde era lo de menos. Una misión en la que sigue ... embarcado a los 21 años, repescado por uno de los mejores filiales de España, el Deportivo Fabril, tras no ver salida en el Atlético de Madrid. El destino le ha llevado a medirse este domingo, a partir de las 18:00 horas, en la Ciudad Deportiva de Abegondo a la Gimnástica Segoviana, el club en el que militó un año como infantil, además de ejercer de recogepelotas en La Albuera. «Siempre lo he dicho, si la Segoviana estuviese en Primera o Segunda a mí me hubiese encantado estar en el equipo de mi ciudad. Ojalá se diese algún día». Por eso responde sin duda a la pregunta de la semana, tanto en casa como en el vestuario. ¿Qué hará si marca un gol? «Nada, eso no se celebra. Hay que respetar. Aunque haya estado un año, siempre he estado pendiente de mi Segoviana».
Canterano del Unami desde los tres años, Fabián pasó a la Sego como infantil para jugar en Regional. «Fue uno de los años más bonitos. Hicimos un buen grupo, estaba ahí jugando con mis amigos y salieron las cosas bien». Oliva o Maroto, que llegarían al primer equipo. Destacó como lo que sigue siendo, un extremo rápido con buena conducción de balón y gol. «Y que se divierte jugando al fútbol», añade.
«Es una cosa que perdí en los años del Atleti y aquí he vuelto a recuperar esa felicidad. No se acababa ahí el mundo, hay más puertas». Hubo un filial antes, el del Valladolid, que se lo llevó tras ese año como azulgrana. Recuerda cómo se lo dijeron sus padres, en la cocina. «Fue una ilusión tremenda. Siempre he estado con la obsesión de ser futbolista, se lo decía a todo el mundo. No jugaba al fútbol por jugar, quería más».
«Siempre he estado con la obsesión de ser futbolista, se lo decía a todo el mundo. No jugaba al fútbol por jugar, quería más»
Fabián Urzain
Futbolista del Deportivo
Dio la talla y al año siguiente llamó el Atleti. «Fue otra noticia increíble. A día de hoy estoy dónde estoy por ese salto». Y un cambio total, el de quedarse en la residencia del club. «Eres un niño, te separas de tu familia, tus amigos, de lo que ha sido tu casa. Al principio es duro, pero te hace madurar antes. Te acorta la infancia, pero merece la pena».
Echaba de menos todo, desde «no estar en los cumpleaños de gente a la que quieres» al plato estrella de su madre, unas acelgas que saben mejor de lo que suena. Y que sigue pidiendo cada vez que vuelve. Una historia que compartió con tantos chavales que lo dejaron todo por medrar en uno de los mejores clubes del mundo. Un ambiente competitivo al extremo. «La gente se mata por su puesto y me costó. Yo venía de una competitividad más sana, siempre he sido un chaval muy tímido, muy 'buenillo'. O saco mi mala hostia y pongo carácter o es que me comen». Lo hizo, pero prefiere su manera. «Me siento mejor siendo un buen chaval».
«Salir de la burbuja del Atleti»
Tras agotar la etapa juvenil, vio las puertas cerradas como colchonero. El ascenso del filial rojiblanco a Primera RFEF acabó siendo perjudicial para los canteranos. «Ficharon gente mayor de fuera, se me cerraron las puertas. De mi juvenil pasaron cuatro». El club le cedió al UCAM Murcia, en Segunda RFEF, el año en el que menos ha jugado y más ha aprendido. «Me vino bien salir de la burbuja del Atleti y juntarme con gente veterana que te calma y te enseña muchas cosas que hoy aplico». Como gestionar los días de banquillo.
De vuelta a Madrid, con un año de contrato, el club le ofreció una renovación por dos y jugar en el C, en Tercera. «Yo quería salir ya, no veía futuro allí. Intenté buscar una salida desde el principio del mercado. Un proyecto en el que se confiase en mí». Y quería un filial. «Lo necesitaba para terminar de formarme».
«Si marcase un gol no se celebra. Hay que respetar. Aunque haya estado un año, siempre he estado pendiente de mi Segoviana»
Fabián Urzain
Futbolista del Deportivo
Apareció el Dépor, que probó su interés con paciencia, hasta el 20 de agosto, para cerrar el fichaje. «El Atleti no me dejaba salir, tenía miedo de que no esperasen por mí». Llegó alguien ya curtido lejos de casa que ha destacado jugando diez de los once partidos de liga y marcando dos goles. Y la felicidad. «Aquí la competencia es muy sana, eso ayuda muchísimo a las cabezas de todos. Es lo que hace que esto sea como una familia. Eso se nota en el campo».
Un equipo que empezó ganando sus seis primeros partidos, un inicio que ninguno de los otros 89 equipos de Segunda RFEF igualó. «Sabíamos que se iba a acabar la racha y que iban a llegar malas. Esto es una carrera de fondo». Del mejor inicio a un bache de dos derrotas y dos empates que ha permitido a la Segoviana, que llegó a estar tras su empate en Luanco a siete puntos, a llegar al encuentro como líder, con un punto de ventaja sobre los coruñeses, segundos.
«Es un equipo capacitado de sobra de subir a Primera RFEF. Son un bloque, van todos a una, hacia arriba, hacia abajo»
Fabián Urzain
Futbolista del Deportivo
El fútbol son resultados, también para un filial, aunque la filosofía apunte a «ser mejores cada partido, formarnos». Este joven de Segovia está contento con su presencia. «Intento aprovechar todos los minutos al máximo. Es verdad que todos queremos siempre meter goles y dar asistencias, pero va muchos por rachas». Por eso no habla del objetivo estadístico que se marcó a principio de temporada. «Lo mejor es sacártelo de la cabeza y jugar para el equipo. Lo demás llegará solo».
Su carrera de fondo es asomarse al primer equipo, no lo oculta. «Tengo entre ceja y ceja hacer las cosas bien aquí en el Fabril para que te den la oportunidad. Todos buscamos el primer equipo, al final es para lo que estamos aquí».
En ese camino se cruza la Sego, un partido especial. «Encima, primero contra segundo. Vamos a intentar ganarlo con ese puntito más de motivación y felicidad de jugar contra el equipo de tu ciudad». Tres puntos para un filial que no tiene el ascenso como misión, pero lo desea. «Si se da, sería la hostia, pero nuestro objetivo no es ascender, sino acabar el año siendo mejores. Si lo hacemos bien, es probable que se dé ese ascenso o el 'play-off'. Una lucha para la que tiene en consideración a los azulgranas. «Es un equipo capacitado de sobra de subir a Primera RFEF. Son un bloque, van todos a una, hacia arriba, hacia abajo. De los duros de la categoría». Entre perder marcando y ganar sin hacerlo, no elige. «Prefiero ganar y meter gol». Quiere todo, la obsesión de ser profesional.
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