Arte urbano en lienzo de paja

Uno de los pintores profesionales que acudió este sábado al evento realiza su obra sobre varias pacas de paja. /Óscar Costa
Uno de los pintores profesionales que acudió este sábado al evento realiza su obra sobre varias pacas de paja. / Óscar Costa

El Ayuntamiento de Espirdo y la Diputación de Segovia organizan un evento que mezcla la cultura y la agricultura

ÁLVARO GÓMEZSegovia

Una obra artística puede ser rompedora por su contenido o su forma pero también por el lugar donde esté ubicada. Y pintar en una paca de paja en un terreno ubicado entre dos pueblos está sin duda fuera de lo común. El Ayuntamiento de Espirdo en colaboración con la Diputación de Segovia organizó este sábado una actividad que permitió unir dos mundos diferentes: la agricultura y el arte, en especial la pintura. Con bloques de paja como lienzos, todo el que quiso pudo acercarse a este lugar situado en la carretera entre Espirdo y La Higuera para plasmar con el spray su obra.

Para Juan Manuel Hernanz, teniente de alcalde de Espirdo, esta es «una manifestación artística y cultural que no es muy habitual». «En los ocho meses que llevamos como equipo de gobierno esta es una de las experiencias que queremos potenciar», confesó Hernanz, ya que «encaja muy bien con el Ayuntamiento porque representa la unión de la cultura con el medio rural, que es de donde venimos».

Antes de pintar hubo que proteger los paquetes para no dejar residuos en una zona tan natural. Por eso desde la organización mostraron a los jóvenes que acudieron a este acto el método a seguir. «Primero les enseñamos a protegerlo con plástico de embalar y así no contaminar. Después los chicos pueden coger una paca y pintarla como les parezca, pero si quieren pueden ser ayudados por un profesional», explicó Chema Sansegundo, director del congreso internacional Alcaldes e Innovación. Él reside en La Higuera y es uno de los organizadores desde hace diez años. «Esta es la única manera de traer a los chavales de La Higuera y Espirdo a que conozcan los campos, se nos ocurrió hace diez años y todavía seguimos con ello», explicó Sansegundo.

Aprendizaje básico

Esta edición ha sido la primera en la que han intervenido los profesionales de La Neomudéjar, un centro de arte de vanguardias, y de Writers Madrid, una tienda que se dedica también al graffiti. A esta última pertenece Santiago Martín, madrileño de 40 años que lleva dedicándose a este arte desde principios de los noventa. «Es peculiar pintar aquí porque es un entorno especial», indicó el graffitero. Martín y otros pintores profesionales que acudieron ayer a este evento dedicaron un tiempo a los jóvenes para enseñarles las técnicas más básicas y que ellos pudieran probar.

«El graffiti en principio es autodidacta, no hay un sitio donde aprender, pero eso no quita que haya gente que le sea más si estudia Bellas Artes o si pinta desde que nació», explicó Martín, aunque también comentó que cualquier persona puede probar y con la práctica llegar a ser un buen graffitero.

Aunque Santiago y el resto de pintores profesionales dieron consejos a los chavales que quisieron participar, el joven Francisco Martín no necesitó demasiada ayuda. Con 12 años y participando por primera vez, Francisco demostró soltura con el spray porque ya tiene experiencia en el uso de la pintura. «A él le gusta esto, ya ha pintado en paredes o piedras», confesaron sus padres, quienes acudieron desde Tizneros para disfrutar de esta actividad. «Hemos venido porque es algo novedoso, una experiencia más».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos