El Archivo Histórico de Segovia explica la boda de Juan Bravo

Responsables de la exposición junto a parte de los documentos expuestos./E. N.
Responsables de la exposición junto a parte de los documentos expuestos. / E. N.

Una exposición documental conmemora el quinto centenario del matrimonio del comunero con María Coronel en 1519

El Norte
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El delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, inauguró este lunes una exposición sobre la boda de Juan Bravo y María Coronel, en 1519, muestra que el Archivo Histórico Provincial de Segovia ha organizado en conmemoración de los quinientos años de las nupcias entre el comunero y la nieta del judío converso segoviano Abraham Seneor. Junto al delegado se encontraban el teniente de alcalde de Bernardos, Miguel Bernardos, y el comisario de la muestra, José Ubaldo Bernardos.

La exposición tiene como objetivo dar a conocer la importancia de varios personajes de la historia de Segovia y de la comunidad de Castilla y León, entre ellos el comunero Juan Bravo, capitán de las milicias segovianas, que batalló en 1521 en Villalar y posteriormente fue ejecutado. Otros segovianos fueron condenados al destierro o a la confiscación de sus bienes por su participación en la sublevación, como el suegro del capitán, Íñigo López Coronel, o Francisco de Ruescas y Rodrigo del Río.

Todos ellos fueron protagonistas que participaron directamente en el matrimonio que se celebró en Bernardos en el año 1519 entre Juan Bravo y María Coronel, nieta de Abraham Seneor, judío converso segoviano responsable de las finanzas de los Reyes Católicos cuya casa se conserva intacta en la actualidad y alberga ahora el Centro Cultural Sefardí de Segovia, en el barrio de la Judería. Los testimonios que se conservan del enlace son escasos, pero consistentes y fiables; y el más importante de ellos es el de Francisco Ruescas, escribano de la ciudad y persona muy próxima a la familia Coronel.

Nueve son los paneles explicativos que componen la exposición, a los que se suman una serie de documentos originales conservados por el Archivo, entre los que se encuentra el segundo testamento de María Coronel, de 1531, redactado en Segovia y contiene firma autográfica de la difunta. En este nuevo texto mantiene algunas de las cláusulas del primer testamento (Bernardos, 1528), como es la del entierro en el monasterio del Parral. Otros de los documentos que se exponen son escrituras de arrendamiento de tierras en Bernardos, compraventa de viñas, poderes… En total, al menos media docena de legajos originales vinculados a la historia de Segovia, su tierra, y la relación de la familia de los Coronel con la provincia.

Esta exposición, que se mantendrá en el Archivo Histórico hasta el 24 de julio, se trasladará posteriormente al Ayuntamiento de Bernardos, municipio en el que tuvo lugar el enlace, debido a la estrecha relación entre la futura esposa y el municipio. Debido al valor histórico de los documentos, estos solo podrán contemplarse en el Archivo de Segovia, y serán sólo los paneles explicativos los que viajen hasta la localidad. Por este motivo, el Consistorio de Bernardos propone otras actividades que acompañen a esta exposición, como charlas, conciertos y representaciones históricas.

El lugar de las nupcias no se escogió al azar, sino que tuvo que ver con la estrecha relación que la familia de la novia tenía con el pueblo y sus alrededores. María Coronel era la descendiente del linaje de los hermanos Abraham y Salamon Seneor, importantes miembros de la comunidad judía, que habían hecho su fortuna como financieros durante los reinados de Juan II y Enrique IV, adquiriendo una notable influencia en la Corte también con los Reyes Católicos.

Parte de los beneficios obtenidos en sus operaciones financieras fueron invertidos en propiedades rústicas e inmuebles situados principalmente en el sexmo de Santa Eulalia de la tierra de Segovia, eligiendo Bernardos como lugar principal. Abraham Seneor tuvo dos hijos varones, Salamon e Íñigo López Coronel. Este siguió los pasos de su padre y también fue miembro activo en las compañías que arrendaban impuestos rurales durante el reinado de los Reyes Católicos, se casó con María, con la que tuvo dos hijas: Leonor y María Coronel.

Al mismo tiempo consolidó el patrimonio en Bernardos y los alrededores comprando numerosas propiedades a comienzos del siglo XVI. Por este motivo, María Coronel, la hija de Ínigo y María, conocerá Bernardos desde su más tierna infancia, ya que la familia residió en el lugar largas temporadas durante el año, lo que se puede comprobar mediante las escrituras de arrendamiento que se establecen con labradores de Bernardos y los pueblos de alrededor.

María Coronel y Juan Bravo se desposaron el 6 de agosto de 1519 en Bernardos y, hasta la muerte del capitán, la pareja alternó entre la vida en la capital y Bernardos, como se prueba en la firma de arriendos de las propiedades en el pueblo. Del enlace nacieron tres hijos, de los que sobrevivieron un niño, Juan, y una niña, Andrea. Tras la muerte de Juan Bravo, en 1521, María Coronel contrajo matrimonio con Fadrique de Solís, en 1525, y tuvo otros dos hijos, pero a partir de este momento quedan ocultos los rastros de su vida, oscurecidos por la presencia de su marido en contratos de arrendamiento y venta de terrenos en Bernardos.