Aparecen muertos dos buitres leonados, uno de ellos ensartado en la rama de un árbol

Un agente medioambiental se acerca al buitre ensartado en una rama. /El Norte
Un agente medioambiental se acerca al buitre ensartado en una rama. / El Norte

A la espera de los análisis, los indicios apuntan a que murieron a causa de las heridas provocadas por las ramas de los chopos

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EL NORTESegovia

Agentes medioambientales de la Junta han recuperado los restos de dos buitres leonados de un chopo en Riaguas de San Bartolomé. El Centro de Mando de la Delegación Territorial de la Junta recibió el 5 de octubre el aviso de la presencia de un cadáver de buitre leonado en la copa de un chopo. Agentes medioambientales se desplazaron hasta el lugar y comprobaron que el animal se hallaba a unos diez metros de altura, ensartado por un ala en una de las ramas. También observaron que bajo el mismo árbol se encontraba el cadáver de un segundo buitre leonado, que fue retirado en ese mismo momento.

La zona donde sucedieron los hechos es un posadero y dormidero habitual que la especie frecuenta por la cercanía al muladar de Campo de San Pedro, donde los buitres leonados suelen alimentarse. Para recuperar los restos del ejemplar localizado en la copa del árbol, el Servicio Territorial de Medio Ambiente movilizó al Grupo de Intervenciones en Altura de Segovia para la conservación de especies protegidas (GRIAS) que se desplazó hasta el lugar al día siguiente. Con el apoyo de otros dos agentes medioambientales, un profesional de este equipo especializado ascendió hasta el punto en el que se hallaba el animal, donde comprobó que el ala izquierda del ave había sido atravesada por una rama rota, dejando al ejemplar completamente atrapado. La abundancia de ramas finas a esa altura y el viento complicaron los trabajos, que finalizaron sin incidentes.

El GRIAS es un grupo integrado por cinco agentes medioambientales distribuidos por la provincia que actúa en situaciones que requieren un alto grado de especialización en el manejo de especies protegidas y en actividades que supongan trabajos en altura y dificultad en el acceso, como cortados rocosos, cuevas o árboles. Los cadáveres de las dos rapaces encontradas fueron depositados en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) Los Lavaderos. Los indicios apuntan a que ambos buitres murieron a causa de las heridas provocadas por las ramas de los chopos. La certeza es casi absoluta en el caso del ave hallada en la parte alta del árbol. Por su parte, en el caso del buitre encontrado a los pies del chopo, se esperará al resultado de los análisis por parte del personal del CRAS Los Lavaderos para descartar otras posibles causas.

La Junta recuerda que, aún hoy, el uso de veneno en el campo es una práctica empleada para eliminar ciertas especies. Por eso, ante el hallazgo de un animal herido o muerto es importante no tocarlo ni manipularlo y dar aviso de forma inmediata. Así, ante hechos que puedan ser constitutivos de un delito o infracción administrativa, los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León realizan las correspondientes investigaciones, levantando los cadáveres y tomando las muestras necesarias, garantizando su inviolabilidad como prueba.

Si cualquier ciudadano encuentra en Segovia un animal aparentemente muerto o herido, lo que debe hacer es llamar al teléfono 921 417 230, del Centro Provincial de Mando de la Delegación Territorial de la Junta, o a los agentes medioambientales de la zona donde se haya producido el hallazgo, para su recogida y atención desde el primer momento por personal especializado.

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