La alcaldesa de Segovia ve «receptivo» al consejero de Cultura para implantar la tasa turística

Turistas en el mirador de la calle San Juan donde está la estatua del diablillo del Acueducto. /A. de Torre
Turistas en el mirador de la calle San Juan donde está la estatua del diablillo del Acueducto. / A. de Torre

Clara Luquero ha transmitido a Javier Ortega la propuesta de gravar las pernoctaciones y que ese dinero ingresado revierta en el mantenimiento del patrimonio de la ciudad

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

«Creo que el consejero de Cultura y Turismo ha visto con buenos ojos la idea», ha dejado caer este jueves la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, quien ha insistido en el firme propósito del Ayuntamiento de la ciudad de poner en marcha en este mandato el llamado 'impuesto turístico'. La iniciativa ya está en marcha en otros municipios, que comparten además el reconocimiento de la Unesco de Patrimonio de la Humanidad.

En Tarragona -ha argumentado la regidora- ya se cobra ese canon a los visitantes, una cantidad prácticamente simbólica que no supone un gasto extraordinario elevado. Luquero ya habló de este proyecto en la última campaña electoral. De hecho, la aplicación del cobro de esta tasa a los turistas formaba parte del programa con el que concurrió a los comicios del pasado 26 de mayo para reeditar el bastón de mando y es uno de los acuerdos incluidos en el pacto de gobierno. Entonces, ya advirtió de que tenía que ser la Junta de Castilla y León la que articulara y diera luz verde al proyecto del impuesto turístico.

El plan en el que trabaja el equipo de gobierno municipal consiste en cobrar una tasa que estaría por concretar, aunque hasta ahora las declaraciones realizadas por sus representantes indican que podría ser de uno o dos euros, para compensar en cierta manera «el incremento de los costes asociados a los servicios que se prestan». La regidora de la ciudad explica que ese impuesto «suele gravar las pernoctaciones». Es decir, su a un viajero le cuesta la estancia 120 euros, que sea de 121, lo que en opinión de la alcaldesa segoviana es un plus muy asumible por parte del turista, al que no le acarrea un desembolso exagerado.

En la línea de Cataluña o Baleares

La idea de la tasa turística no es nueva. Ya se desarrolla en varios puntos de España, habituales destinos turísticos. Por ejemplo, en Cataluña, el gravamen oscila entre los 0,45 euros en el caso de que el visitante se aloje en un camping y los 2,25 si la pernoctación es en hoteles de 5 estrellas y cruceros, con un máximo de una semana y con los menores de 17 años exentos de pago. En las Islas Baleares, los turistas que hacen noche abonan entre uno y cuatro euros, aunque este impuesto está circuscrito solo a temporada estival, que va desde mayo hasta octubre. También es un modelo que han implantado algunas ciudades europeas. En ese grupo están, por ejemplo, Ámsterdam y Berlín, que aplican un porcentaje, mientras que en Roma se llega hasta los 7 euros por noche.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que es la Junta de Castilla y León la competente en lo que se refiere al establecimiento de estas tasas a los viajero. Segovia quiere que ese dinero que se ingrese se revierta en la conservación del patrimonio que atrae a los visitantes que eligen la ciudad como destino de ocio o vacaciones. Asimismo, en la menta del equipo de gobierno del Ayuntamiento está sumar fuerzas con las otras dos ciudades de la comunidad autónoma que son Patrimonio de la Humanidad declaradas por la Unesco, Ávila y Salamanca, a la hora de plantear esta posibilidad del cobro de una tasa a los viajeros que pernocten en sus hoteles y de solicitar a la Administración regional que esa recaudación pase a ser gestionada por las propias capitales para el mantenimiento del patrimonio y de los servicios turísticos que requiere.

El objetivo es que esos fondos que se ingresen a través de esta tasa «reviertan directamente en las ciudades para hacer frente a los costes aparejados a cuestiones que van desde la propia conservación del patrimonio hasta el mantenimiento de servicios que se prestan».

Entre 580.000 y 1,6 millones de euros

Si sacamos la calculadora y hacemos la sencilla operación de multiplicar por uno o dos euros la cantidad de pernoctaciones registradas el año pasado en los alojamientos de Segovia, la horquilla resultante va desde los 850.000 hasta los 1,6 millones de euros, en función de aplicar una u otra tasa.

Este jueves, tras la habitual junta de gobierno local, la alcaldesa segoviana ha desvelado que, con motivo de la conferencia de alcaldes y presidentes de Diputaciones celebrada esta semana en Valladolid, planteó de forma somera la pretensión del Ayuntamiento al consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega. «Le vi receptivo», ha comentado Clara Luquero, quien tiene pendiente una entrevista con el titular regional en la que, además del impuesto turístico, llevará en cartera otras «propuestas pendientes» que apelan a la colaboración de la Administración autonómica, como el futuro plan rector para la ciudad vieja de Segovia, unos años después de que ya se elaborara el del Acueducto.

Sin embargo, responsables de la Junta ya se han manifestado sobre la complejidad que entraña la propuesta. Para empezar, al ser la administración competente, esa tasa turística se extendería a toda la comunidad, por lo que habría destinos que gozan de la misma demanda turística que Segovia o sus compañeras del club de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, que rechazarían esta medida.

No tan fácil

Por otra parte, si al final se implanta, el Gobierno regional sería el custodio de ese dinero común ingresado. Aquí es donde la propuesta segoviana insta a buscar fórmulas para hacer que la recaudación pase a manos de los ayuntamientos para que sean estos quienes gestionen la cuantía recaudada. El obstáculo que se alza no es pequeño. De ahí que la alcaldesa quiera reunirse con el consejero de Cultura y Turismo para ver cuál puede ser la mejor fórmula, si es que es viable, para revertir esos fondos ingresados a través de la tasa turística.

A la hostelería tampoco le ha sentado bien la declaración de intenciones del Ayuntamiento con respecto a la puesta en marcha de esta tasa. Los profesionales creen que puede echar para atrás a turistas a la hora de elegir un destino de interior y cultural.

Otro asunto de agenda cultural a tratar con el consejero es el de los actos conmemorativos del 500 Aniversario de los Comuneros de Castilla. Clara Luquero ha avanzado que el programa de celebraciones que se diseñe «debe reforzar la identidad y mirar al futuro, no solo al pasado, para que tenga una proyección nacional e internacional». En este sentido, la responsable municipal añade que ese desarrollo «ha de contar con las ciudades» implicadas en los fastos.