La abogada ve «mala praxis» de Asuntos Internos en el arresto del exjefe antidroga de la Guardia Civil

Presentación de una operación contra el tráfico de droga en la Comandancia Provincial de la Guardia Civil de Segovia. /Antonio de Torre
Presentación de una operación contra el tráfico de droga en la Comandancia Provincial de la Guardia Civil de Segovia. / Antonio de Torre

El que era el máximo responsable en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico puede acogerse a su derecho de regresar al trabajo con el mismo puesto

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El exjefe del Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Segovia ha quedado «libre de todos los cargos» que se le habían imputado. En un comunicado escueto, la Subdelegación del Gobierno informó ayer del auto de sobreseimiento decretado tras haber concluido la fase de la instrucción judicial. Esa misma notificación oficial subraya que «ha quedado demostrado que no hay ningún tipo de responsabilidad y que la actuación del sargento queda fuera de toda duda».

Este sobreseimiento es fruto de dos cauces. El primero corresponde al que ha seguido el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Sagunto (Valencia) por los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal organizado. Hace unas semanas, su titular decretó el sobreseimiento definitivo de ambas causas. Como ocurre con las fichas de un dominó, el segundo frente judicial que pesaba sobre el suboficial cayó empujado por el peso del auto de Sagunto.

Liberado, pues, de los cargos de tráfico de drogas y de pertenencia a banda criminal organizada, el titular del Juzgado de Primera Instancia a Instrucción número 5 de Segovia ha resuelto en las últimas horas el sobreseimiento libre y definitivo de las causas instruidas contra el sargento por los supuestos delitos de revelación de secretos y de omisión del deber de perseguir la delincuencia organizada.

Ahora, el que era el máximo responsable de la Guardia Civil en Segovia en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico puede acogerse a su derecho de regresar al trabajo con el mismo puesto. Fuentes consultadas dan prácticamente por hecho que lo hará y que pedirá reincorporarse después de que los juzgados valenciano y segoviano hayan acreditado que «su actuación queda fuera de toda duda», como ha incidido la Subdelegación del Gobierno en Segovia.

El asunto estalló hace algo más de un año, en mayo de 2017. El nombre del sargento –M. A. B.– salió a relucir como consecuencia indirecta de una investigación policial dirigida por el citado juzgado de Sagunto encaminada a desmantelar una importante trama de narcotráfico. Según se ha puesto de relieve durante la instrucción judicial contra el exjefe antidroga segoviano, no había vinculación alguna del sargento con dicha red delictiva que estaba bajo sospecha. Su representante legal hace hincapié en este punto, ya que ese supuesto hilo directo de la banda delictiva no es el que condujo hasta el guardia civil.

El detonante fue un 'pinchazo' telefónico realizado a una persona que luego resultó tener contacto con el agente. Dicha persona, a su vez, conocía a uno de los miembros investigados de la trama valenciana. La relación del guardia civil segoviano obedece –como también se ha puesto de manifiesto durante la instrucción judicial– a la propia gestión de las fuentes de información que conlleva la responsabilidad y el desempeño del puesto que ostentaba en ese momento.

La información sobre la aparición de un guardia civil activó la intervención de la Policía Nacional, que a su vez dio aviso a Asuntos Internos de la Guardia Civil. Las actuaciones efectuadas por esta unidad desembocaron en el registro de las dependencias donde residía el sargento, en el acuartelamiento de la Comandancia de la Puerta de Madrid de la capital segoviana, y a su posterior detención. La representación legal del sargento indica que la detención fue consecuencia de una «mala praxis» de Asuntos Internos.

Casi dos meses en prisión

Tras su arresto, M. A. B. pasó a disposición judicial y fue trasladado a la cárcel valenciana de Picassent. Aproximadamente dos meses después, el titular del tribunal de Sagunto decretó la libertad provisional y con medidas cautelares para el agente segoviano, a quien había tomado declaración unos días antes. Se le retiró el pasaporte y se estableció que se presentara en sede judicial cada dos semanas.

Pasada la instrucción judicial, el que era el responsable de la Guardia Civil en Segovia de la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada puede regresar a su puesto en la Comandancia, aunque como apuntan fuentes cercanas consultadas, «el daño está hecho».

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