El abandono escolar de los niños gitanos desciende un 20%

Niños y mayores se dirigen a la orilla del Eresma para arrojar las flores./Antonio de Torre
Niños y mayores se dirigen a la orilla del Eresma para arrojar las flores. / Antonio de Torre

La comunidad segoviana celebra junto al Eresma la Ceremonia del Río con el lanzamiento de flores al cauce

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

El principal reto para la comunidad gitana de Segovia y «el gran obstáculo a salvar», indicó Luis Martínez, sigue siendo el abandono escolar. Pero en los últimos años ha habido «avances». El coordinador local de la Fundación del Secretariado Gitano comentó que se traducen en que entre los niños y niñas gitanos «ha bajado la tasa de abandono en Secundaria». Hace unos años esta tasa era casi del 80% de los estudiantes que llegaban a Secundaria, y la concienciación de los mayores ha hecho descender el índice al 60%. «Antes dejaban los estudios ocho de cada diez, y ahora hemos logrado que baje a solo seis de cada diez adolescentes», destacó.

Que la labor de años da resultado lo mostró el niño David Miranda Fernández, estudiante de sexto de Primaria encargado de leer el manifiesto en la Ceremonia del Río, que un año más se desarrolló en la Alameda del Parral, junto al azud de la Real Casa de la Moneda, donde niños, jóvenes y mayores arrojaron pétalos y flores al cauce del Eresma para conmemorar la fecha del 8 de abril, el Día Internacional del Pueblo Gitano.

Las flores lanzadas al Eresma son un símbolo real. Representan el fluir del pueblo gitano, el continuo viaje y la libertad de esta etnia que constituye con 45 millones de personas la minoría más numerosa del mundo. Como la bandera instituida en 1971 en Londres, en el congreso roma-gitano, con la rueda de la carreta como escudo, el verde de la hierba como suelo para simbolizar el camino y el azul del cielo que les cobija en la parte superior.

La fiesta

Alrededor de medio centenar de personas participaron en la fiesta de flores y dulces, con el ya tradicional 'brazo de gitano', y con las palabras que leyó David Miranda para reivindicar la contribución gitana a la cultura española, así como una mayor integración, pues la comunidad gitana tiene una mayor representación de la deseada en los índices de pobreza y exclusión social, porque, aunque desciende, la tasa de abandono escolar es también mayor que la media española entre el alumnado gitano y porque el empleo precario es también superior.

Hace un año, el Consejo de Ministros reconoció este Día Internacional y también los símbolos y la identidad de una comunidad con una historia y una cultura propia, asentada en España desde hace casi seis siglos. Este lunes, en la Ceremonia del Río hubo un reconocimiento implícito de su importancia (son 600 vecinos en la capital y otros 400 en la provincia), si bien es obvio que la celebración fue con varias citas electorales a la vista: además de la alcaldesa Clara Luquero y concejales del Ayuntamiento de PSOE, PP e IU, acudieron a la Alameda del Parral el candidato del PP a la Alcaldía, Pablo Pérez, el de Podemos, Guillermo San Juan, y miembros de la candidatura de Ciudadanos...

Mujer y graduada

Mientras, es cierto que hay avances. Luis Martínez mencionó el programa de realojo que acabó hace seis años con el chabolismo en Segovia, que «está sirviendo como modelo para otras ciudades», y citó otro de los proyectos que desarrolla en Segovia la Fundación del Secretariado Gitano es el programa Sara Romí 18-19 para la inclusión sociolaboral de mujeres gitanas. Con él se trata de que las jóvenes adquieran una formación adicional, porque la crisis ha golpeado con fuerza a esta etnia por su bajo nivel formativo.

Con este programa de la fundación, puesto en marcha con la colaboración del Instituto de la Mujer e Igualdad de Oportunidades, se mantiene también el grupo de tertulia literaria que trabaja temas de igualdad, y las mujeres que están aprendiendo atención comercial realizarán prácticas laborales a fin de mes, apuntó. En esto trabaja la fundación, que está hablando con las empresas que puedan acogerlas.

En el horizonte hay otro reto. Y muy posible. Luis Martínez confió en que «dentro de un año Yolanda Jiménez, que cursa tercero de Derecho, sea una graduada». La primera gitana segoviana con título universitario.