5.500 trabajadores están pendientes de la negociación de cuatro convenios

Trabajadores de la fresa en la provincia de Segovia/El Norte
Trabajadores de la fresa en la provincia de Segovia / El Norte

El único que se halla bloqueado en la actualidad en Segovia es el de Panadería y Bollería

CLAUDIA CARRASCALSegovia

Los últimos dos años han sido decisivos para la negociación de los convenios colectivos que marcan las condiciones de trabajo de los ciudadanos de la provincia de Segovia. A principios de 2017 eran quince los marcos laborales que tenían que acordar patronal y sindicatos. La mayoría se han ido pactando en este periodo, como es el caso del de Oficinas y Despachos, sector en el que están empleados unos 530 trabajadores; el de Hostelería, que implica a 5.000 trabajadores y que entró en vigor a finales de junio de este año, o el del Transporte de Viajeros por Carretera, que tras dos años de retraso ha logrado renovarse este curso y en el que se ven involucrados cerca de 250 conductores. El de la Limpieza de Edificios y Locales también ha sido ratificado el pasado mes de junio y regulará las condiciones de unos 2.000 contratos.

En estos momentos, hay cuatro convenios colectivos pendientes, aunque en la mayoría de los casos las expectativas son buenas y ya se han iniciado los procesos de negociación. De hecho, el próximo día 15 está convocada una asamblea para abordar el convenio provincial del sector del Metal, por el que se rigen en Segovia unos 2.300 trabajadores. Según avanza el secretario general de la Unión Provincial de Comisiones Obreras (CC OO), Alejandro Blázquez, hay buenas intenciones.

Por otra parte, el convenio del sector de los Derivados del Cemento sigue el procedimiento ordinario. Afecta a alrededor de 150 empleados. El marco laboral vigente en la actividad agropecuaria vence a finales de este año y los sindicatos mayoritarios –Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores– ya han procedido a denunciarlo para negociar las nuevas condiciones de unos 2.700 trabajadores de cara a los próximos ejercicios.

Crecimiento de la afiliación

Uno de los avances que han logrado los sindicatos mayoritarios a lo largo de los tres últimos años ha sido el incremento de la afiliación. Algo que, según el secretario provincial de Unión General de Trabajadores (UGT), Manuel Sanz, se debe a que los ciudadanos han recuperado la confianza y ven a estas organizaciones como interlocutores válidos y eficaces. En concreto, esta organización sindical cuenta con 3.095 afiliados en la provincia. Son 79 más que hace nueve meses en saldo neto, es decir, contabilizando también las bajas que se han producido desde finales de diciembre del ejercicio pasado. En lo que respecta a la Unión Provincial de Comisiones Obreras (CC OO) los datos también son muy satisfactorios, tal y como opina su secretario general, Alejandro Blázquez, ya que rondan los 3.500 afiliados en la actualidad. Solamente en el último año se han incorporado entre 300 y 400 nuevas personas, asegura el responsable.

El único convenio que en estos momentos se encuentra bloqueado es el de Panadería y Bollería, tal y como reconoce el secretario provincial de UGT, Manuel Sanz. Caducó en 2016 y desde entonces los sindicatos tratan de acercarse a la patronal para fijar los términos de un nuevo acuerdo, pero ésta «se niega y da largas constantemente», asegura. El responsable sindical critica este distanciamiento de los empresarios cuando las condiciones que tienen los menos de 400 empleados incluidos dentro de este sector de actividad son de las peores de la provincia. Sanz apunta que su base salarial ronda los 800 euros y sus trabajos están regulados por un convenio que se halla anticuado y que no contempla mejoras sociales.

Las condiciones sociales sí que están reconocidas en determinados convenios, como es el caso del Agropecuario en el que ya se incluyeron aspectos básicos como el reconocimiento a la igualdad, derechos para el cuidado de los hijos, así como sindicales y mejoras para la conciliación de la vida familiar y laboral. Otros de los que se han rubricado recientemente han sido los del Ayuntamiento de Navalmanzano, el de personal laboral en Cuéllar y el de la Fábrica de Borra de Segovia, donde se desarrollan los programas mixtos de formación y empleo.

Hay otros que también se encuentran en el tintero, pero que tienen que ser abordados a nivel regional. En este punto está la regulación de los trabajadores de Ayuda a Domicilio, un colectivo integrado unas 360 empleadas si se suman las plantillas de la capital y de la provincia.

El problema es que tan solo las últimas negociaciones se han hecho bajo el marco del Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva firmado el pasado mes de julio, tras la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno de la nación. A partir de este momento, CCOO y UGT tienen claro que como mínimo las condiciones laborales que se alcancen en la provincia tienen que respetar este acuerdo. Esto implica que ningún sector podrá fijar la base del salario de sus trabajadores por debajo de los 14.000 euros anuales, es decir, 1.000 euros en catorce pagas.

Precariedad laboral

No obstante, para asegurar que esta sea la tónica general, el pasado viernes ambas organizaciones sindicales registraron una solicitud por la que exigen a la Federación Empresarial Segoviana (Fes) que acepte estas recomendaciones ratificadas por las patronales estatal y autonómica y , subraya Blázquez. De este modo, las negociaciones que surjan a partir de este momento tendrán la pauta inicial marcada y será mucho más sencilla su negociación.

La mayoría de los convenios tienen una vigencia que oscila entre los dos y los cuatro años. Aunque los representantes en la provincia de UGT y CC OO están satisfechos con el desbloqueo de la mayoría de estos acuerdos, el secretario de Comisiones insiste en que «la patronal tiene que dejar de enrocarse como lo ha hecho hasta ahora y trasladar la mejora productiva y económica a los salarios de sus trabajadores».

Por su parte, el máximo responsable de UGT en Segovia considera que la aprobación por parte del Pacto de Toledo de la revalorización de las pensiones en función del Índice de Precios al Consumo (IPC) es un avance importante que da esperanzas para que el Gobierno de Pedro Sánchez siga la senda de la recuperación. Eso sí, Sanz insiste en que es necesario derogar de forma inmediata el factor de sostenibilidad, fijado por el Partido Popular (PP), aunque no descarta que en el marco del Diálogo Social se puedan negociar otros factores.

Otro aspecto que genera la coincidencia de ambos representantes sindicales es la necesidad urgente de derogar la reforma laboral. Ambos están de acuerdo en que el Ejecutivo central carece de apoyos para una reforma de tal envergadura. Sin embargo, insisten en que son necesarias medidas de calado que permitan abolir el modelo actual de contratos precarios, desigualdad y jornadas parciales que se convierten en completas de forma ilegal y devaluando de forma drástica el poder adquisitivo y las condiciones laborales. Por eso, se muestran confiados en que 2019 sea decisivo para que en España la precariedad laboral deje de ser el motor económico.

Más movimiento social

Asimismo, el secretario provincial de CC OO recuerda que hay sectores como la hostelería y el comercio especialmente azotados por estas críticas condiciones de trabajo. También es el caso de los autónomos, que suponen entre un 23% y un 30% de las personas afiliadas a la Seguridad Social en la provincia y, sin embargo, son uno de los colectivos más afectados por la precariedad.

Concentraciones, manifestaciones y huelgas siguen siendo las principales herramientas con las que cuenta la sociedad para reivindicar sus derechos y mostrar su descontento ante políticas institucionales que considera perjudiciales e injustas. Por eso, los dos sindicatos mayoritarios insisten en la importancia de que los segovianos se impliquen cada vez más con estos movimientos sociales. «En determinadas ocasiones se ha logrado una gran notoriedad, como el caso de las concentraciones de los sectores de Limpieza y Ayuda a Domicilio, que han demostrado que cada vez hay más sensibilidad», revela Blázquez.

Sanz considera que es necesaria una mayor conciencia social y recalca que «todos tenemos que expresarnos y defender nuestros derechos y libertades». En su opinión, a la sociedad segoviana le sigue costando hacer suyos los problemas presentes y anima a hacer de las luchas sociales un trabajo de equipo, tal y como ocurrió con manifestaciones emblemáticas como la del 'No a la guerra' en 2003 o la del rechazo a la reforma laboral en 2012.

 

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