Estudiantes de IE University pintan el logo del colegio La Aneja y decoran parte del patio

Los estudiantes de IE University que han decorado las paredes del patio del colegio Fray Juan de la Cruz. :/
Los estudiantes de IE University que han decorado las paredes del patio del colegio Fray Juan de la Cruz. :

El centro escolar cree que la iniciativa es un espaldarazo a su proyecto educativo, basado en la relación con las universidades

ELENA RUBIOsegovia

Cuando se trata de ayudar a los demás, existen muchos colectivos que necesitan que les echen una mano. Da igual la edad y la condición social del que aporta esa ayuda, lo importante es que el granito de arena permite beneficiar al que lo necesita, por eso, el esfuerzo es siempre de agradecer por quien lo recibe.

En esta ocasión, la solidaridad ha partido de un grupo de estudiantes del IE University que celebró el pasado viernes 5 de mayo el IEU Community Outreach Event, una jornada donde los universitarios realizaron diversas actividades y una serie de trabajos de forma desinteresada en el colegio CEIP Fray Juan de la Cruz, conocido popularmente en Segovia como La Aneja.

En la entrada del colegio los padres que llevaban a sus hijos a jugar al fútbol notaban que no era una tarde más y que algo se estaba fraguando. En la fachada principal, un grupo de universitarios se organizaban entre ellos hablando inglés para que cada uno tuviera claro lo que tenían que hacer. En total, 25 jóvenes voluntarios procedentes de países tan alejados de Segovia como Colombia, Egipto, Namibia, Estados Unidos, Tanzania, Uruguay, Lituania, Jordania, Sudáfrica o Canadá, entre otros, que iban formando grupos para ponerse manos a la obra y mejorar este centro educativo.

Triángulos de colores

Los estudiantes ya organizados, comenzaron con la primera parte de su proyecto: pintar en la entrada del centro su logo en grandes dimensiones, compuesto de numerosos triángulos de colores, que había sido diseñado para encajarlo en la fachada por alumnos del grado de arquitectura de IE University.

Brocha en mano, con botes de pintura y subidos en una escalera, los estudiantes fueron marcando el dibujo con cinta de carrocero y poco a poco, se fueron turnando para conseguir dar forma al logotipo, que desde esta misma semana podrá disfrutar toda la comunidad educativa.

A media tarde tocaba el turno de hacer la segunda parte del proyecto: mejorar el espacio donde juegan los más pequeños, el patio de infantil. De nuevo, todos estos jóvenes voluntarios sacaron su talento y decoraron una pared con numerosos motivos infantiles de diferentes colores, que harán las delicias de los más pequeños cuando jueguen en el patio porque «los juegos se habían borrado», destaca la joven universitaria segoviana, Elena Ballesteros.

La inoportuna lluvia

Y mientras unos pintaban, a ritmo de música que otros voluntarios tocaban, los estudiantes también realizaban diversos juegos con un nutrido grupo de componentes de la Asociación Segovia de Personas con Enfermedad Mental, Familiares y Amigos, Amanecer, que trabaja desde hace veinticinco años por mejorar la calidad de vida de estas personas con enfermedad mental y sus familiares. Risas, abrazos y buen ambiente con este colectivo, en actividades tan divertidas como el baile del pañuelo.

El objetivo de estos jóvenes estudiantes no pudo completarse del todo porque la ansiada lluvia hizo acto de presencia a media tarde, por lo que los especialistas les recomendaron que no pintaran el suelo del patio del colegio, donde iban a dibujar juegos de gran colorido. «Nos lo han desaconsejado porque al estar el suelo mojado, la pintura especial, aunque es de exteriores, no agarraría», explica Ballesteros.

Pero la iniciativa tan sólo ha quedado aplazada ya que los estudiantes de IE University regresarán esta semana para plasmar los juegos para los más pequeños. En concreto, los estudiantes dibujarán durante dos tardes un circuito con diversas pruebas que ocupará unos 8 metros para que los pequeños puedan «ir saltando de un dibujo a otro»; el juego conocido popularmente como 'el avión', donde se tiene que ir saltando de un número a otro después de haber lanzado una piedra en una casilla; un tablero con diversos colores para jugar, por ejemplo, al balón prisionero con un espacio destinado de ocho metros cuadrados y el juego del espejo, una especie del popular twister, compuestos por dos círculos con colores donde un niño debe de poner pies y manos en los colores y otra persona debe de imitarlo.

En esta tarea, los estudiantes del grado de Arquitectura también participaron de forma voluntaria, ya que ellos se encargaron días antes de medir el patio para saber la superficie total y diseñar los juegos conforme al espacio existente.

Un mes

La idea de realizar todas las actividades surgió hace apenas un mes entre un grupo de estudiantes que decidió unirse y dedicar parte de su tiempo libre a la realización de trabajos solidarios que beneficien a la ciudad, por eso «nos hemos tenido que mover mucho, porque ya estamos a finales de curso y tenemos encima los exámenes finales», destaca Elena Ballesteros, una de las estudiantes de IE University encargada de organizar esta iniciativa.

Junto con otros tres compañeros, Ntokozo Yende, de Sudáfrica y responsable del Club Filantrópico y Niklas Hess de Alemania, dirigente del Club Rotaract, les contaron a sus compañeros lo que querían hacer y enseguida encontraron su apoyo. La primera decisión fue qué hacer y la elección del colegio fue un punto destacado, un espacio muy vinculado a Ballesteros porque su madre, Felisa Rodado, fallecida recientemente, impartía clase en este centro y «ella estaba siempre muy comprometida con el colegio», asegura la joven.

«Bajarse al barro y ponerse a currar»

Los tres jóvenes organizadores destacaron que los estudiantes de IE University quieren «estrechar lazos con Segovia, porque es algo bueno y devolvemos parte de lo que la ciudad nos da. Habíamos hecho proyectos para Brasil y Perú pero no en Segovia», apuntan.

Pero el trabajo no lo podían hacer solos por lo que también involucraron a la Oficina del Estudiante. Allí les facilitaron el apoyo económico que necesitaban, unos 600 euros para comprar 40 litros de pintura y el aliento necesario para hacerlo realidad ya que «siempre apoyamos a los estudiantes en lo que nos proponen y en este caso, los alumnos interactúan con la ciudad», destacó el responsable, Juan Carlos Redondo.

Redondo también recalcó que los estudiantes del IE University no les importa «bajarse al barro y ponerse a currar», quitando de esta manera «el concepto que tienen muchos sobre ellos», por lo que, a juicio de Redondo, «no lo hacen ni mucho menos de cara a la galería, sino que hay mucho esfuerzo y dedicación por su parte».

En la actividad también dieron apoyo logístico componentes del IEU Arts Society y el Student Life. En definitiva, jóvenes estudiantes involucrados en buenas causas para aportar su granito de arena a la sociedad segoviana, que tendrá su continuidad en próximos meses ya que «queremos que una actividad de este tipo se haga todos los semestres», destaca Ballesteros.

Espaldarazo

El Centro de Educación Infantil y Primaria CEIP Fray Juan de la Cruz ha recibido la iniciativa de los estudiantes del IE University con los brazos abiertos ya que supone «un espaldarazo a nuestro proyecto educativo que está basado en las relaciones con la comunidad y acuerdos con las universidades», explica el jefe de Estudios, Chemi Alonso.

Desde el colegio llevan varios años trabajando con los alumnos proyectos para que el centro «irradie cultura», por eso, cuando los estudiantes del IE University les presentaron la propuesta la acogieron muy bien porque «para nosotros supuso una alegría». Según Alonso, la recuperación del patio de infantil con la pintura de juegos es «muy apropiado», juegos pintados que se habían perdido con el paso de los años y que gracias a estos jóvenes, los niños podrán volver a disfrutar.

De hecho, reconocen que este tipo de actos benefician mucho a la comunidad porque tiene «un impacto cultural importante, el de un colegio en un barrio». En la actualidad, el colegio cuenta en la actualidad con cerca de 200 alumnos.