Santa María la Real de Nieva fabricará los cartuchos más limpios del mundo

El empresario Enrique López-Pozas (segundo por la derecha) junto a representantes de la FEs y de la Junta y el alcalde de Santa María la Real de Nieva, Jaime Pérez (tercero por la izquierda). /
El empresario Enrique López-Pozas (segundo por la derecha) junto a representantes de la FEs y de la Junta y el alcalde de Santa María la Real de Nieva, Jaime Pérez (tercero por la izquierda).

La empresa Bioammo presenta su implantación en una de las zonas más despobladas de la provincia segoviana con los avales de ser pionera en su sector y la posible creación de hasta 200 empleos

CÉSAR BLANCO ELIPE

La provincia de Segovia anhelada un proyecto así. Internacional, innovador y que apuesta claramente por la diversificación, como ha puesto de manifiesto en su presentación el presidente de la Federación Empresarial Segoviana (FES), Andrés Ortega. Si además se trata de una idea pionera en el mundo y su comercialización está prácticamente asegurada por la millonaria demanda y el poco menos desbordante interés que ha suscitado, el proyecto adquiere cotas más trascendentes.

No es de extrañar, que este viernes, buena parte del empresariado de la provincia, además de representantes de la Junta de Castilla y León o de Bankia, que han colaborado en su financiación, hayan aplaudido y abrazado la irrupción de Bioammo en el tejido industrial y económico de la provincia.

La empresa dedicada a la investigación y producción de cartuchos biodegradables «es una revolución» para la actividad de la caza y del tiro deportivo. No solo en España, sino en todo el mundo, Eso solo de momento, porque el propietario e ideólogo de la patente, Enrique López-Pozas, tiene más planes entre manos. Planes que además están muy avanzados en conversaciones con el Ejército español, que se ha rendido a las bondades del producto.

Pero aún hay más. La implantación de Bioammo en la provincia va a traer consigo la creación de una plantilla de cincuenta trabajos en un primer momento, ya que la previsión del empresario es que el desarrollo de la investigación y de la propia producción permita llegar a los 200 puestos de trabajo. A los que hay que hay que sumar -como ha apostillado el industrial- toda la amplia nómina de empleos indirectos, proveedores, servicios, y hasta pequeñas empresas auxiliares que surgirán en torno a la actividad de la compañía, que será la primera en el mundo en fabricar cartuchos limpios, que no dejan rastro en la naturaleza, y que, por lo tanto, no contaminan.

Entre un 80% y 90% para exportar

Además, «el centro mundial de la munición biodegradable», según lo ha definido López-Pozas, se localizará en una de las zonas más deprimidas y castigadas por la despoblación de la provincia segoviana. Un dato que ha facilitado el alcalde de Santa María la Real de Nieva: si la densidad media en España es de entre 70 y 80 habitantes por kilómetro cuadrado, en este área se desploma a unos cinco vecinos por kilómetro cuadrado. Además de ser un censo envejecido y un territorio muy poco industrializado.

Bioammo va a ser una inyección de vida y de riqueza para el municipio y la comarca. Lo primero es adquirir la maquinaria que fabrica la munición biodegradable. La fábrica y el centro tecnológico centrado el desarrollo del área de I+D+i estarán en funcionamiento «a finales de este año, aunque algo ajustados», prevé el empresario, quien asegura que ya hay precontratos con más de treinta países interesados en hacerse con su arsenal 'verde'. De hecho, calcula que entre el 80% y el 90% de la producción estará destinada a la exportación, en especial a Estados Unidos.

La inversión que ha necesitado ronda los 6,5 millones de euros, de los que cuatro han sido aportados por Bankia, un millón ha sido facilitado por la Junta de Castilla y León y el resto proviene de capital privado.

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