Los Cinco Sentidos del riesgo empresarial

La agencia, 100% segoviana, dedicada al diseño y la comunicación ha sido distinguida por la patronal provincial con el Premio al Emprendimiento que concede la FES

Beatriz Moreno y Borja Gil fundaron hace casi sesi años Cinco Sentidos Diseño y Comunicación. /
Beatriz Moreno y Borja Gil fundaron hace casi sesi años Cinco Sentidos Diseño y Comunicación.
EL NORTEsegovia

La Federación Empresarial Segoviana (FES) han acordado por unanimidad conceder el Premio del Emprendedor a la empresa Cinco Sentidos Diseño y Comunicación, cuyos responsables recibirán el galardón durante el acto de entrega de las distinciones que se celebrará el día 10 de junio en el Parador de Segovia. Este reconocimiento se constituyó para ensalzar el trabajo de los empresarios con carácter emprendedor que impulsen el crecimiento de Segovia y elijan que este crecimiento se produzca dentro de las fronteras de la provincia. Es un premio «a la asunción de riesgos, a la capacidad de superación y al fomento de la cultura empresarial», explican fuentes de la federación.

Cinco Sentidos es una empresa de capital y equipo humano 100% segoviano. «Somos una agencia de diseño y comunicación formada por gente joven y creativa, en la que nos gusta hacer de nuestro trabajo algo único, empleando todos nuestros recursos y esfuerzos para conseguir la excelencia plena en el resultado del trabajo», definen sus representantes.

«Si a los clientes les va bien...»

Desde los inicios estos emprendedores han sido conscientes de la necesidad de la búsqueda de la excelencia en el trabajo y desmarcarse del resto para aumentar el éxito del negocio en un mercado laboral cada vez más competitivo. «La premisa desde nuestros inicios ha sido muy sencilla, no hemos inventado la pólvora», comentan Beatriz Moreno (26 años) y Borja Gil (25). «Si a nuestros clientes les va bien, a nosotros nos irá de la misma manera, es algo recíproco, directamente proporcional», añaden a su filosofía.

La empresa surgió en 2010, año en el que crear una actividad económica parecía algo de locos. Ya son camino de seis años, cuando decidieron dar un paso a un lado en sus respectivos trabajos, y dar comienzo a su sueño: ser sus propios jefes. Pese a su juventud ya acumulaban un bagaje en agencias de diseño y comunicación en la capital de España, así como en Banesto y Caja Segovia.

«No tuvimos nunca un plan B por si el plan A no funcionaba, quizá porque ni se nos pasó por la cabeza que el plan A no fuese a funcionar», aseguran los jóvenes emprendedores. «Éramos conscientes del sacrificio que nos iba a requerir, pero estábamos dispuestos a todo con tal de conseguir asentar y hacer crecer nuestro propio proyecto empresarial», apostillan.

No les importaba que fuera sábado o domingo, festivo, o día de guardar, los primeros quinientos días de la actividad no se paró ni para pestañear, y todo giraba en torno a Cinco Sentidos. Filtro de potenciales clientes, proveedores, visitas comerciales, y desarrollo de todos los trabajos que comenzaron a llegar desde el primer día.