¿Cuánto cobran nuestros alcaldes?

Ayuntamiento de Cuéllar./
Ayuntamiento de Cuéllar.

La retribución máxima ronda los 57.630 euros de la alcaldesa de la capital, Clara Luquero, frente a municipios como Nava de la Asunción, que ha suprimido la paga del regidor

ELENA RUBIOsegovia

Desde el año 2013, cualquier decisión sobre el sueldo de un alcalde está limitada por Ley de Sostenibilidad y Racionalización de la Administración, que establece cuáles son las cantidades límite que pueden percibir. La Ley de Sostenibilidad marca el techo, pero deja libertad a los responsables municipales para reducir la cifra si lo estiman necesario. Una situación que hace unas semanas levantó cierta polvareda en el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso cuando el alcalde se bajó el sueldo de 44.999 euros hasta situarse en los 39.000 euros, tras ser tumbada la primera nómina por los votos del Partido Popular, UPyD e Izquierda Unida.

Pero, ¿por qué tanta polémica por los sueldos de los regidores? Quizás el origen de todo es el enfado de los ciudadanos ante los innumerables casos de corrupción política conocidos en los últimos años a gran escala, alejados en la mayoría de los casos de los consistorios pequeños, donde la clave de la cuestión debe ser su trabajo y aportación. «Creo que un regidor o un concejal tiene que cumplir con sus convecinos desde el compromiso de hacer política y la manera hacerla es hacer el bien a su comunidad. Todo lo demás es partidismo, ventajismo y oportunismo y ninguna tiene que ver con hacer el bien a su comunidad», apostilla Vázquez. Es el único liberado en su municipio en el que el resto de concejales perciben 90 euros por ir a un pleno, y otros tantos por una comisión informativa y una junta de gobierno.

De hecho, los portadores de los bastones de mando ven difícil el cuantificar su trabajo porque el tiempo dedicado supera con creces lo establecido en otros trabajos. Por ejemplo, en el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma, no existe posibilidad de liberar a nadie ya que «la situación económica del pueblo no lo permite», asegura el regidor popular, Jesús Nieto. De hecho, tiene estipulado 665 euros al mes por una disponibilidad mínima de ocho horas semanales aunque «obviamente estoy allí mucho más tiempo, unas 20-25 horas». Con respecto al resto de la corporación, los portavoces de los grupos por ir al pleno cobran 42,50 euros, la mitad el resto de ediles.

Cobrar por un trabajo

El desprestigio social en el que está sumida la clase política no hace sino avivar aún más este debate, donde han saltado a la luz casos escandalosos, que a priori en la provincia no se producen. En El Espinar, la alcaldesa socialista, Alicia Palomo percibe 38.200 euros brutos al año, al igual que su predecesor, pero no cobra nada más. El resto de ediles por acudir a plenos perciben 130 euros, por comisiones informativas 70, por juntas de gobierno 261 euros, (que hacen dos al mes), y 250 euros por juntas de portavoces. De ahí que los alcaldes que perciben sueldo por estar liberados, y que no poseen otra fuente de ingresos, defiendan cobrar un dinero porque «si una persona que se dedica 24 horas al día no cobra sólo harían política los ricos», matiza Palomo. De la misma opinión es el alcalde de Cantalejo, el socialista Máximo San Macario, que percibe el máximo establecido por ley, 40.000 euros brutos. Director comercial de una entidad bancaria, asegura que ha dejado de un ganar un 70%, pero «no me importa, soy autónomo de mi pueblo y eres alcalde». Defiende que todo trabajo debe ser pagado, pero «con un sueldo cerrado y transparente para que no haya posibilidad de que entre dinero por otras vías». Según San Macario, 80 empleados municipales y un presupuesto de cuatro millones de euros requieren que «el principal gestor esté al frente del barco en todo momento».

En Cuéllar, el alcalde popular Jesús García, no percibe nada a pesar de tener una dedicación exclusiva. «Era un compromiso conmigo mismo y por la situación del Ayuntamiento, aunque ha pasado el tiempo y es fácil que en cualquier momento lo haga, queda abierta la posibilidad», adelanta. Asegura que su supresión de sueldo supuso un ahorro en la legislatura del 2007-2011 de 180.000 euros. No obstante, en la villa sí hay ediles liberados, como el de Patrimonio, festejos y deporte; y Turismo, Industria y Comercio, que cobran 27.000 euros cada uno y la de Cultura, con 22.000 euros, «con una dedicación de mañana, tarde y noche».

«La persona que quiere le echa tiempo», reconoce el alcalde de La Lastrilla, Vicente Calle, quien cobra 25.000 euros brutos, con dedicación exclusiva, que apuesta porque quien ostenta ese cargo tenga «un sueldo justo». El resto de ediles perciben por asistir a un pleno, que se hace cada dos meses, 180 euros, por ir a una junta de gobierno, 100 euros y por una comisión informativa, 75 euros.

Alcalde a cualquier hora del día

Son las cinco de la mañana en otro país y las doce del mediodía en España. El teléfono del alcalde de La Lastrilla suena. «¿Te molesto? No, no qué pasa». Es simplemente una anécdota que recuerda Vicente Calle para asegurar que los alcaldes de la provincia lo son 24 horas del día porque «cuando te llama un vecino por algo será». No importa la hora que sea, porque «si hay un problema ahí estas, con una avería de agua como el otro día o si se hay un perro suelto en la Sg-20 la Guardia Civil me llama a mí».

Son 24 horas al día, siete días a la semana. «Llevo viniendo al Ayuntamiento a las 7.15 todos los días del año desde 1995 y termino el domingo, cuando termino. No es el tiempo que dedicas, sino el resultado que das y los rendimientos de ese tiempo y eso lo juzgan los vecinos», asegura el alcalde socialista del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez.

Un tiempo que estiran al máximo en reuniones, atender a vecinos y en hacer acto de presencia en fiestas, en los que la diversión para muchos es un acto más de responsabilidad para que no haya ningún percance y todo el mundo disfrute. Opinión que comparte también la regidora de Carbonero El Mayor, María Ángeles García, quien asegura que está pendiente del teléfono las 24 horas del día ya que «el servicio público es eso, no eres una ventanilla que estás de ocho a tres por si surge algo».

Por su parte, en Carbonero El Mayor el sueldo de la alcaldesa María Ángeles García (PP) es de 28.378 euros, una retribución que se puso en función de lo que se cobraba en la legislatura del 2002. «El teléfono lo llevo las 24 horas del día porque un alcalde tiene que salvaguardar a sus vecinos y no solo de ocho a tres», asegura. Cree que los trabajos «hay que valorarlos», de ahí que defienda que deban ser remunerados si tienen una dedicación total. El resto de ediles que perciben por ir a las junta de gobierno local 20 euros y 30 euros por asistencia a plenos.

Tras las elecciones municipales, también ha habido ayuntamientos en los que el cambio del bastón de mando ha provocado la supresión del sueldo del regidor. Es el caso de Nava de la Asunción, donde la llegada del equipo de Juan José Maroto (PSOE) aprobó en pleno la supresión de este salario que supone un ahorro para el municipio de 220.000 euros, explica el alcalde. Según Maroto, el anterior alcalde, Santiago de la Cruz, costaba a las arcas municipales unos 55.000 euros anuales, 42.000 de sueldo y 13.000 euros de Seguridad Social. Una decisión que el grupo socialista decidió tomar debido a la situación de crisis.

Lo contrario ocurre En San Cristóbal de Segovia, con 2.939 habitantes, que ahora sí tiene a su alcalde, Óscar Moral (PP), liberado. Percibe 26.000 euros brutos que «si lo comparo con lo de antes es menos de la mitad», cuando era trabajador de una entidad bancaria, en la anterior legislatura. «Voy todas las mañanas, por las tardes y los fines de semana, además de lo que pueda pasar. No valoro si es mucho o poco es acorde a la responsabilidad y el tiempo», reconoce. Moral admite que en su último mandato han conseguido ahorrar «solo en intereses bancarios», unos 80.000 euros.

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