La provincia cuenta con un centenar de piscinas públicas

Bañistas en el embalse del Pontón Alto.A. de Torre/
Bañistas en el embalse del Pontón Alto.A. de Torre

La Escuela de Socorrismo alerta del riesgo que supone bañarse en el Pontón Alto

ELENA RUBIOseggvia

En la provincia hay un centenar de piscinas de uso público repartidas por diferentes municipios de la provincia, según datos facilitados por la Delegación Territorial de Segovia. De ese centenar de instalaciones, 90 corresponden a piscinas al aire libre de titularidad pública y privada, 68 y 22 respectivamente. Las otras diez son climatizadas, ocho de ellas de titularidad pública y sólo dos con titularidad privada.

La capital es el lugar donde más piscinas se concentran, con un total de once instalaciones, cinco de ellas al aire libre de titularidad privada, tres públicas al aire libre y otras tres climatizadas de titularidad pública. Le sigue El Espinar, con ocho piscinas: cuatro de ellas al aire libre de titularidad pública y dos privadas, además de contar con una climatizada pública y otra privada. Para que una piscina tenga la consideración de uso público, así como para que los ríos o embalses se declaren zonas de baño, esos lugares deben de contar con un socorrista, además de cumplir con otras condiciones señaladas en la normativa de aplicación.

Estas piscinas, tanto públicas como privadas, son sometidas a dos visitas de inspección por parte de la Consejería de Sanidad. La primera de ellas, a vaso vacío, es decir, previa al llenado de la instalación, debe verificar las condiciones tanto estructurales como higiénico-sanitarias de las cubetas, mientras en que la segunda, una vez llenado el vaso y antes de su apertura a los usuarios, los inspectores comprueban las condiciones estructurales e higiénico-sanitarias de las instalaciones, emitiendo el correspondiente informe sanitario para el inicio de la temporada de baño.

Además, a lo largo de la temporada los servicios sanitarios regionales también establecen y acometen un protocolo de inspecciones y toman muestras de forma periódica con el objetivo prioritario «de controlar la calidad del agua de baño y las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones».

Además, las piscinas de uso público deben de estar dotadas de material, de las prácticas de manejo y, sobre todo, «de la necesaria desinfección que impida una proliferación de los gérmenes ligados, principalmente, a procesos gastro-entéricos y oculo-dérmicos».

Embalses

Los segovianos también pueden disfrutar de una zona de aguas de baño autorizada en el embalse de Linares del Arroyo, desde el 15 junio al 15 de septiembre. Sin embargo, el Pontón Alto no cuenta expresamente con esta autorización, aunque no está prohibido, siendo «un lugar de alto riesgo para las actividades en el agua», tal y como destaca el coordinador de Formación de la Escuela Segoviana de Socorrismo, Miguel González.

Por desgracia, en los últimos años varias personas han fallecido ahogadas en este espacio y otras han sufrido diversos percances. Por eso, estos expertos lanzaron una campaña de concienciación para esta zona bajo el lema 'Si acudes al embalse del Pontón, Pon todo de tu parte'. En ella dejaban muy claro los riesgos que tiene este embalse, complicaciones que a día de hoy siguen vigentes, como que los márgenes no están acondicionados, es muy profundo y a pocos metros de la orilla ya cubre, existen corrientes de agua y hay gran distancia entre las orillas, además de tener un fondo fangoso, con rocas, piedras y otros objetos que no se ven desde la superficie.

Estos profesionales del rescate también alertan de que no hay servicio de socorrismo, lo que provoca que si una persona necesita ayuda esta tardará en llegar más de diez minutos, todo eso sin contar, que no hay un acceso adecuado para los servicios de emergencia.

Además de que si una persona se sumerge es prácticamente imposible localizarle.