Pagan 94.400 euros por una moneda acuñada en la Ceca de Segovia en 1626

Cincuentín por el que se han pagado 94.400 euros en la subasta. Pesa 171,3 gramos y tiene un diámetro de 76 milímetros. Es un ejemplar soberbio. /
Cincuentín por el que se han pagado 94.400 euros en la subasta. Pesa 171,3 gramos y tiene un diámetro de 76 milímetros. Es un ejemplar soberbio.

La subasta, realizada en el hotel Ritz de Madrid, albergaba un interés especial porque incluía trece cincuentines (monedas de plata de 50 reales) acuñados entre 1617 y 1659, bajo los reinados de Felipe III y Felipe IV

CARLOS ÁLVAROsegovia

Los salones del hotel Ritz de Madrid acogieron la tarde del martes una subasta de monedas la mayoría acuñadas en la Ceca de Segovia que ha levantado gran expectación en el mundo de la numismática y el coleccionismo. Aunque los precios de salida están al alcance de muy pocos bolsillos, la moneda segoviana acuñada en el Real Ingenio sigue suscitando una admiración general por todo lo que representó en el pasado y por la calidad de las propias piezas, símbolo y orgullo de la España imperial.

El remate del martes albergaba un interés especial porque incluía trece cincuentines acuñados entre 1617 y 1659, bajo los reinados de Felipe III y Felipe IV. Pocas monedas hay en la historia numismática tan apreciadas como los cincuentines. El valor y la rareza hacen de estas piezas la estrella del remate siempre que salen a subasta. Y es que el cincuentín de plata es, junto al centén de oro, la obra cumbre, no solo del trabajo realizado en el Real Ingenio de Segovia durante los tres siglos que funcionó, sino de toda la numismática española. Su laminado comenzó en tiempos de Felipe III y se prolongó hasta el reinado de Carlos II. Los cincuentines eran monedas de plata de 50 reales de valor. Se caracterizaban por ser de gran tamaño, pues su diámetro rondaba los 70 mm. y su peso sobre los 170 gramos, aproximadamente.

Las joyas subastadas constituyen un magnífico conjunto de estas maravillosas monedas nacidas por encargo del monarca para hacer regalos o efectuar pagos importantes. El cincuentín que más alto precio alcanzó de los trece subastados en el Ritz fue el acuñado en 1626, el mejor de aquel año en manos privadas. La moneda fue adjudicada en 80.000 euros, precio al que hay que sumarle el 18% de IVA. Su nuevo dueño desembolsó, pues, 94.400 euros.

También entraba en el lote otra de las piezas más valoradas por los expertos, del año 1628. «Esta moneda de cincuenta reales, soberbia, es el mejor cincuentín de tiempos de Felipe IV que se ha visto nunca. Solo lo supera el conservado en la Bibliothèque Nationale de París, que lleva fecha de 1626», en palabras del experto Juan Cayón, de la casa organizadora. Esta pieza se adjudicó en 61.000 euros (71.980 con el 18% de IVA).

La Casa de la Moneda acoge el día 9 de mayo la III Convención Numismática

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A los coleccionistas con un poder adquisitivo normal les aguarda una excelente oportunidad para hacerse con una buena pieza, a un precio razonable, en la tercera edición de la Convención Numismática y Feria del Coleccionismo.

Organizada por filatelia Doblón, con la colaboración de la Asociación Segoviana de Numismática y Coleccionismo, la Fundación Caja Rural y el Ayuntamiento de Segovia, la convención volverá a reunir a un nutrido grupo de numismáticos profesionales procedentes de otras ciudades de España, que exhibirán y venderán sus mejores piezas en un marco único, las salas del antiguo Real Ingenio de Segovia.

Será el día 9 de mayo, sábado, y la feria permanecerá abierta el público de 9:30 a 14:00 horas y de 16:30 a 19:30 horas. La entrada será libre y gratuita. Los interesados podrán ver y comprar monedas, billetes, sellos, medallas, relojes, postales y otros objetos de colección.

Para abrir boca, el día anterior, 8 de mayo, la Casa de la Moneda acogerá dos conferencias sobre numismática. La primera, que dará comienzo a las 19:30 horas, correrá a cargo de Víctor Cabañero Martín, doctor en Historia Antigua, que hablará de El rastro numismático en la conquista romana. El noreste de Segovia como ejemplo.

La segunda ponencia dará comienzo inmediatamente después. El numismático profesional Juan José Lavín Serrano (numismática Lavín) reflexionará sobre el coleccionismo y la inversión publicitaria. La entrada será libre, hasta completar aforo.

También salió a subasta, y alcanzó un precio astronómico, el mejor cincuentín de 1651 jamás visto, según Cayón: «Sin duda es el mejor cincuenta reales de 1651, pero además es el mejor cincuentín, en cuanto a conservación se refiere, de la segunda mitad del siglo XVII. No hemos visto otro ejemplar de la segunda mitad del setecientos en ningún museo ni colección privada con esta perfección de laminado y conservación». La pieza se adjudicó en 72.000 euros, aunque el precio final ascendió a 84.960.

Vuelven a casa

El martes en el Ritz no hubo solo cincuentines. Entre los teloneros del plato fuerte figuraban 109 piezas de 8 reales, casi todas acuñadas en el Real Ingenio bajo los reinados de Felipe II, Felipe III, Felipe VI, Carlos II y Felipe V, periodo en el que es posible seguir la evolución de este valor en sus diferentes variantes a través de ejemplares de calidad, como uno acuñado en 1687 que alcanzó un precio en el remate de 4.200 euros (4.956 con el IVA). Las variantes en los motivos decorados, en las disposiciones de las fechas y otros detalles del Acueducto (marca de ceca) o en los escudos hacen de esta serie una de las más divertidas y entretenidas para el numismático y constituyen un amplio campo para el coleccionista.

Curiosamente, a Segovia regresaron cinco piezas de 8 reales, adquiridas por un coleccionista particular segoviano. Se trata de cinco monedas acuñadas en los años 1587 (adjudicada en 3.000 euros), 1589, 1633, 1659 y 1682. También vuelve a casa un escudo de oro, acuñado en la Ceca en 1607. Esta moneda alcanzó los 1.900 euros en el remate.