La Policía Local celebra su fiesta con el relevo de agentes «congelado»

Acto de la festividad del Santo Ángel de la Guarda, este domingo, en la Plaza Mayor de Segovia./
Acto de la festividad del Santo Ángel de la Guarda, este domingo, en la Plaza Mayor de Segovia.

La edad media es de unos 46 años, señala la concejala María José de Andrés, quien apunta que de momento la situación no es acuciante, pero puede serlo «con varias jubilaciones de golpe»

CÉSAR BLANCO ELIPE

El Santo Ángel de la Guarda custodia a la Policía Local en sus múltiples tareas diarias. No son pocas si hay que cumplir con el deber de cercanía a la población. Pero se ha olvidado de encauzar y garantizar el relevo generacional en las patrullas. La concejala de Tráfico, Transporte y Policía Local, María José de Andrés, deja entrever una cierto sentimiento preocupación. De momento no es algo que inquiete hasta la desazón o que quite el sueño, pero no tardando puede suponer un problema importante.

La edil explica que la dotación actual de agentes se mantiene prácticamente inalterable de un ejercicio a otro. Este domingo, en su jornada festiva y de merecidos homenajes, la alcaldesa de la ciudad ha recordado en su felicitación a la Policía Local de Segovia que el personal lo integran 103 efectivos.

Los 'Guardias de Honor' reciben sus reconocimientos

homenajes

La festividad del Santo Ángel de la Guarda volvió a la celebrarse en la calle, una vieja tradición que se recuperó hace cuatro años. Es la manera de escenificar por parte del Ayuntamiento la cercanía de la Policía Local a los ciudadanos. La Plaza Mayor ha acogido este domingo los actos de agradecimiento a la labor que presta el Cuerpo Municipal y la ceremonia de entrega de distinciones.

Este año, once agentes han recibido la felicitación pública aprobada en Junta de Gobierno Local por sus acciones destacables. Asimismo, nueve policías locales han sido condecorados con la Medalla da la constancia profesional por sus quince años de servicio. Y 25 ha cumplido Jesús María García Aceves, también distinguido en el acto. Otros ocho funcionarios han recogido la Medalla al Mérito Profesional por sus intervenciones. Y por el último se ha premiado con el título de 'Guardias de Honor' al colegio público Martín Chico, por su colaboración entusiasta en campañas de educación vial, así como en las recientes iniciativas del 'Camino escolar seguro' y 'Zona 30'; al equipo de señalización del Ayuntamiento por el trabajo que realizan en las vías urbanas durante más de 25 años, y por último a Luis Gómez, miembro de la Sección de Informática del Consistorio, por desinteresa y competente colaboración durante más de 20 años en la atención de los programas y material informático de que dispone la Policía Local.

La plantilla se resiente mínimamente por el goteo de jubilaciones. Este último año solo se ha producido una, ha precisado De Andrés; y el curso que viene la previsión es que haya otra u otras dos, aventura la responsable municipal. De este modo, mientras la salidas se cuenten con los dedos de una mano, no habrá demasiado quebradero de cabeza en cuanto al relevo generacional que ha de acometer el Cuerpo.

El peligro y la amenaza es que las bajas «se produzcan todas del golpe», apunta María José de Andrés. Y con razón. La oferta pública de empleo para la provisión de plazas está congelada y sigue así a pesar de que la Federación de Municipios y Provincias haya solicitado que se abra la puerta de entrada en instituciones como los parques de bomberos o los propios Cuerpos de Seguridad.

La edad media de esos 103 agentes locales que trabajan en la capital es de unos 46 años, calcula la representante del Ayuntamiento. Son 96 hombres y solo siete mujeres. Los años 80 fueron testigos de un gran crecimiento en la incorporación de personal a los Cuerpos Municipales, como pasó en Segovia, pone de relieve De Andrés. Esto quiere decir que cuando los DNI de estos policías alcancen la edad establecida para la jubilación coincidirá con aquellas promociones tan numerosas. Por ende, puede darse el caso de que muchos agentes causen baja «de golpe».

Si la descongelación de la oferta pública no se produce antes, María José de Andrés intuye la posibilidad no deseada de que la recuperación de efectivos para asegurar ese relevo en el cuartel y en las calles quede tocada y diezmada. Este futurible es otra consecuencia de «los recortes», lamenta la concejala responsable del negociado.

La Policía Local de Segovia no es la única institución preocupada por esta amenaza que se otea en un horizonte temporal no muy lejano. Cabe recordar que el jefe de la Comandancia Provincial de la Guardia Civil, el teniente coronel Fernando Gil, también ha llamado la atención sobre la puerta cerrada a incorporaciones y la dependencia de una oferta pública de empleo que no termina de ver la luz.

«Elemento vertebrador»

No en vano, «estamos sujetos a políticas presupuestarias y de personal», que impiden avanzar en garantizar el relevo. La renovación está atascada, y no por el deseo de la concejala de afianzar la recuperación de efectivos. Pero dentro de la inquietud lógica, De Andrés está tranquila porque los programas de la legislatura que está a punto de acabar no corren peligro y los proyectos del departamento continúan su desarrollo ajenos a ese problema.

El Santo Ángel de la Guarda ha bendecido también el tradicional homenaje que la ciudad hace a los policías locales y que ha presidido la alcaldesa, Clara Luquero. La máxima responsable municipal ha agradecido la labor abnegada de los agentes y les ha felicitado por «ser nobles aliados que garantizan la seguridad ciudadana y el cumplimiento de las ordenanzas municipales».

La regidora ha subrayado en su discurso que la Policía Local constituye «uno de los elementos vertebradores de nuestra sociedad». En este sentido, ha enumerado los muchos y variados cometidos a los se enfrentan a diario, como la prestación de asistencia y auxilio a los ciudadanos, velar por la seguridad, fomentar y asegurar el respeto al entorno y la convivencia, la vigilancia de los espacios públicos, el desarrollo de campañas educativas de sensibilización, la protección de los escolares a la salida del colegio, la colaboración con centros docentes, o la proximidad que exhiben las patrullas de la Policía de Barrio.