Rodao regresa a Pedraza

Al fondo, Mariano Gómez de Caso, María Rosa Suárez Zuloaga y Carlos Álvaro, durante la presentación del libro ‘José Rodao ¡Ese soy yo!, ayer, en uno de los patios del castillo de Pedraza, donde se encuentra ubicado el Museo Ignacio Zuloaga. /
Al fondo, Mariano Gómez de Caso, María Rosa Suárez Zuloaga y Carlos Álvaro, durante la presentación del libro ‘José Rodao ¡Ese soy yo!, ayer, en uno de los patios del castillo de Pedraza, donde se encuentra ubicado el Museo Ignacio Zuloaga.

Carlos Álvaro presenta la biografía del poeta en el interior del castillo, invitado por la familia del pintor Zuloaga

O. V.segovia

El poeta José Rodao Hernández (1865-1927) regresó ayer al castillo de Pedraza, la casa castellana de su amigo Ignacio Zuloaga, de la mano de Carlos Álvaro, periodista de El Norte de Castilla. Álvaro presentó en el Museo Ignacio Zuloaga, instalado en el interior de la fortaleza, su libro 'José Rodao ¡Ese soy yo!', una biografía del poeta y periodista cantalejano.

El acto incluyó una visita guiada a un museo que guarda interesantes obras del pintor eibarrés, como los célebres retratos del compositor Manuel de Falla o del torero Juan Belmonte, además de objetos personales que utilizó durante su dilatada trayectoria artística. Pero Zuloaga (1870-1945) compartió protagonismo con su buen amigo Rodao, una persona clave para entender la etapa segoviana del pintor, pues quizá fue el periodista quien más le apoyó y defendió, incluso contra aquellos que lo acusaban de antiespañol por entender que, a través de sus lienzos, estaba enviando al extranjero una imagen denigrada del país (Zuloaga retrató con crudeza la realidad de una España depauperada y anímicamente hundida tras el llamado Desastre del 98).

«Rodao y Zuloaga se conocieron en 1898 a través del tío del pintor, el ceramista Daniel Zuloaga. Y el vasco se enamoró de Segovia, de la belleza de sus piedras y sus paisajes, pero también de sus paisanos. En las calles de Segovia encontró Ignacio muchos de sus modelos, como Gregorio, enano que protagonizó dos de los lienzos más admirados del artista, 'Gregorio el botero' y 'Gregorio en Sepúlveda'», comentó Álvaro durante su intervención. «Rodao estaba convencido de que Zuloaga era el único pintor del momento capaz de trasladar a sus cuadros la aspereza del paisaje castellano», remachó. El poeta acompañó a Zuloaga a Pedraza en varias ocasiones; incluso cuando Ignacio compró el castillo, a finales del año 1925.

Calidad humana

De Rodao destacó Álvaro su «extraordinaria calidad humana», además de su «innegable valía» literaria. «Pepe Rodao fue un ser humano excepcional, comprometido con la sociedad de su tiempo, con los más débiles y con la democratización de la cultura. Escribió en infinidad de periódicos, no solo de Segovia, sino de toda España, y cultivó la amistad de prestigiosos escritores, artistas e intelectuales. Las desgracias personales cinco de sus ocho hijos murieron a edades tempranas no lograron sofocar su ingenio».

En la presentación, Álvaro estuvo acompañado por María Rosa Suárez Zuloaga, nieta del pintor eibarrés y actual propietaria del castillo de Pedraza; por la doctora en Historia del Arte y presidenta de la Asociación de Amigos del Museo de San Telmo de San Sebastián, Montserrat Fornells; y por el investigador Mariano Gómez de Caso, autor del prólogo del libro y experto en la obra de Zuloaga. Gómez de Caso echó mano de sus recuerdos de niñez, de cuando jugaba junto a otros chiquillos alrededor del busto de José Rodao, antiguamente situado en Los Huertos. «Después, ya de mayor, pude llegar mejor a Zuloaga a través de Rodao, que levantó testimonio de las largas estancias del pintor en Segovia». El investigador segoviano, responsable durante años del archivo personal de Ignacio Zuloaga, subrayó la calidad del libro de Carlos Álvaro: «Es una investigación profunda, rigurosa y muy bien documentada». Por su parte, Álvaro reconoció haber llegado a Rodao, en parte, gracias a la gran labor de Mariano Gómez de Caso: «Sus trabajos han servido para mantener viva la llama de un hombre cuya memoria no debe perderse», concluyó.

El ciclo de presentaciones del libro 'José Rodao ¡Ese soy yo!' no ha concluido. El próximo viernes, 3 de octubre, Álvaro volverá a hablar de Rodao en Sepúlveda (restaurante Cristóbal, 20:00 horas).

 

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