200.000 euros ‘a escote' para repoblar Vellosillo

Vista de la iglesia del pueblo. /Asociación de Vecinos de Vellosillo
Vista de la iglesia del pueblo. / Asociación de Vecinos de Vellosillo

Tres socios de la Asociación de Vecinos y Amigos del pueblo asegurán la suscripción para que puedan formar parte los otros 167 miembros

EL NORTESegovia

La villa segoviana de Vellosillo ha visto como los cerca de 200 habitantes que tenía en los años 50 emigraban poco a poco hasta convertirse en un pueblo semiabandonado de tres vecinos, que ahora tratan de revitalizar con una iniciativa privada que quiere repoblarlo con la inversión de 200.000 euros. La Asociación de Vecinos y Amigos de Vellosillo, que cuenta con 170 miembros vinculados familiarmente al municipio y que lo visitan con frecuencia, nació en los años 70 para mantener su patrimonio cultural y natural y ahora se embarcan también en un proyecto empresarial que pretende garantizar su supervivencia y sostenibilidad a largo plazo, informa Efe.

Tal y como se hace en banca de inversión, tres de los socios han asegurado una suscripción de 200.000 euros «de sus propios ahorros», con el fin de que el resto de los miembros puedan formar parte, mediante participaciones de mil euros, de la ‘startup rural’ que han creado bajo el nombre de ‘Vellosillo Dreams’, explica uno de los socios e impulsores del proyecto, Jorge Juan García.

Cincuenta días sin agua

«El objetivo es prestar servicios, ofrecer calidad de vida y generar atractivo y estabilidad para que las empresas se asienten en el municipio y », según García. Si no sale adelante esta iniciativa el pueblo tendría poco futuro, ya que en 2017 ha sufrido un «declive absoluto» tras pasar cincuenta días sin agua potable y otros tantos sin alumbrado.

El plan teórico, de 85 páginas y elaborado en los últimos cuatro meses, analiza los errores más comunes que se comenten en el medio rural y que son el desencadenante de su abandono. Por eso, los servicios básicos, la vivienda, el medio ambiente y el empleo son sus ejes fundamentales, informa Efe.

El Ayuntamiento de Sepúlveda, al que pertenece esta pedanía, ya ha mostrado su apoyo a este proyecto y ahora esperan que se pronuncie la Diputación Provincial de Segovia para constituir un consorcio que garantice la inversión en el pueblo del 50% del importe que recaudan a través de impuestos y tasas.

El segundo pilar de esta iniciativa es el desarrollo de una cooperativa sostenible que active el mercado y ofrezca vivienda «barata, autosuficiente y sostenible» a partir de las cientos de casas que, tal y como indica, hay abandonadas en todos los pueblos castellanos.

El tercer bloque de trabajo es el medioambiental, ya que Vellosillo cuenta con más de 700 hectáreas de terreno destinadas a la agricultura pero, como la mayoría del campo, «se encuentra sometido a un estrés ecológico brutal», destaca el promotor. Tomando como modelo países como Francia o Alemania, el reto es convertir a este pequeño municipio del nordeste de Segovia en una reserva ecológica mediante una transición rentable de la agricultura y la ganadería hacía modelos más sostenibles.

Estos vecinos han apostado también por la combinación de las comunidades rurales preindustriales con elementos de la economía moderna, como el uso de las nuevas tecnologías y de Internet, para sacar el máximo partido a una sociedad rural que se estructurará en jubilados, miembros de la economía física y de la economía del conocimiento.

La apertura de un restaurante, una casa rural o grupos de consumo serían algunas de las primeras iniciativas, así como la diversificación de la producción de la huerta comunitaria de 4.000 metros cuadrados que ya gestionan.

En opinión de los promotores, la buena conexión a Internet que hay en la villa también servirá para atraer al pueblo a autónomos o gente que trabaja mediante la fórmula del teletrabajo como economistas, publicistas diseñadores o arquitectos.

Ya hay dos empresas que han comenzado a desarrollar su proyecto, ambas vinculadas a la actividad agroecológica y que reciben ayuda económica de Vellosillo Dreams. El primer proyecto consiste en un laboratorio de investigación y desarrollo de cultivos ecológicos, mientras que el segundo, algo menos desarrollado hasta la fecha, se basa en un bosque comestible de arbustos y plantas herbáceas.