Más de 19.000 segovianos se encuentran al borde de la jubilación

Manifestación en Segovia para pedir pensiones dignas. /E.N.
Manifestación en Segovia para pedir pensiones dignas. / E.N.

La provincia tiene 33.483 pensionistas y ya hay uno por cada dos trabajadores

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ/ VÍCTOR VELASegovia

Hay un dato que preocupa en una provincia envejecida como la de Segovia, igual que en el resto de la comunidad de Castilla y León: el progresivo envejecimiento no solo de la población en general, sino también de los afiliados a la Seguridad Social. El acceso al mercado de trabajo es cada vez más complicado, y sobre todo para los mayores de 54 años y, aún más, si son mujeres. La media de edad de quienes tienen un contrato en la provincia se sitúa en los 43 años, aunque sube cuando la mirada se dirige específicamente a los autónomos (48)y más aún cuando se fija en la administración pública (50 años)y el servicio doméstico (también en torno a esta edad). ¿Esto que supone?Pues que el perfil de los afiliados es cada vez más veterano y que crece el número de trabajadores que se sitúan al borde de la jubilación.

Uno de cada once ocupados en Segovia (el 8,81%) tiene sesenta o más años. La previsión es que, durante el próximo lustro (si no se abusa de las prejubilaciones), habrá más de 19.400 personas que abandonarán el mercado laboral e ingresarán en el ya abultado pelotón de los pensionistas. Con datos del pasado mes de julio, la provincia tenía 63.910 afiliados a la Seguridad Social y 33.483 pensionistas (con una retribución media de 924,94 euros al mes). Esto supone que la provincia de Segovia no llega a tener dos trabajadores por cada pensionista, cuando el baremo que suele fijar el límite de sostenibilidad del sistema es de 2,5(en el año 2007, España llegó a tener 2,7).

El problema es que no siempre hay relevo para estos puestos y, en muchas ocasiones, son amortizaciones... empleos que desaparecen y no volverán a existir.

Entre las ocupaciones «que se consideran de importante relevancia pero de difícil cobertura y en las que con mayor frecuencia se producen vacantes debido a las carencias formativas o a la disponibilidad», los expertos del Servicio Público de Empleo citan camareros y cocineros, profesionales de la salud y asistenciales (incide en los médicos rurales y enfermeros), de la docencia, informáticos, ingenieros de telecomunicaciones, electromecánicos, mecánicos del automóvil (también de chapa y pintura) y expertos en comercio exterior.

No obstante, puede tener varias lecturas que, en una provincia con población envejecida y escasa, haya un total de 19.433 personas a fecha del 31 de diciembre afiliadas a la Seguridad Social y con más de 60 años. Por ejemplo, que de todas estas el colectivo mayor trabaja en agricultura y ganadería, (890 afiliados) y que el segundo (643) sea el de funcionarios y trabajadores de la administración y de defensa, seguido del de servicios sanitarios (502), y es destacable que en estos dos últimos el número de los que tienen 60 años cumplidos aumentó más de un 10% respecto al año anterior. También llama la atención que entre las diez actividades más envejecidas aparezca en la estadística la de reparación de ordenadores, efectos personales y artículos de uso doméstico, en la que el porcentaje de mayores de 60 (bien es verdad que en una actividad con solo 250 afiliados), supone uno de cada cuatro (el 24,32%), y que en actividades inmobiliarias sean el 18,72%.