BALONCESTO - Euroliga Femaina

Xargay: «Volver es especial, aquí crecí y me formé, Salamanca es mi segunda casa»

Marta Xargay posa junto a Lucas Mondelo en Würzburg. /MANUEL LAYA
Marta Xargay posa junto a Lucas Mondelo en Würzburg. / MANUEL LAYA

La jugadora catalana, que militó seis temporadas en el CB Avenida con el que ganó todos los títulos posibles, juega por primera vez en Würzburg desde su salida

Juanjo González
JUANJO GONZÁLEZSalamanca

Llegó siendo una niña a Salamanca (18 años) como una promesa del baloncesto nacional y seis temporadas después emigró siendo una de las mejores jugadoras y polivalentes de Europa. Marta Xargay militó en Avenida desde la 2009-10 a la 2014-15 y por el camino dejó en las vitrinas todos los trofeos posibles -hasta la Euroliga de 2011-. Se marchó a Praga, con el que también fue campeona de Europa y este verano firmó por el potente proyecto del Dynamo de Kursk para intentar levantar su tercer cetro continental junto al técnico con el que levantó el primero, Lucas Mondelo. Hoy jugará si primer partido en Würzburg desde que salió de Avenida. «Después de tres años volver es más que especial. Tengo muchas ganas de volver a reencontrarme con la ciudad y sobre todo con el ambiente del pabellón aunque ahora lo tendré en contra (ríe) pero con ganas de volver a sentir a la 'marea azul'», señala la de Girona, que seguro sentirá sensaciones especiales esta tarde. «Iré vestida de azul en la pista pero eso seguro que no cuenta (ríe). Van a ser muchos sentimientos y además adrenalina:volver, escuchar el ambiente, es especial volver a pisar Würzburg y reencontrarme con toda esa gente que me ha visto crecer y que incluso estando lejos estos tres años siempre me han mandado mensajes de apoyo. Salamanca ha sido mi segunda casa, aquí crecí y me formé y es especial».

En estos tres años, Xargay reconoce que ha cambiado «un montón porque tres años son mucho. Vine a Salamanca con 18 años y ahora voy a cumplir 28. Esta ciudad me vio crecer y estos tres años han servido para crecer más como jugadora, para seguir formándome y coger más experiencia. He mejorado como persona, que eso es también bastante importante en la vida y también como jugadora».

Con respecto a la Euroliga que levantó en 2011 con Avenida, la polivalente jugadora recuerda que «fue uno de los mejores momentos y además de los que más cuesta llegar. Pocas jugadoras pueden lograr ese título y para Salamanca esa temporada se lo mereció más que nadie. Avenida lleva muchos años apostando por el baloncesto femenino y ganar un título así fue la recompensa perfecta».

Ahora llega a Salamanca de nuevo con Mondelo como técnico, un entrenador con el que ya coincidió en Salamanca y en su constante paso por la selección. Sí, llevamos casi ocho años trabajando juntos. Y lo digo siempre, nos conocemos para lo bueno y para lo malo (ríe). Son muchos años y él sabe lo que puedo dar. Es una gran confianza llegar a un equipo así y que el entrenador te conozca». Incluso ahora ha vuelto a jugar de base como hacía en Avenida. «Sí, es por circunstancias (lesiones). Lo hablaba el otro día con Lucas porque algún partido me ha tocado volver al base, la cuestión es ayudar al equipo y yo me encuentro cómoda en todas las posiciones. El año pasado en Praga también jugué mucho al base pero con Lucas siempre me ha colocado más al '2' o al '3'. Ya me ha dicho que no me acostumbre a jugar al base».

Partido complicado

Xargay es consciente de que ganar esta noche en Salamanca será difícil incluso para Kursk. «Tengo muy claro que ganar en Salamanca va a ser muy complicado. Sé que a los equipos no les gusta venir a Salamanca, a un pabellón incómodo porque la afición es una gran ayuda para el equipo. Yo creo que será un partido bonito y muy disputado. Sobre todo creo que la gente va a disfrutar».

Y por último, relata cómo se ha adaptado a vivir en Rusia y la experiencia que es jugar para un club tan potente como el Dynamo. «La vida allí es muy fría. Llevo dos meses y aunque el equipo es Kursk, pasamos mucho tiempo en Moscú porque los viajes son largos. De Moscú a Kursk tenemos que coger un tren y para no ir y volver vivimos mucho tiempo en Moscú. Tengo la suerte de tener una compañera como Petrovic que es amiga mía. Jugar en este equipo es una pasada, jugar con Stewart que el primer partido llega y mete 40 puntos como si nada...».