Veinte jóvenes 'sin límites' deciden su futuro académico en el 'Campus inclusivo'

La inauguración del 'Campus inclusivo. Campus sin límites' se celebró en el Colegio Mayor Oviedo de la Universidad de Salamanca./MANUEL LAYA
La inauguración del 'Campus inclusivo. Campus sin límites' se celebró en el Colegio Mayor Oviedo de la Universidad de Salamanca. / MANUEL LAYA

La USAL inaugura la sexta edición de una iniciativa que pretende evitar el abandono escolar de personas con discapacidad o en exclusión social

ROSA MARÍA GARCÍA / WORDSALAMANCA

Con el objetivo de evitar el abandono escolar en los adolescentes con alguna discapacidad o en exclusión social, las cuatro universidades públicas de Castilla y León organizan cada año el 'Campus inclusivo. Campus sin límites'. La Universidad de Salamanca acogió ayer la inauguración de la sexta edición de esta iniciativa, en la que participan 20 jóvenes de la región hasta el día 14.

El objetivo principal es «evitar el abandono escolar de los estudiantes desde cuarto de la ESO, quizás el punto de inflexión antes de llegar al entorno universitario», afirmó antes de la inauguración Lorenzo García, técnico en discapacidad de la USAl y principal organizador del Campus. «Pretendemos que vean la Universidad de una forma diferente, precisamente para evitar que no abandonen los estudios, que no crean que esto no es un mundo para ellos». Entre los 20 adolescentes que participan este año, explicó, hay diez con alguna discapacidad y otros diez sin ella, en situación de vulnerabilidad «lo que significa un apoyo y una buena influencia entre ambos grupos».

Los estudiantes de 4º de ESO, Bachillerato y/o Ciclos Formativos conocerán durante estos días la experiencia universitaria con estancias, alojamiento y actividades en los campus de Salamanca, Burgos, León y Valladolid. Durante este fin de semana estarán en el salmantino, posteriormente en Valladolid tres días, un día en León y otro en Burgos, para terminar de nuevo en Salamanca.

Esta iniciativa parte de la Fundación Once, la Fundación Repsol y el Ministerio de Educación. Pueden optar a celebrarlo distintas universidades, que son las que lo organizan, pero se les concede a un número determinado de ellas en función de los proyectos que se presenten. La USAl lleva realizándolo seis años, pero desde hace tres se juntó con la Universidad de Valladolid «e implicamos también a Burgos y a León», señaló Rafael de la Puente, técnico de la Universidad vallisoletana, presente en la inauguración. De hecho, según García, el de Castilla y León tiene la puntuación como el primer campus de España.

Las actividades que realizan, explica García, «van desde las ramas del conocimiento, para que conozcan cómo puede ir su futuro encaminado, con un poco de ciencias, humanidades, artísticas, ciencias de la salud, etc. hasta talleres de primeros auxilios o de experimentos químicos; «todo desde un punto de vista lúdico y que vean que esto no es lo que parece, lejano, inaccesible, sino que es mucho más cercano y puede ser atractivo, aunque luego la realidad no sea así tan simple, pero intentamos dar ese enfoque para que ellos sigan adelante».

Antonio Fuertes , director del Servicio de Asuntos Sociales de la USAL, aseguró que hay mucho abandono escolar de los jóvenes con discapacidad. «Cada vez está más visibilizado, más cuidado y mejor tratado, pero sigue habiendo barreras y es difícil, a veces por miedos o por falta de recursos, que se puedan incorporar; justamente lo que se intenta subsanar con este tipo de experiencias, darse cuenta de que es posible y perder miedos al entorno universitario».

Alrededor del 1% de los alumnos de la USAL tienen algún tipo de discapacidad «la mayoría física, pero también algunas alteraciones del espectro autista e incluso algún problema de salud mental. «El 1% son las personas reconocidas, pero el número que el SAS atiende es mayor», explicó.