«Los vecinos están hartos de bichos y temen sufrir problemas de salud»

Ventanal del antiguo concesionario de Comuneros. /SERNA
Ventanal del antiguo concesionario de Comuneros. / SERNA

Residentes de Comuneros piden que se limpie el interior de la «obsoleta» nave industrial vacía y que se «haga algo» con las cubiertas del tejado

D.B.P. / WORDSALAMANCA

Los vecinos de Comuneros quieren una solución definitiva para el antiguo concesionario de la avenida homónima, cerrado desde hace años. La nave tiene dos plantas de 2.400 metros cuadrados cada una, linda con varias calles y está rodeada por siete comunidades de propietarios.

Los vecinos denuncian que el abandono de la nave ha propiciado la aparición de insectos y roedores y que, en algunas ocasiones, se han encontrado fragmentos de las cubiertas de la uralita en sus patios. La presidenta de la asociación de vecinos de Comuneros, Marisa Martín, asegura que la nave industrial lleva más de 40 años en el barrio y está «obsoleta. Hay chapas volando que caen en los patios de alrededor. Vinieron los operarios, las retiraron y las dejaron en el suelo, al lado del contenedor». Añade que la uralita que cubre la nave está «rota», tiene agujeros «y hay que hacer algo» con el edificio.

No es el único problema que aprecian los vecinos. Una residente de la calle Guadalajara, en la trasera de Comuneros, presentó dos escritos este verano ante el Ayuntamiento para denunciar la presencia de ratas en el edificio. Una ventana de su vivienda está a ras con el tejado y se encontró deposiciones en el alféizar y arañazos en los marcos. En su escrito afirma que «algún vecino sufrió la entrada de roedores en su domicilio». Marisa Martín zanja que los vecinos están «hartos de bichos» y «tienen miedo a sufrir problemas de salud».

Fuentes municipales explican qué medidas ha adoptado el Consistorio por ahora. Afirman que en el caso concreto de esta vecina, un técnico de salud pública acudió a su vivienda para analizar lo sucedido. También aseguran que el Ayuntamiento adecenta el exterior del edificio «de forma periódica» y que «intensifica» la limpieza si es necesario. En cuanto al interior de la nave industrial, han presentado «requerimientos» a los propietarios para que actúen y la saneen. Por ahora han hecho «oídos sordos» pero el Consistorio «seguirá» insistiendo. Las mismas fuentes recuerdan que el Ayuntamiento «puede actuar de forma subsidiaria» si los propietarios no atienden a los requerimientos municipales y advierten de que existen «varias vías» para hacerlos cumplir. Ponen el ejemplo del palacete del Paseo de la Estación: el Consistorio lo limpió y los dueños tuvieron que abonar el coste de la intervención pública.

«El Ayuntamiento está con este tema. Lleva tiempo con ello» y procurará encontrar una solución definitiva para el edificio «en un breve plazo», concluyen.

Espera

Marisa Martín aclara que los vecinos no desean ir contra nadie, pero que necesitan que alguien intervenga. Algunos son partidarios de protestar con pancartas en los balcones. También están planteándose empezar a recoger firmas.

Por ahora la situación está en un 'impasse'. Martín cree que hay que «esperar un poco a ver qué dice el Ayuntamiento» y «seguir las pautas» hasta ver si da resultado, pero no oculta el malestar de los vecinos por tener que convivir con una nave industrial vacía en medio del barrio. «Hay que entrar dentro de las naves y de los garajes, retirar las uralitas y acabar con las ratas, que las hay porque hay deposiciones, pero no basta con disinsectar una vivienda, porque debajo hay una nave de miles de metros. Y no sólo es por los siete edificios de la manzana, sino porque pueden salir al exterior y hay un parque al lado», asegura.