El Vaticano otorga el título de Venerable al sacerdote salmantino Manuel García Nieto

Manuel García Nieto./
Manuel García Nieto.

Se trata de uno de los pasos intermedios en el proceso de canonización dentro de la Iglesia católica

ICALSALAMANCA

El Vaticano otorgó este martes el título de Venerable al sacerdote salmantino Manuel García Nieto, natural de la localidad salmantina de Macotera y fallecido en 1974 en la localidad cántabra de Comillas. Se trata de un paso intermedio en el proceso de canonización dentro de la Iglesia católica.

Así, y tal y como publica la página web oficial del Vaticano, el papa Francisco autorizó ayer al prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, el cardenal Angelo Becciu, a promulgar el Decreto relativo a «las virtudes heróicas del Siervo de Dios» Manuel García Nieto, lo que automáticamente le otorga la categoría de Venerable.

Así, la promulgación de «las virtudes heróicas» de García Nieto suponen un paso más en el proceso de canonización llevado a cabo por el Vaticano, al que sigue la posibilidad de beatificar al sacerdote salmantino y, por último, su catalogación como Santo.

Manuel García Nieto nació el 5 de abril de 1894 en la localidad salmantina de Macotera. Inició su carrera sacerdotal a los 14 años, que culminó en 1920 en el seminario de Salamanca. Tras trabajar seis años al servicio de la Diócesis salmantina, ingresó en la Compañía de Jesús.

Desde allí fue destinado al seminario de la orden en la localidad cántabra de Comillas, donde ejerció de formador hasta el estallido de la Guerra Civil, cuando fue detenido y trasladado a Santander, donde vivió cinco meses realizando actividades pastorales en la clandestinidad a pesar del peligro, ya que 25 de los detenidos en el seminario de Comillas fueron asesinados en aquel tiempo, tal y como indica la Real Academia de la Historia.

En enero de 1937 logró un salvoconducto para ser trasladado a Vizcaya, donde permaneció refugiado hasta el mes de junio de ese mismo año. Tras la toma de Comillas por parte de las tropas franquistas en agosto de 1937, García Nieto regresó al seminario de la localidad cántabra, donde ejerció de formador hasta su muerte, el 13 de abril de 1974.